En Nerja y Frigiliana

Arte floral por una buena causa

Soledad Platero Sánchez, en una imagen captada por sus hermanas las pasadas Navidades en Frigiliana./SUR
Soledad Platero Sánchez, en una imagen captada por sus hermanas las pasadas Navidades en Frigiliana. / SUR

Los familiares de una nerjeña de 23 años que falleció de cáncer en febrero recopilan obras de arte para subastarlas y destinar los fondos a la investigación del sarcoma

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

Soledad Platero Sánchez nació en Frigiliana en 1995. La menor de tres hermanas, estaba estudiando dibujo y piano en Barcelona cuando en junio de 2018 le diagnosticaron un sarcoma en el corazón, un tipo de cáncer muy raro y que no tiene cura. La joven luchó valientemente durante nueve meses, falleciendo el pasado febrero. Ahora sus familiares han querido recordarla poniendo en marcha una original iniciativa artística, inspirada en la flor que más le gustaba: el narciso.

Así, con motivo de la próxima Ruta del Arte de Frigiliana, que tendrá lugar a principios del mes de octubre, están recopilando, con el título 'Un narciso para Soledad' todo tipo de obras de arte que tengan como elemento principal esta flor «efímera y presumida», como recuerda su madre, la maestra nerjeña María Dolores Sánchez, que un día la describió su hija. «Era su flor favorita, una vez estando en un supermercado me dijo, mira mamá, esta flor qué presumida es, parece que siempre te está mirando», confiesa la progenitora de Soledad, que está tratando de sobrellevar el duelo con esta iniciativa solidaria.

De esta manera, todos los fondos que se recauden por la venta de las obras de arte que han sido donadas durante la ruta, que tendrá lugar del 4 al 6 de octubre, se destinarán a entidades de investigación y apoyo sobre el cáncer, como la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), la Fundación CRIS y otras investigaciones específicas sobre el sarcoma. Según la Sociedad Española de Oncología Médica, los sarcomas de partes blandas (SPB), como el que tenía la joven estudiante nerjeña, representan tan sólo el 1% del total de los tumores malignos. «Por ello, es necesario fomentar la investigación para desarrollar un tratamiento específico para cada paciente, con ella se emplearon tratamientos convencionales, pero no sirvieron de nada», expresa, entre lágrimas, la madre.

Arropada por su marido, Jesús Platero, y sus dos hijas, María Dolores, de 32 años, y María Jesús, de 30, la familia está tratando de sobreponerse al mazazo de la pérdida de una joven que estaba «llena de vida, de proyectos profesionales y de sueños». Desde pequeña, Soledad mostró un gran interés por la pintura, el dibujo y la música. En 2013, cuando acabó el Bachillerato, se trasladó a Barcelona para realizar estudios de Asia Oriental y Japonés en la Universidad Autónoma. Durante tres años los compaginó con el dibujo y el piano, uniéndose a la Escuela Joso de Cómic y Artes Visuales, y a la Escuela Municipal de Música y Conservatorio de Sabadell.

En los tres últimos años la joven se había dedicado plenamente al dibujo, la ilustración y el piano. «Uno de sus sueños era cantar, así que una vez que finalizó sus estudios de piano, decidió estudiar canto, superando las pruebas de acceso en el Conservatorio», dice su progenitora, quien explica que su mayor ilusión era convertirse en editora gráfica.

Un viaje frustrado a Japón

«Era una gran apasionada de los cómic manga y justo unos días antes del diagnóstico tenía previsto realizar un viaje a Japón», rememora su madre. Su obra póstuma está compuesta por medio centenar de piezas, que podrán contemplarse en la vivienda que la familia está preparando en el casco histórico de Frigiliana para la ruta artística. De momento, con la iniciativa 'Un narciso para Soledad' han recibido ya un centenar de piezas inspiradas en narcisos para ponerlas a la venta, procedentes de varios países, como Inglaterra, Argentina o Italia.

«Durante el proceso de recuperación de su quimioterapia, plantamos tres grandes macetas de narcisos allí en Hospitalet. El 20 de febrero, después de regresar del funeral, una sola flor de narciso estaba floreciendo entre los tres maceteros vacíos», rememora Sánchez, quien anuncia que están trabajando en crear una asociación, que llevará el nombre de Soledad Platero Sánchez, para dar a conocer la obra artística de su hija y fomentar la investigación de los sarcomas.