Susana Díaz lanza guiños a Pedro Sánchez para fortalecerse y exige unidad al PSOE

Díaz, este lunes durante su intervención en Antequera. /Antonio J. Guerrero
Díaz, este lunes durante su intervención en Antequera. / Antonio J. Guerrero

Pide «huir del ruido y la crispación» para poder parar a la derecha en las municipales y alaba las cuentas del Gobierno para Andalucía

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

Después de haber perdido el gobierno de la Junta, el PSOE de Andalucía tiene la vista puesta en las elecciones municipales del 26 de mayo. Consciente de lo que se juega en esa cita con las urnas, Susana Díaz apeló ayer a la unidad interna del partido para parar a la derecha y ser «dique de contención a la extrema derecha». En su discurso de una media hora ante el comité director del partido –el máximo órgano entre congresos– lanzó un guiño a Pedro Sánchez, poniendo en valor que los Presupuestos Generales del Estado son «muy buenos» para la región; un gesto de cordialidad en clave de tregua después de que en los últimos días integrantes de la dirección nacional como José Luis Ábalos o Carmen Calvo hayan abierto la puerta al relevo de Díaz tras las municipales.

«Hay que huir del ruido y de la crispación y poner los intereses de los ciudadanos por encima de cualquier cuita personal. Hay que ser responsables colectivamente, la derecha tiene que encontrarse un partido unido para pararla», afirmó Díaz, quien añadió que las crisis de los partidos no son positivas ni para España ni para la izquierda.

La secretaria general del PSOE-A alertó de los riesgos de que haya partidos que se fracturen en las vísperas de unas elecciones «tan importantes como las europeas y municipales» y por ello exigió un PSOE «unido, dentro y fuera de Andalucía». «Frente a los trillizos de (José María) Aznar hay que sacar toda la fortaleza de los socialistas y ponerla al servicio de los candidatos», dijo.

En una intervención en la que apenas fue interrumpida por los aplausos de los asistentes, la expresidenta de la Junta sostuvo que son momentos complicados y difíciles porque hay una derecha «que se ha echado al monte sin pudor y sin escrúpulos» por lo que insistió en apelar a la izquierda a «no titubear porque la derecha jamás lo hace».

Susana Díaz defendió con vehemencia los Presupuestos Generales del Estado (PGE) presentados por el Gobierno de Pedro Sánchez porque «son muy buenos» para Andalucía, aunque matizó que deben hacerse algunas correcciones, en especial en materia de infraestructuras.

Díaz remarcó que Sánchez tiene «todo» el apoyo del PSOE-A para la negociación presupuestaria para que se aprueben unas cuentas que la ciudadanía «demanda» y agregó que «sea cual sea el resultado de la negociación» tendrá el apoyo de los socialistas andaluces.

Para que puedan aprobarse, la líder socialista instó al presidente de la Junta, Juanma Moreno, a exigir a los diputados andaluces del PP y a los de su socio de gobierno en la región, Ciudadanos, a que voten a favor de estas cuentas y así su aprobación no tenga que depender de los votos de los partidos independentistas.

El comité director se desarrolló con tranquilidad ya que el sector sanchista, representado por uno de sus cabezas visibles, Francisco Toscano, alcalde de Dos Hermanas, hizo una intervención en la que llamó al diálogo entre las direcciones federal y andaluza y, en línea con Díaz, advirtió de los peligros de las tensiones internas.

«Nace roto y teledirigido»

Por otro lado y una vez que se conoció al completo los nombres de los consejeros de la Junta, Susana Díaz manifestó que el nuevo gobierno bipartito de PP y Ciudadanos «nace roto en dos mitades» y denunció que es un ejecutivo «teledirigido» desde Madrid por las direcciones nacionales de ambos partidos.

«Nos vamos a enfrentar a dos gobiernos. Uno en el ale este de San Telmo (sede de la Presidencia de la Junta) y otro en el oeste», dijo Díaz, quien añadió que los presidentes del PPy Ciudadanos, Pablo Casado y Albert Rivera, van a marcar los pasos del nuevo gobierno «con los mandos a distancia». «No es bueno para la estabilidad, la cohesión y la fortaleza de Andalucía que tengamos dos gobiernos y dirigidos desde Madrid», apostilló, al tiempo que añadió que ello supone una merma del autonomismo y el espíritu del 28-F y el Pacto de Antequera.