PP y Cs se aseguran los Presupuestos de 2019 y 2020 tras un acuerdo con Vox

PP y Cs se aseguran los Presupuestos de 2019 y 2020 tras un acuerdo con Vox

Una entrevista de Bendodo con dirigentes nacionales de Vox, clave para que este partido retirase el veto a las cuentas

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Vox retiró el veto al Presupuesto de la Junta de Andalucía para 2019 tras un acuerdo con el Gobierno de PP y Cs que allana el camino para las cuentas de 2020. Con ello el primer Presupuesto no socialista después de casi cuatro décadas se salva de ser tumbado en el primer trámite para su aprobación y da un importante respiro al Gobierno del cambio garantizando su estabilidad en una etapa de crecimiento económico.

A cambio, Vox arrancó en un acuerdo de 34 puntos que será firmado hoy por el consejero de Hacienda, Industria y Energía, Juan Bravo, y el de Economía, Rogelio Velasco, que las cuentas andaluzas vayan introduciendo de forma progresiva aspectos significativos de su ideario político, como ajustes en las partidas de violencia de género y de la memoria histórica en el proyecto de ley de 2019; y un teléfono para víctimas de violencia intrafamiliar y un órgano de ayuda a la Policía en la lucha contra la inmigración ilegal en las de 2020.

Un teléfono para víctimas de violencia intrafamiliar y ajustes en las partidas de memoria histórica, entre los 34 puntos del acuerdo

Vox ha logrado confirmarse como la tercera pata necesaria del Gobierno conservador en Andalucía. El órdago con la enmienda a la totalidad al proyecto que registró el lunes de la pasada semana se ha corroborado como solo un toque de atención al bipartito por entender que no estaba cumpliendo el acuerdo firmado con el PP para la investidura de Juanma Moreno como presidente el pasado enero.

El desenlace llegó tras una intensa negociación de los consejeros de Hacienda y Presidencia, Juan Bravo y Elías Bendodo, con diputados andaluces de Vox capitaneados por Alejandro Hernández. Pero estas conversaciones no fueron suficientes, incluso interviniendo en ellas los consejeros de Cs como interlocutores de forma puntual para sus propios asuntos, como había exigido Vox. Desde Cs confirmaron la colaboración del consejero de Economía, Rogelio Velasco, cuota de Cs, en las negociaciones.

Reacciones

El preacuerdo hace ya tres días que casi se cerró, a falta de flecos; pero necesitaba del visto bueno de la cúpula de Vox, que dirige Santiago Abascal, enfrascada como se sabe en los pactos locales y autonómicos de 26M. El Gobierno andaluz no tenía tiempo para esperar a que se desliaran todos estos pactos, ya que la votación de las enmiendas a la totalidad se realizaba ayer tarde.

El visto bueno de Abascal llegó después de que el consejero de Presidencia, Elías Bendodo, se plantara en Madrid la tarde del martes para entrevistarse con responsables del grupo de Vox en el Congreso. Bendodo regresó ayer al mediodía con el plácet al acuerdo, pero Vox quiso alargar la incertidumbre.

El partido ultraconservador teatralizó su marcha atrás al veto haciendo aguardar a todos los diputados a la intervención de su portavoz, Alejandro Hernández, en la tribuna del Parlamento casi al anochecer. Vox fomentó a lo largo del día la incógnita sobre la decisión, una incertidumbre que el líder andaluz de esta formación, Francisco Serrano, alimentó con la siguiente frase antes de entrar al Pleno: «Hasta el rabo todo es toro». También dijo que la incertidumbre daba «emoción» al debate.

Minutos antes de la sesión, sin embargo, diputados de Vox, PP y Cs se mostraban relajados y de buen ánimo. Tanto que el vicepresidente, Juan Marín, y el presidente del grupo Vox, Francisco Serrano, aceptaron hacerse una foto juntos a petición de periodistas cuando iban a pagar el almuerzo en el restaurante del Parlamento. Vox había exigido como condición para el acuerdo que en la mesa de negociación estuviera Ciudadanos. Tras la votación, el presidente, Juanma Moreno, y el vicepresidente, Juan Marín, saludaron de forma efusiva a Hernández y Serrano por facilitar el trámite a sus primeros presupuestos. Para su aprobación falta otra votación, pero también varias semanas por delante para afinar los encajes en las partidas.

Algunas propuestas

Subvenciones.
Revisión de los objetivos estratégicos: Evitar que diferentes beneficiarios y agentes persigan su continuidad para mantener el soporte financiero de sus actividades. Alude a los sindicatos, que quedarán excluidos de las ayudas del Instituto Andaluz de la Mujer.
Entes instrumentales.
Reestructuración y extinción. Impulso económico a su reducción y dotar al ordenamiento jurídico de la Junta de la debida flexibilidad para acometer con agilidad la reestructuración de los entes cuando se demuestren que no son sostenibles financieramente. ( El despido de personal de los entes instrumentales ha chocado hasta ahora con sentencias en contra de los tribunales).
Familia.
Embarazadas: Atención a las mujeres embarazadas con dificultades económicas o de cualquier otra índole para llevar adelante su embarazo. Propone programas con entidades sin ánimo de lucro.

Pese al ambiente relajado, el Pleno del Parlamento comenzó a las 16.00 horas con la retirada del veto en el aire. «Está complicado», advirtió un diputado de Vox antes de la sesión. Todo depende de la cúpula del partido que dirige Santiago Abascal, aseguraron desde Ciudadanos, partido convencido de que el veto a las cuentas andaluzas era moneda de cambio para presionar en los pactos de Madrid. Serrano negó este extremo asegurando que las exigencias de su grupo no están en el «cambalache» de los acuerdos locales y autonómicos tras el 26M. En el Pleno, Bendodo se levantaba de su asiento y se sentaba junto a Hernández y Serrano. «Están cerrando los últimos flecos», transmitían los de Abascal.

Teatro

El teatro continuó tras las intervenciones de los portavoces del PSOE, Mario Jiménez, y Adelante, Guzmán Ahumada, justificando sus enmiendas a la totalidad. Incluso el consejero de Hacienda, Juan Bravo, en su exposición primera dio a entender que el apoyo de Vox era una incógnita. «Será mi responsabilidad», dijo aventurando un revés.

El portavoz de Vox, Alejandro Hernández, empezó su alocución cerca de las ocho de la tarde recordando que su partido defiende suprimir la autonomía y el Parlamento. Su intervención parecía la de una enmienda a las enmiendas de socialistas y Adelante, con duras acusaciones contra el PSOE, como que «negocian con golpistas».

Hernández aún mantuvo en vilo a las bancadas de diputados de PP y Cs cuando comenzó a argumentar la rectificación de Vox sin anunciar esta: «Nunca motivamos nuestras acciones por interés partidista, sino por interés general. Consecuentemente, lo que hemos decidido es lo que queremos mejor para Andalucía», dijo sin decir el qué. «No nos ha faltado coraje para presentar la enmienda, ni nos va a faltar para tomar las decisiones que el interés general de los andaluces, nos piden», añadió sin tampoco pronunciar la frase esperada.

«En la búsqueda de ese interés general se hace estrictamente necesario un posible cambio», añadió sin tampoco aclarar la retirada, pero sí admitiendo «puntos de encuentro» con el Gobierno. Aún hizo que el consejero de Hacienda subiera a la tribuna para que explicara los citados puntos de encuentro. «No sufran», dijo a los diputados, para aclarar que hasta la réplica no iba a pronunciar su retirada de la enmienda y apoyo al Presupuesto.

Según Bravo, el acuerdo alcanzado entre PP y Vox atiende peticiones de este partido para eliminar entes instrumentales superfluos del sector público andaluz, sin aclarar cuáles, controlar las subvenciones, abrir los planes de empleo a la colaboración público privada; garantizar la libertad educativa, ampliar partidas para las políticas de familia en la fase de las enmiendas parciales y ayudas a mujeres con embarazos no deseados a que tengan a sus hijos; y controlar las mafias de la inmigración, entre otras.

Hernández mencionó compromisos del PPy Cs a que el gasto de Memoria Histórica sólo se destinara a exhumaciones y banco de ADN siempre que haya petición de los familiares; y a crear un teléfono de ayuda a mujeres embarazadas para reducir los abortos.

La mayoría absoluta que suman PP, Cs y Vox rechazó las enmiendas de PSOE y Adelante, dando por admitido el proyecto de ley al Parlamento. La votación final tendrá lugar el 18 de julio.

Para el PSOE era la primera vez que ejercía el papel de oposición y presentaba una enmienda a la totalidad de un Presupuesto de la Junta de Andalucía. Su portavoz, Mario Jiménez, acusó a Moreno de ser un presidente que se esconde y a su Gobierno de «arrodillarse ante la extrema derecha».

El portavoz de Vox, Alejandro Hernández, fue el encargado de anunciar el levantamiento del veto.
El portavoz de Vox, Alejandro Hernández, fue el encargado de anunciar el levantamiento del veto.