Rivera pide a Susana Díaz la abstención para gobernar sin Vox

Albert Rivera (al lado de Juan Marín) y José Manuel Villegas con los 21 diputados de Ciudadanos en el Parlamento./Julio Muñoz. EFE
Albert Rivera (al lado de Juan Marín) y José Manuel Villegas con los 21 diputados de Ciudadanos en el Parlamento. / Julio Muñoz. EFE

Un encuentro informal de Juanma Moreno con Serrano, líder de Vox, incomoda a Ciudadanos, pese a lo cual siguen las negociaciones con el PP para el pacto del cambio

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Vox sigue siendo el principal escollo en las negociaciones del PP y Ciudadanos para el cambio de gobierno en Andalucía. El líder de este partido, Albert Rivera, insiste en no incluir al partido ultra en las conversaciones, pese a que su voto es imprescindible para que prospere la investidura y PP-Cs se aseguren el control del Parlamento. En una visita a Sevilla ayer con un desayuno coloquio en la mañana, el presidente del partido naranja eludió cuanto pudo referirse a Vox y lanzó un órdago al PSOE de Susana Díaz con la petición de la abstención del grupo socialista en la investidura y acuerdos puntuales durante la legislatura para de esta forma dejar fuera a los «populistas» y no constitucionalistas. Rivera mete en el mismo saco a Podemos y a Vox.

Esta estrategia, con apelación incluida al socialismo moderado de Díaz frente al errático de Sánchez, en opinión de Rivera, no tiene visos de realidad. Primero de todo porque, como contestó el vicepresidente en funciones de la Junta, Manuel Jiménez Barrios, el PSOE no se va a abstener para facilitar que PP y Cs le desalojen del poder siendo el partido más votado las pasadas elecciones. En segundo lugar, porque el PP busca un pacto sólido y sin sobresaltos para toda la legislatura y este solo se puede conseguir con el respaldo parlamentario de los 12 diputados de Vox con los que sumarían mayoría absoluta.

La diferente forma de calibrar el pacto para el cambio entre los dos partidos se vivió ayer cuando saltó la noticia por la Sexta de un encuentro informal de Juanma Moreno con el líder de Vox y futuro portavoz de este partido en el Parlamento, el juez en excedencia Francisco Serrano. La entrevista se produjo a petición de Moreno en un hotel de Sevilla el pasado miércoles, un día después de celebrarse la primera reunión formal entre PP y Cs para echar a andar las negociaciones. Ese día Serrano hizo unas declaraciones explosivas a Europa Press en las que reclamó a PP y Cs que no ninguneen a su partido porque la aritmética de los votos le hace «imprescindible» para la investidura.

El PP explicó que se trató de una mera invitación a un café de Moreno a Serrano para conocerse, que fue en un lugar público y que no hubo negociación de nada. Aún así, a Cs le incomodó no solo que se hubieran reunido a sus espaldas, sino también que de algún modo incumpliera lo acordado de no hablar con otras formaciones hasta no tener cerrado el acuerdo. Juan Marín se puso de ejemplo al revelar que había rechazado hablar con el PSOE a petición de este partido.

La entrevista de Moreno y Serrano se supo después de que Rivera se reuniera con el grupo parlamentario de Cs y se hicieran fotos en las Cinco Llagas. Y horas después de su intervención en un foro organizado por la Cadena Ser en el que afirmó con rotundidad que no contempla «otro escenario» que gobernar con el PP en Andalucía para enviar a la oposición a los socialistas. Una negociación, dijo, en la que se siente «súper cómodo» y «contento».

En dicha intervención, en la que reclamó a Susana Díaz su abstención, también se expresó en términos duros sobre la todavía presidenta de la Junta, aunque ahora en funciones. «Una cosa fundamental en la vida es aceptar la realidad. Creo que Susana Díaz todavía o no la ha asumido o la ha asumido pero en público hace como que no la ha asumido. Creo que es una persona lo suficientemente inteligente como para saber que el PSOE-A se va a la oposición», expresó. Varias veces dijo de forma categórica lo de que «Susana Díaz se va a la oposición».

Rivera descartó con ello cualquier otra posibilidad alimentada en las últimas horas por el choque con Vox, con cuyo líder nacional, Santiago Abascal, ha tenido un rifirrafe en las redes después de que Rivera calificara de «populista» su formación.

Rivera también sembró dudas sobre el futuro político de Juanma Moreno al defender la candidatura a la Presidencia de Juan Marín. «Creo que un Gobierno de la Junta sería mucho mejor que lo encabezara alguien limpio de corrupción, alguien que no tuviera asuntos pendientes en los juzgados. Imagínense que ponemos en marcha el Gobierno y al señor Moreno, por la 'Kitchen', por Bárcenas o por lo que sea, lo vemos declarando en los juzgados o su partido vuelve a ser condenado por Bárcenas. Después de lo de los ERE, sería tela», afirmó.

Pese a esta opinión, a la entrevista de Moreno con Serrano y a las diferencias sobre el papel de Vox en la coalición, PP y Ciudadanos siguen adelante con las negociaciones para el pacto que les permita gobernar juntos. El documento programático y de estructura del Gobierno está avanzado y sigue en pie la segunda reunión este lunes entre las cúpulas de PP y Cs de nuevo en Sevilla.

Moreno: «El PP habla con quien quiere y donde quiere»

Los populares no entendían el enfado de Ciudadanos por la entrevista en un café de Juanma Moreno con Francisco Serrano porque el líder del PP andaluz siempre había manifestado su intención de hablar con todos los partidos y también con Vox. «Nosotros vamos a escucharlo», dijo este jueves. Ya se había producido la entrevista en un hotel con el portavoz andaluz de la formación ultraconservadora.

«El PP habla con quien quiere, donde quiere y como quiere», manifestó Moreno en su intervención ayer ante la junta directiva provincial del PP de Granada. Aunque no aludió a Vox, su frase se interpretó como respuesta al revuelo ocasionado por su entrevista con el dirigente de Vox, que él calificó de «toma de contacto». Moreno reiteró que su formación no cree en «cordones sanitarios» sobre todo a formaciones con representantes elegidos por las urnas. «Nuestra única línea roja es la Constitución».

Desde Vox dijeron a Europa Press que «no van a trasladar ningún comentario sobre las negociaciones con el PP hasta que no se produzca un encuentro formal».