Spiriman tendrá que indemnizar a Susana Díaz con 2.500 euros por injurias

Spiriman tendrá que indemnizar a Susana Díaz con 2.500 euros por injurias

Un juzgado de Granada ha condenado al médico, además, a pagar la misma cantidad a Martín Blanco, exviceconsejero de Salud con el Gobierno del PSOE

MATÍAS STUBERMÁLAGA.

Pocas cosas han sido tan significativas para el declive y deterioro de la imagen que tenía la gestión sanitaria de la Junta durante la era de Susana Díaz. Las movilizaciones masivas de médicos y personal sanitario que respondían a la llamada de Jesús Candel, mejor conocido como 'Spiriman', pusieron a Díaz contra las cuerdas y le quitaron brillo y quilates a la siempre aclamada «joya de la corona». Contra el criterio del buen decoro, 'Spiriman' adquirió fama por las invectivas directas y contundentes que le lanzaba a Díaz a través de los vídeos conlos que promocionaba su causa a través de las redes sociales. Hasta el punto de cruzar la raya del insulto, como confirma ahora el Juzgado de lo Penal número 6 de Granada, que condenó ayer al médico a indemnizar a la expresidenta de la Junta con 2.500 euros por un delito de injurias.

No se queda aquí la condena. Además del pago de una multa de 6.480 euros, Candel tendrá que indemnizar también a quien fuera viceconsejero de Salud con Díaz, Martín Blanco, con la misma cantidad. El desembolso total al que tendrá que hacer frente el médico asciende hasta los 11.480 euros.

La sentencia se muestra taxativa sobre los mencionados vídeos y el tono empleado por Candel: «Carece de justificación alguna y excede lo que podría ser una mera crítica». Además, pone énfasis en que los ataques a Díaz corresponden a «una conducta reiterada» y no a exabruptos que se pronuncian «en caliente». Durante la fase de instrucción, el juez ha analizado 17 vídeos. El veredicto rebaja en parte las pretensiones de la Fiscalía, que había solicitado una multa de 9.720 euros y una indemnización de 5.000 euros a ambos dirigentes. Candel reiteró ayer que los ataques a Díaz y Blanco siempre han apuntado al plano profesional y que tenían un cariz político, pero nunca personal.

Nadie es capaz de calcular el daño que supusieron estas movilizaciones para frenar la fusión de hospitales en Granada en número de votos para Díaz. Pero el foco de la atención pública se trasladó a un punto al que no le convenía a la expresidenta socialista. Díaz fue escueta y se limitó a valorar que «la justicia pone las cosas en su sitio». «No todo vale en política», añadió.