Encierro en el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria para pedir un nuevo convenio colectivo

Los trabajadores, durante el encierro de esta tarde./
Los trabajadores, durante el encierro de esta tarde.

Medio centenar de empleados públicos permanecerán hasta la medianoche en el interior de la Casa Consistorial

EUGENIO CABEZAS

Medio centenar de empleados públicos del Ayuntamiento de Rincón de la Victoria, de los 200 que forman la plantilla municipal, permanecen encerrados desde las 19 horas en las dependencias municipales del Consistorio rinconero en protesta por el bloqueo de las negociaciones para conseguir un nuevo convenio colectivo, después de que el anterior fuese suspendido por decreto del alcalde, Francisco Salado (PP), en agosto de 2012 para garantizar la estabilidad financiera de las arcas locales.

Convocados por el comité de empresa, la junta de personal y las secciones sindicales de UGT, UPLB, SIP-AN y CCOO en el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria los trabajadores reivindican un nuevo convenio colectivo que no deje fuera de su ámbito de aplicación a ningún trabajador municipal. El encierro se desarrollará hasta las 00.00 horas y se suma a las concentraciones periódicas que los empleados municipales han venido protagonizando en los últimos tiempos para reclamar el nuevo acuerdo colectivo, la última de las cuales tuvo lugar ayer.

Según han recordado los empleados concentrados, el convenio colectivo del Ayuntamiento se encuentra suspendido desde el 10 de agosto de 2012 en virtud de un decreto de Alcaldía, y la negociación colectiva está actualmente bloqueada por causa de que el equipo de gobierno del PP quiere excluir a determinados trabajadores actuales del derecho de poder optar entre la indemnización o la readmisión en caso de un despido improcedente. Dicha opción, que se contiene en el convenio colectivo en suspenso, que fue firmado, entre otros, por el actual alcalde, es la garantía que tienen los trabajadores ante un despido sin causa legal que lo justifique, han asegurado.

Para los sindicatos, la junta de personal y el comité de empresa, excluir a trabajadores de esta posibilidad supone permitir que puedan ser despedidos alegremente, y que la consecuencia sea la pérdida injusta de su empleo, lo cual es del todo punto inasumible para el conjunto de trabajadores municipales.

Valoraciones

Por su parte, la concejala de Recursos Humanos, Carmen Millán, ha resaltado que el Ayuntamiento siempre ha tenido una actitud negociadora y de consenso y ha recordado que de los 60 artículos del convenio sólo dos han supuesto un escollo en la negociación: el 29, que regula las ayudas sociales de trabajadores con cónyuges e hijos con minusvalía, y el 52, que permite al trabajador decidir sobre la readmisión en caso de despido improcedente.

El equipo de gobierno siempre ha actuado de buena fe, muestra de ello es que los trabajadores disfrutan de los acuerdos desde el momento en el que se cerraron, independientemente de que aún queden dos artículos por acordar, ha subrayado la concejala, quien ha asegurado que la intención del Ayuntamiento es llegar a un consenso lo antes posible para el beneficio de ambas partes.

Por su parte, el alcalde, Francisco Salado, ha explicado que la suspensión del convenio colectivo se llevó a cabo en agosto de 2012 para salvar la difícil coyuntura económica de las cuentas municipales y garantizar el abono de las nóminas y la permanencia de la plantilla. Fue una medida difícil, pero necesaria para mantener la viabilidad económica de nuestro Ayuntamiento y el equilibrio presupuestario de las cuentas municipales. De no tomarla, hubiésemos abocado al Consistorio a una situación insostenible con consecuencias negativas tanto para el personal como para la institución, ha afirmado.