Antonio Montañez, el Gaudí de Moclinejo

El nuevo parque infantil está situado junto a la Casa Museo de la Axarquía y el colegio concertado. /E. C.
El nuevo parque infantil está situado junto a la Casa Museo de la Axarquía y el colegio concertado. / E. C.

Este carpintero jubilado, de 67 años, ha construido una vivienda-museo y creado una decena de espacios decorados con materiales reciclados

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

A sus 67 años, Antonio Montañez confiesa que está en plena forma, «siempre con ideas en la cabeza, con muchas ganas de hacer cosas por mi pueblo». Carpintero de profesión, con una reconocida trayectoria en el sector de la fabricación de muebles de cocina –un negocio que ahora gestionan sus hijos–, este vecino de Torremolinos nació en la pequeña pedanía de El Valdés, perteneciente al municipio axárquico de Moclinejo.

En los últimos doce años ha construido con sus propias manos, con diseños hechos exclusivamente por él, una decena de rincones de la pedanía y del núcleo urbano principal. En todos los casos se trata de espacios hechos con materiales de obra y de desecho, con los que usa la conocida técnica del 'trencadís', que ideó el arquitecto catalán Antoni Gaudí. «Es una técnica que ya se usaba antes, aunque fue él quien la popularizó, y luego han sido muchos los que la han empleado», sostiene Montañez, a quien no le gusta demasiado el calificativo con el que se le conoce: el Gaudí de Moclinejo y de la Axarquía.

«Cada uno tiene su estilo particular, a mí me gusta también mucho emplear materiales de la zona, y luego recrear motivos del entorno, hacer un homenaje con mi trabajo a los paisajes, a los elementos que nos rodean, y también a quienes van a verlos y utilizarlos», sostiene el carpintero y constructor. Su última creación, inaugurada hace apenas un mes, es la reforma y decoración completa de una plaza de unos mil metros cuadrados ubicada junto a la Casa Museo que construyó en 2005 y al colegio concertado Nuestra Señora de Lourdes en El Valdés.

La última obra es un parque infantil ubicado junto al colegio Nuestra Señora de Lourdes

El entorno ha sido bautizado como el parque de homenaje a los Picapedreros, una profesión desaparecida hace tres décadas en la zona, donde había varias canteras de las que se extraían los adoquines que se vendían en toda Málaga, según recuerda Montañez, quien explica que en el pueblo aún viven varios de los empleados de aquellas explotaciones mineras situadas en el cauce del río.

En este enclave han instalado un parque infantil con distintos elementos, y todo el entorno se ha dotado de bancos, farolas y otros espacios arquitectónicos que están rematados con la mencionada técnica del 'trencadís'. La decoración incluye reproducciones de superhéroes y personajes de series de dibujos animados como Los Simpsons o de la factoría Disney, entre otros. «No lo hemos podido inaugurar oficialmente por el asunto del adelanto de las elecciones, pero los vecinos están pudiendo utilizarlo ya, y están encantados», manifiesta.

Visitas mensuales

Entre El Valdés y Moclinejo hay otra decena de rincones y espacios que Montañez ha ido decorando y rehabilitando con este mismo estilo tan peculiar a lo largo de la última década. Todas estas obras las ha hecho sin recibir una remuneración económica del Ayuntamiento, más allá del pago de los materiales necesarios. No en vano, entre 2011 y 2015 fue concejal de Cultura, una etapa en la que se inauguró la sala de exposiciones con piezas del legado de la Fundación Antonio Segovia Lobillo. El acceso a estas dependencias también fue decorado por Montañez.

Aunque, sin duda, su obra más colosal en su pueblo natal es la llamada Casa Museo de la Axarquía, que terminó de construir en 2005. Sobre el inmueble, de cinco plantas y 300 metros cuadrados de superficie total, dice que todo comenzó «como un sueño», con la idea de construirle a su padre una casa en su localidad natal, gracias a los materiales que a diario recuperaba de demoliciones en pleno auge del sector del ladrillo. «Mi padre tiene 96 años y sigue yendo al campo, es mi ejemplo a seguir», asegura.

El edificio, que puede visitarse gratuitamente los primeros sábados de cada mes, es un museo en el que se exponen útiles de labranza ya en desuso, así como pinturas y esculturas de 90 artistas de la comarca más oriental de la provincia. Pero Antonio Montañez no para de pensar en proyectos y ya está trabajando en una actuación muy especial en su vivienda de Torremolinos, municipio en el que también le han surgido varias iniciativas de actuaciones en la vía pública siempre con su peculiar estilo gaudiano.