Citan como investigados a la alcaldesa y al exalcalde de Nerja por los vertidos sin depurar

Una 'costra' de toallitas se forma en uno de los emisarios submarinos de Nerja./ARCHIVO SUR
Una 'costra' de toallitas se forma en uno de los emisarios submarinos de Nerja. / ARCHIVO SUR

Rosa Arrabal y José Alberto Armijo prestarán declaración en junio, junto a otros seis ediles y exediles

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

La llamada 'operación Vastum', que investiga presuntos delitos contra el medio ambiente y de estafa, por los vertidos de aguas fecales sin depurar en Nerja, el único gran municipio del litoral malagueño que aún carece de esta infraestructura, ya está en los juzgados de Torrox. La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de la localidad axárquica ha citado a declarar, en calidad de investigados, a la alcaldesa, Rosa Arrabal (PSOE), su antecesor en el cargo y regidor entre 1995 y 2015, José Alberto Armijo (PP), así como seis ediles y exediles de la corporación municipal.

Además, durante los próximos meses de junio y julio tendrán que comparecer ante la autoridad judicial dos de los responsables de la empresa mixta municipal de aguas Aguas de Narixa S. A., que se encarga de los servicios de abastecimiento y saneamiento en la localidad. En concreto, según consta en una providencia dictada por la magistrada Laura Crossa Gil, a la que ha tenido acceso SUR, el primero que tendrá que comparecer en el juzgado será el excalde y candidato del PP en las elecciones municipales del próximo 26 de mayo.

Le seguirán el que fuera concejal de Infraestructuras con Armijo, José Alberto Tomé (PP); el actual responsable de este departamento, José María Rivas (PSOE); los concejales del PP en la oposición, Mari Nieves Atencia y José Miguel Jimena; el edil de Medio Ambiente, Jorge Bravo (IU); la alcaldesa, Rosa Arrabal (PSOE); los responsables de Aguas de Narixa, Enrique Silva y Juan Ángel Poyatos; y el que fuera concejal de Playas entre 2007 y 2011, Jonathan Méndez (PP).

La 'operación Vastum' se inició en 2017 a raíz de una denuncia de Ecologistas en Acción ante el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), por la existencia en la provincia de tres municipios de más de 15.000 habitantes que seguían sin depurar sus aguas residuales, incumpliendo las directivas europeas.

Vertidos en la playa

La denuncia de los ecologistas señalaba la posible existencia de un delito de estafa al considerar que desde 2011, tras su aprobación en la Ley de Aguas de Andalucía, empezó a cobrarse a los contribuyentes un canon de depuración en sus facturas. El colectivo entendía que los ayuntamientos sin sistema de depuración podían estar defraudando a los usuarios al cobrarles una tasa –aunque el destinatario final del canon es la Junta– por tratar el agua cuando, en la práctica, no la sometían a depuración alguna por carecer de esta infraestructura.

Además de en Nerja las pesquisas del Instituto Armado se han centrado en Coín, donde están siendo investigados cinco ediles o exediles con responsabilidad en el tratamiento de aguas. Entre ellos, están los dos últimos alcaldes del municipio, el socialista Gabriel Clavijo; y Fernando Fernández-Tapias, último regidor electo, que el pasado febrero dejó la vara de mando para hacerse cargo de la Delegación Territorial de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, tras desbancar la alianza entre PP y Ciudadanos –con el apoyo de Vox– al PSOE en la Junta. Además la operación se lleva a cabo en Alhaurín el Grande.

En el caso de Nerja, a la denuncia de los ecologistas se sumó la del exconcejal del PSOE y exsecretario general local de los socialistas nerjeños, Jorge Narváez, que es empresario hostelero en la playa de Burriana. Lleva años denunciando vertidos de aguas fecales a un arroyo que pasa junto a su establecimiento. Su denuncia se ha unido a la de los ecologistas, de manera que también tendrá que comparecer en calidad de denunciante.

La publicación en exclusiva por SUR, el pasado marzo, de las imágenes aportadas por el Seprona al juzgado captadas de los emisarios submarinos de Nerja vertiendo directamente al mar la carga residual, sin ningún tratamiento previo, generaron un gran revuelo. La Guardia Civil estimó en nueve toneladas la cantidad de toallitas que hay en el lecho marino a 1.000 metros de distancia.

Así te contamos el problema de los vertidos