Sánchez y Díaz pactan unirse para movilizar al voto «moderado y progresista» cara al 28A

EFE

El presidente dice que aprobará un subsidio para parados mayores y la cotización a cuidadoras de dependientes antes de las elecciones

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

«Quiero que sepa todo el mundo que estamos juntos y estamos unidos». Con estas palabras inició su intervención Pedro Sánchez ayer en Sevilla en alusión a Susana Díaz. Los dos escenificaron haber sellado un pacto de unidad y dejar al lado las desavenencias cara al apretado ciclo electoral, dos citas con las urnas en tres meses, la primera dentro de dos. Ahora toca remar juntos. Cuando hay elecciones y el enemigo pisa los talones, en el PSOE siempre funciona la llamada de prietas las filas. Y eso se vio ayer en Sevilla. «Los socialistas andaluces nos vamos a batir el cobre. Vamos a pelear unidos», expresó Díaz. Las buenas intenciones tendrán su primera prueba de fuego en la elaboración de las listas al Congreso. Ahí se verá si sanchistas y susanistas saben conjugar el verbo pactar.

El presidente del Gobierno y la secretaria general de los socialistas andaluces arrancaron juntos en la capital andaluza la carrera electoral para las generales del 28 de abril y las municipales y europeas el 26 de mayo en la presentación del candidato a la Alcaldía de Sevilla, Juan Espadas. Ambos enarbolaron un objetivo común: Movilizar al voto «progresista y moderado» frente a la «derecha de la involución», según palabras de Sánchez. Díaz reiteró que se tome nota de lo que pasó el 2 de diciembre en Andalucía, donde la abstención del voto de la izquierda permite ahora gobernar al PP y Cs con el apoyo de Vox en la Junta de Andalucía. Pidió a los andaluces dar una mayoría «sólida» a Pedro Sánchez para no «tener que depender de nadie», en alusión sin mencionar a los independentistas catalanes. Sánchez habló de «desafío» y Díaz de «reto» para este objetivo ante un público convencido. Según la organización había 1.500 personas en el hotel sevillano Renacimiento.

Sánchez reclamó una movilización «serena, firme y determinada» de la izquierda y también «de aquellos que no nos han votado», en alusión a los desencantados con Podemos y Cs y con la estrategia de ocupar el centro que cree que la formación naranja ha dejado por aliarse con Vox. En este sentido, subrayó presentarse como una opción de «progreso», pero también de «moderación» para vencer el «desafío» de ganar a la derecha que el dirigente socialista sitúa retrocediendo al pasado arrastrada por Vox. Tanto Sánchez como Díaz atizaron el miedo a esa derecha contaminada por la ultraderecha. «No vais a moderar la ultraderecha, la ultraderecha va a radicalizar a ustedes», advirtió Sánchez a Ciudadanos y el PP.

Díaz desea una mayoría sólida a Pedro Sánchez «para no tener que depender de nadie»

Llama a Moreno «ineficaz, inútil y hasta un poco indolente, pero no ilegítimo»

«Al menos el PP antes llegaba a rastras, pero llegaba», dijo en alusión a los avances de derechos sociales. «Lo que quiere este PP es involucionar», manifestó por las declaraciones de Casado sobre retrotraer la ley del aborto al articulado de 1985. Acusó al PP y Cs de crispar la sociedad española y se mostró seguro de que esta «va a dar la espalda a la crispación y la oportunidad a una política útil» en la cita con las urnas del 28 de abril. «La derecha solo entiende una España en la que solo caben ellos», dijo para presentarse como el garante de la España «en la que caben todos». «El cordón sanitario de la derecha al PSOE se lo quitarán los españoles», añadió sobre las alianzas posteriores al 28A.

Y también sacó músculo. El presidente del Gobierno reivindicó la aportación socialista a los logros sociales en España, dando pistas de por donde va a girar su campaña. «Hemos hecho más en nueve meses que el anterior gobierno del PP en siete años», dijo Sánchez con mención a las subidas de las pensiones y el salario mínimo interprofesional.

Anunció que hasta las elecciones seguirá aprobando medidas recogidas en los Presupuestos tumbados, entre ellas el subsidio para parados de larga duración de mayores de 52 años y el derecho a la cotización a la Seguridad Social a las cuidadoras de dependientes, una reivindicación, reconoció, de la expresidenta andaluza.

«A mí Juan (Espadas) me ganó con un gesto: Haber sido Sevilla la primera ciudad de España en darle el nombre de una calle a una víctima de violencia de género, Ana Orantes; nos hiciste sentirnos muy orgullosos», dijo en una de sus varias menciones al alcalde de Sevilla.

Susana Díaz insistió en su compromiso de favorecer la unidad del partido cara a las elecciones con el objetivo de ganar a la derecha. «Para eso Pedro (Sánchez), Juan (Espadas), nos vamos a batir el cobre». Díaz insistió en la movilización del partido para que no se quede en casa el votante de otras elecciones. «Si nosotros no vamos a votar, si no conseguimos una mayoría grande, sólida, las derechas se unirán», reiteró. La expresidenta hizo hincapié en el ejemplo andaluz, donde PP y Cs con el apoyo de Vox le han arrebatado a los socialistas el poder en la Junta.

Díaz arremetió duro contra un gobierno que ha empezado, dice, con el incumplimiento de sus propias promesas electorales, como la creación de 600.000 empleos. Atribuyó al consejero de Economía, Rogelio Velasco, uno de los fichajes independientes del Gobierno por Cs, de acudir a «una fórmula del franquismo» para los parados de larga duración. «Les ha dicho que se vayan a la Costa del Sol o a donde haya trabajo, que cojamos la maleta, que el boom del turismo, como en los sesenta, es la receta. Involución, esa es la receta», manifestó.

Críticas a Moreno

Más dura aún fue con el presidente de la Junta, Juanma Moreno, a quien afeó que lleve una iniciativa al Parlamento en la que pone en duda la legitimidad de Sánchez como presidente para recordarle que él tampoco ganó las elecciones y gobierna por la mayoría parlamentaria que forman PP, Cs y Vox. «Llama ilegítimo a un presidente elegido como él por la mayoría parlamentaria. Yo puede decir de él (Moreno Bonilla) que es ineficaz, inútil y hasta indolente, pero no que es ilegítimo, porque soy demócrata».

En el acto llamó la atención que la más aplaudida fuese la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Un militante espontáneo al que el alcalde Espadas identificó como Juan Antonio espetó entre el público: «¡Vaya pedazo de ministra de Hacienda!». Tanto Espadas como Pedro Sánchez le dieron la razón. Montero es para los sanchistas la candidata en reserva si Díaz diera un paso atrás en Andalucía.

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