Nerja se suma a la cruzada contra las caravanas que aparcan en zonas públicas

Señal instalada en la zona de Ladera del Mar./
Señal instalada en la zona de Ladera del Mar.

El Ayuntamiento instala señales para prohibir el estacionamiento, como ya hizo Vélez-Málaga en 2012, una situación que los usuarios tildan de «ilegal»

EUGENIO CABEZAS

El autocaravanismo es un fenómeno turístico en auge en plena crisis económica. Viajar con la casa a cuestas y sobre ruedas se ha puesto de moda y cada vez son más los españoles que se animan a hacerlo. Málaga es precisamente una de las provincias con más adeptos y también, como destino turístico de primer orden, una zona muy visitada por los turistas de caravanas y autocaravanas. Por este motivo, cada vez son más los ayuntamientos que han decidido tomar cartas en el asunto, y ante las repetidas quejas de vecinos, empresarios y dueños de camping, limitar y sancionar los estacionamientos nocturnos prolongados y las acampadas en plena vía pública.

El último pueblo en sumarse a esta cruzada ha sido Nerja, que acaba de instalar varias señales verticales en sus principales accesos rodados advirtiendo a los autocaravanistas y caravanistas de la prohibición de estacionar y acampar en la vía pública «o en los espacios adyacentes a éstas, en todo el municipio de Nerja», tal y como puede leerse en los carteles y está recogido en el artículo vigésimo, apartado 21.º de la Ordenanza Municipal de Circulación de Nerja.

Al mismo tiempo, en algunas de las zonas de aparcamiento públicas más grandes del pueblo, como el llano de El Playazo, próximo al hotel Marinas de Nerja, se han colocado barreras para limitar la altura máxima de los vehículos que acceden, y evitar así que puedan estacionar las autocaravanas, que a pesar de ser turismos, por pesar normalmente menos de 3.500 kilos y no transportar a más de nueve pasajeros, sí suelen medir más de dos metros de altura.

«Son señales totalmente ilegales, que no están recogidas en ningún código de circulación y que, por tanto, no son válidas. Cualquier sanción que se ponga en base a ellas puede ser recurrida y de hecho lo será», sostiene el presidente de la Plataforma de Autocaravanistas Autónomos de España (PACA), Miguel Ríos.

«Los ayuntamientos no se enteran o no quieren enterarse, que nosotros somos turismos, como cualquier otro vehículo particular, y no nos pueden sancionar por aparcar. Otra cosa es que montes una terraza fuera, en ese caso sí, pero no a las autocaravanas sino a cualquiera que lo haga con su coche», explica. Según los datos que maneja el colectivo, el autocaravanismo cuenta con unos 40.000 usuarios en España, un país que recibe una media de 250.000 vehículos de este tipo procedentes del extranjero cada año. El gasto medio por turista ronda los 70 euros diarios. El Ayuntamiento de Vélez-Málaga fue el primero de la Costa del Sol-Oriental que declaró la guerra a las autocaravanas en el verano de 2012, con una ordenanza que prohibe el aparcamiento nocturno. «La tenemos recurrida al contencioso», explica Ríos. «Le tenemos hecho el boicot a Torre del Mar, ninguno de los 1.400 socios que tenemos para allí», dice.

«Tenemos problemas puntuales en algunos municipios de la Costa del Sol, siempre donde se quejan los dueños de los camping», añade. El contrapunto lo pone Rincón de la Victoria, que ha habilitado un área pública específica en Torre de Benagalbón.