Protestas de los bañistas al aplicarse las multas de 30 euros por coger sitio en la playa

Las familias cordobesas Jurado, Ruiz y Márquez, ayer en la playa torroxeña de Ferrara. /
Las familias cordobesas Jurado, Ruiz y Márquez, ayer en la playa torroxeña de Ferrara.

Los usuarios se quejande que la norma, la única de Andalucía, «perjudica a las personas mayores», su aplicación es «arbitraria» y no resuelve el problema

EUGENIO CABEZAS

Los bañistas de las playas de Torrox están en pie de guerra este verano en contra de la nueva normativa municipal, única en Andalucía, que desde el pasado día 1 de agosto ha entrado en vigor: queda prohibido reservar sitios en el litoral usando sombrillas, sillas o toallas para luego marcharse, bajo multa de 30 euros. «Es una cosa totalmente absurda, no sé a qué político se le ha podido ocurrir aprobar algo así. Esto perjudica a las personas mayores, que no pueden estar trayendo y llevándose, cuando suben a comer, todos los bártulos de la playa. Además, ¿quién va a controlar que yo he dejado solas mis cosas, y si me quiero ir a dar un paseo por la orilla o a bañarme?», se preguntaba ayer José Luis Jurado, un cordobés que lleva más de una década veraneando en la playa de Ferrara.

Como en el caso de este turista, la normativa ha despertado las críticas generalizadas de los usuarios del litoral torroxeño, que la califican de «arbitraria» y que no resuelve el problema. «Es verdad que hay gente que viene a primera hora y deja la sombrilla, pero desde que se anunció esto cada vez son menos los que lo hacen. Además, este año la playa está mucho más ancha y no hay tantos problemas de espacios con las tumbonas», apuntó Francisco Ruiz, otro turista cordobés.

Lo cierto es que aunque aún no se han puesto las primera multas por esta práctica, cuando las sanciones lleguen son muchos los que ya saben lo que harán: «Si se llevan la sombrilla y la toalla no me merece la pena pagar los 30 euros para recuperarlas, valen menos», apuntó José Márquez, también cordobés. «Un amigo le preguntó a la Policía que qué tenía que hacer para ir a comer, y le dijeron que se trajera la comida a la playa, que no subiera a casa», añadió Josefina Ruiz.

El alcalde torroxeño, Francisco Muñoz (PSOE), restó ayer importancia, en declaraciones a SUR, a estas quejas ciudadanas, e insistió en que la normativa tiene «fundamentalmente un carácter disuasorio, en ningún caso persigue un afán recaudatorio». «Hemos hecho una campaña informativa muy intensa durante los meses de junio y julio y en estos días se van a empezar a retirar las primeras sombrillas, hamacas y toallas que los agentes de la Policía Local comprueben que han sido colocados a primera hora de la mañana con la única finalidad de reservar espacios», añadió.

«Con sentido común»

El regidor socialista recordó que esta modificación de la ordenanza de playas contó con el respaldo casi unánime de la corporación municipal, a excepción del PP, y que «responde a las sugerencias que recogemos de los propios usuarios de las playas cada verano y a la información que nos remiten los empleados municipales, hemos visto conveniente prohibir estas prácticas abusivas», manifestó.

«La ocupación de las playas desde primera hora con diversos objetos ha venido dificultando en los últimos años las labores de limpieza que realizan los operarios municipales. Además es algo que se ha convertido en ocasiones en un foco de conflicto entre bañistas en los que incluso ha tenido que intervenir la Policía Local para mediar entre las personas implicadas», consideró Muñoz.

En todo caso, el alcalde insistió en que la aplicación de la normativa se hará «con sentido común y flexibilidad». «Evidentemente si alguien se va a dar un baño o a pasear, una vez que está en la playa, no se van a retirar esos objetos, ni tampoco si suben a casa a la hora de comer», apuntó. Los agentes de la Policía Local ya han organizado el dispositivo para almacenar los artículos que sean retirados, que serán llevados al depósito local.