Susana Díaz acusa al PP de someterla a un «juicio político» en el Senado

Susana Díaz responde con la lectura de datos a las preguntas del diputado del PP Luis Aznar en el Senado. /EFE
Susana Díaz responde con la lectura de datos a las preguntas del diputado del PP Luis Aznar en el Senado. / EFE

La presidenta logra zafarse de las preguntas comprometidas sobre corrupción y enchufismo familiar y sale airosa de una sesión bronca

MARIA DOLORES TORTOSA y MELCHOR SÁIZ-PARDO

Se esperaba una sesión bronca y la hubo. La comparecencia de Susana Díaz en la comisión de investigación sobre la financiación de los partidos del Senado (en la que solo participa el PP) fue tensa desde el inicio, además de la más larga hasta ahora, más de cinco horas. La presidenta de la Junta denunció que su citación solo buscaba someterla en puertas de las elecciones andaluzas a un «juicio político» por parte del portavoz de los populares, Luis Aznar. Se quejó de que su convocatoria ante este órgano solo respondía a intereses electorales porque los cinco años en que ella ha ocupado cargos en el Gobierno autonómico andaluz no ha habido irregularidades.

«Las elecciones condicionan mi presencia aquí», denunció en referencia a los comicios que tendrán lugar el 2 de diciembre. Su comparecencia, dijo, solo responde al «interés de alguno de querer contaminar el debate público con el trabajo de esta comisión», se lamentó la presidenta andaluza. «No está porque hay una campaña electoral, sino porque heredó la presidencia de un señor que está apunto de recibir una sentencia gravísima por el caso de los ERE», replicó Aznar en alusión a José Antonio Griñán.

«Cuando (el PP)no gana en las urnas lo intenta en los tribunales y en los periódicos» Susana Díaz, Presidenta

«Nos interesa saber qué sedes ha compartido el PSOE con UGT y cursos que permitían financiar al sindicato y quizá al PSOE» Luis Aznar, Senador PP

«En mi familia no hay enchufados, hay trabajadores honestos, mi marido es un currante mileurista» Susana Díaz, Presidenta

«No me da pena su marido, sino el otro millón y medio en la cola del paro» Luis Aznar, Senador PP

Más allá de la polémica por su comparecencia en sí, Díaz se esmeró en desligarse de etapas pasadas y de dejar claro que el caso de los ERE irregulares, que se encuentra en la recta final de la fase de juicio oral, no afecta a las cuentas de los socialistas. «No hay ninguna causa en Andalucía que vincule al PSOE con financiación irregular». «Los ERE –prosiguió– son posteriores a mi etapa de responsabilidad y no están vinculados a la financiación del Partido Socialista». «En los cinco años que he presidido la Junta, no hay una sola mancha».

El gracejo y las cocacolas

Y poco más de datos o investigación, porque la comisión derivó en un continuo rifirrafe entre Díaz y Aznar, sobre todo a partir de que el senador del PP felicitara a la jefa del Ejecutivo andaluz por su «gracejo» al responder las preguntas. El comentario encendió a la compareciente, que le reprochó que se metiera con su «acento». «Me considero bastante sosa», espetó. Aznar le recriminó que «se haga siempre la mártir».

La situación se enlodó más cuando Aznar acusó a la presidenta de «enchufar» a familiares suyos cuando «un millón de andaluces se iban al paro». Era un momento esperado por la presidenta andaluza, a la que ya el PP sacó a colación el contrato de su marido con la UGT en cursos de formación con dinero de la Junta en la comisión de investigación en el Parlamento andaluz en mayo del pasado año. Entonces dijo lo de «me casé con un tieso». Esta vez la presidenta Díaz también respondió con toda la artillería y volvió a salir airosa de los embates. Le dijo a Aznar que era un intento «desesperado» que sacara a colación a su marido, José María Moriche, «una criatura», «un currante» que cobraba entre 700 y 1.000 euros al mes y que fue despedido como empleado de UGT cuando ella llegó a la Junta.

Aznar insistió y quiso poner como ejemplo del enchufismo de familiares el que una hermana de su marido, Aurora Moriche, también trabajó para una empresa de reciclaje subvencionada por la Junta. Díaz le aclaró que su cuñada recogía aceite usado «con un carrito» por las casas y que incluso tenía que pagarse los desplazamientos a los pueblos. Este caso derivó en una nueva bronca en la que Díaz afeaba al ponente del PP por atacar a su familia que son solo currantes. «Los currantes no suelen comer con Villarejo o llegar en Jaguar a casa», le dijo en referencia a Dolores de Cospedal o Ana Mato.

«Susana Díaz se ha convertido en la abogada defensora de sus padrinos políticos, Chaves y Griñán en vez de atajar la corrupción» Dolores López, Partido Popular

«Díaz ha intentado desvincularse de las prácticas corruptas de su partido en Andalucía, pero tiene serias dificultades para hacerlo» Teresa Rodríguez, Podemos

«Ya está bien de tomarle el pelo y mentirle a los andaluces sobre la Oficina Antifraude. Podía haberse aprobado en enero» Juan Marín, Ciudadanos

«Susana Díaz debe dar explicaciones en el Senado, independientemente del uso tacticista de las instituciones que hace el PP» Antonio Maíllo, Izquierda Unida

Los dos se acusaron de ponerse nerviosos, lo que propició otro momento memorable. Cuando la presidenta andaluza le instó a tranquilizarse, el popular levantó un vaso de agua: «Yo no me he tomado cuatro cocacolas», le dijo. La revelación dio pie a Díaz a confesar su adicción a la cocacola «cero, cero...», refresco que le acercaba el vicepresidente de la mesa, también del PP.

Díaz llevó la voz cantante casi todo el tiempo, zafándose de las preguntas comprometidas sobre la corrupción andaluza e interrumpiendo al senador leonés para matizar cada una de sus intervenciones, al que incluso se atrevió a preguntar en uno de los muchos cruces de discrepancias jurídicas: «¿Su formación académica cuál es?». A lo que el senador le respondió que no era jurídica.

Díaz no irá al primer comité con Sánchez en La Moncloa

La presidenta andaluza y secretaria general del PSOE andaluz no acudirá al primer comité federal del PSOE que se celebra este sábado. Este comité, en el que se ratificarán las candidaturas al Parlamento andaluz de las elecciones autonómicas del día 2 de diciembre, es el primero tras la moción de censura y la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa.

Díaz ha alegado sus compromisos de agenda institucional en Andalucía a las puertas de la campaña electoral, que comienza el próximo día 16. La presidenta quiere apurar hasta la campaña para cerrar actos institucionales que luego no podrá hacer. Esta tarde viajará a Almería, mañana estará en Córdoba y el lunes en Jaén.

Fuentes del entorno de la presidenta aclararon que esta ya le comunicó a Sánchez que no podría acudir al comité federa cuando la entrevista de ambos en San Telmo y que el presidente del Gobierno dijo que lo comprendía.

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