Batalla de ritmos ancestrales en Benagalbón

Las pandas se han retado en la plaza de la iglesia de Benagalbón./
Las pandas se han retado en la plaza de la iglesia de Benagalbón.

Tras las correspondientes rondas en las que se han medido las doce pandas participantes, el jurado especializado ha premiado a la agrupación Primera de Puerto de la Torre

EUGENIO CABEZAS

Los verdiales, una de las manifestaciones culturales más genuinas de la provincia, gozan de una magnífica salud y tienen el relevo generacional garantizado. Como buena prueba de ello, son las más de diez mil personas que hasta bien entrada esta madrugada disfrutarán de la fiesta típica malagueña con motivo del XXI Concurso de Verdiales de Benagalbón, en el que un año más han tenido lugar los genuinos choques de pandas típicos de este certamen.

Así, tal y como manda la tradición, a pie de calle, justo delante de la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria del núcleo de Rincón de la Victoria, y no sobre un escenario, un total de doce pandas de verdiales del estilo Montes se han batido desde las 18.00 horas de esta tarde el cobre, cruzándose de dos en dos, tocando al unísono, acelerando poco a poco el ritmo, hasta que una de las dos se equivocaba o quedaba por debajo de la otra. Tras las correspondientes rondas en las que se han medido las doce pandas participantes, el jurado especializado ha determinado que ha resultado ganadora de este peculiar combate de los ritmos más autóctonos y típicamente malagueños, la agrupación Primera de Puerto de la Torre, que se ha impuesto en la final a la de Jotron y Lomillas.

Además, participaron en este peculiar combate las pandas Batanás, Arroyo Gálica, La Torre, Benagalbón, Isabel Portillo, Primera de Los Montes, Manantial, Guadalmedina, Santa Catalina y Santón Pitar. Pero la fiesta no concluye con el combate, pues continuará hasta bien entrada esta madrugada con el concurso propiamente dicho, para elegir a la mejor panda, así como el mejor cante, el mejor baile de bandera y el mejor baile en pareja hombre-mujer. Eso sí, todos los participantes resultarán galardonados, pues los premios en metálico oscilarán entre 900 y 800 euros, con el objetivo de poder compensar el desplazamiento hasta Benagalbón.

El cartel de esta edición del certamen ha sido obra del pintor malagueño Rafael Alvarado. El presidente de la Diputación, Elías Bendodo (PP), ha destacado el apoyo decidido del organismo supramunicipal que preside a esta celebración, a la que aporta un total de 14.000 euros, y ha recordado la petición realizada en el Parlamento de Andalucía para que se inste a la Unesco a su declaración como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, igual que se ha hecho con el flamenco. Los verdiales son un exponente de la identidad malagueña y como tal hay que protegerlos y fomentarlos, ha explicado.

Por su parte, el alcalde, Francisco Salado (PP), ha incidido en que se trata de un concurso participativo en el que se premian coplillas improvisadas para incrementar el repertorio existente y ha destacado que a la manifestación cultural hay que añadir un importante impacto económico para Benagalbón en particular y Rincón de la Victoria en general, pues se espera la visita de 10.000 personas a la localidad.

Pregón de Manuel Curao

El pregón del XXI Concurso Tradicional de Verdiales de Benagalbón tuvo lugar el pasado día 5 de septiembre, a cargo de Manuel Curao, periodista de Canal Sur especializado en flamenco. En lo que respecta al cartel, la obra de Rafael Alvarado representa un choque de pandas de verdiales en la céntrica plaza de la Merced de Málaga capital. Artistas de gran prestigio como Enrique Brinkmann, Lorenzo Saval, Marina Barbado, Eugenio Chicano o Dámaso Ruano han sido los autores en ediciones anteriores. Salado ha recordado que todos estos cuadros, donados por sus creadores, se destinarán a la pinacoteca del futuro Museo de los Verdiales que se integrará en el Centro de Interpretación del Folclore que la Diputación de Málaga posee en Benagalbón.