COAG reclama la regularización urbanística de las explotaciones ganaderas

COAG pide la regularización urbanística de la explotaciones ganaderas en el campo /SUR
COAG pide la regularización urbanística de la explotaciones ganaderas en el campo / SUR

La organización agraria recuerda que sólo en Málaga hay 1.500 granjas de caprino que llevan décadas exigiendo una solución

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos, COAG Andalucía ha pedido a la Junta la regularización urbanística de las explotaciones ganaderas que han quedado fuera de los planes generales de los distintos municipios andaluces y que actualmente se encuentran en un limbo, situación a la que ninguna administración ha ofrecido solución. COAG sale de este modo al paso del compromiso adquirido la pasada semana por el presidente andaluz, Juanma Moreno, de dar solución a las casas en el campo de la Andalucía. La organización agraria pide en este sentido que no se excluya de esa regularización, demandada durante décadas, a las más de 1.500 explotaciones de caprino de esa provincia, y que esta medida se haga extensiva a toda Andalucía.

Moreno declaró en Vélez, donde se reunió con alcaldes y afectados por el fenómeno de las casas irregulares, que la mayoría de los propietarios van a encontrar una salida antes de que finalice la legislatura. COAG Andalucía ha anunciado va a pedir una reunión con el presidente de la Junta para solicitarle que, en esa voluntad de regularización de las casas de la Axarquía, no se excluya a las explotaciones ganaderas que no están legalizadas por problemas urbanísticos.

«Es imprescindible que la regularización se haga de forma coordinada, pues si se legalizan las viviendas y no las explotaciones ganaderas, que en muchos casos existían desde mucho antes, luego no será posible hacerlo, creándose un problema grave para el sector», ha declarado Antonio Rodríguez, secretario de Sectores Ganaderos de COAG Andalucía.

COAG recuerda que el motivo de que muchas explotaciones ganaderas no estén regularizadas es que los núcleos urbanos de los pueblos han ido creciendo, y las explotaciones han quedado rodeadas por ellos, con las consecuencias y perjuicios que estas circunstancias pueden ocasionar, tanto al ganadero como a los vecinos próximos.

Según Rodríguez, «ahora es el momento de que se dé solución a un problema que venimos planteando desde hace muchos años y del que nadie quería oír hablar. El trabajo ya lo tenemos hecho los ganaderos, porque insisto en que llevamos mucho tiempo solicitando las legalizaciones, por lo que esperamos que la voluntad manifestada por el máximo responsable de la administración autonómica se haga realidad».