Los presupuestos irrumpen en campaña con el rechazo de la oposición y la incógnita de Vox

Alejandro Hernández y Ana Gil Román conversan en el salón de plenos. :: efe/
Alejandro Hernández y Ana Gil Román conversan en el salón de plenos. :: efe

PSOE y Adelante Andalucía censuran las cuentas mientras que la formación de Abascal marca como línea roja el reflejo de su acuerdo de investidura

JOSÉ LUIS PIEDRA SEVILLA.

El avance en la presentación de los presupuestos del nuevo Gobierno andaluz de PP y Cs ha irrumpido en plena campaña electoral para la cita de las municipales y europeas del 26 de mayo con un rechazo claro y previsible de los partidos de la oposición, PSOE y Adelante Andalucía, mientras que Vox mantiene la incógnita con respecto a su apoyo decisivo para las nuevas cuentas autonómicas.

Tras la exaltación de las bondades del presupuesto más social de la historia autonómica de estos días por parte de los representantes del nuevo ejecutivo, ayer era jornada de valoraciones por parte del resto de las formaciones políticas, con toda la atención centrada en la decisión final de Vox, socio de investidura del presidente Juanma Moreno y con el que mantiene un acuerdo que tendrá que plasmarse ahora en el texto contable que se llevará al debate parlamentario, como así advierten desde el partido que lidera Santiago Abascal.

En este sentido, su portavoz parlamentario, Alejandro Hernández, fue tajante al sostener que espera que estas cuentas no se separen del citado acuerdo suscrito con el PP-A con 37 puntos, que serán los que marcarán las líneas rojas de su formación en la negociación, confiando en conocer próximamente el detalle de las partidas y sus fines para ver dónde se destinan los incrementos en sanidad o educación y si se incluyen subvenciones y ayudas a aquellas asociaciones y fundaciones que no sean de utilidad pública, otra de sus exigencias reiteradas y contenidas en el pacto firmado con los populares y que apuntan en especial a las entidades relacionadas con la mujer, violencia de género y memoria histórica.

«Con el anuncio de los presupuestos sólo están intentando salvar de la quema la guerra civil que se ha abierto en la derecha»

Sobre la responsabilidad que recae sobre Vox y a la que apelaba recientemente el presidente de la Junta para sacar adelante estas cuentas, Hernández precisó que esta responsabilidad tiene que ser recíproca y mostró su confianza en iniciar próximamente las reuniones para abordar el presupuesto. Las tensiones entre Vox y PP-A se dispararon tras las elecciones generales al tildar el líder popular, Pablo Casado, de ultraderecha a este partido, lo que les llevó a exigir a los populares una disculpa y rectificación por este calificativo con la amenaza de no volver a sentarse a negociar con ellos en Andalucía. No obstante, el portavoz de Vox en la Cámara autonómica suavizó ayer esta postura argumentando que el discurso de Casado no ha sido seguido ni por el Gobierno andaluz ni por el PP en la comunidad, dejando libre de escollos el futurible acuerdo presupuestario. Con todo, Vox no parece dispuesto a vender fácilmente su apoyo presupuestario, conscientes del valor del acuerdo suscrito y de su papel clave para su aprobación Por su parte, la reacción de los partidos de la oposición fue tan previsible como enardecida en su rechazo, en especial por la aparición de estos presupuestos en plena campaña electoral, y criticaron el intento de PP y Cs de pretender influir en el resultado de las urnas el próximo 26-M. Así, el portavoz parlamentario del PSOE-A, Mario Jiménez, censuró el presupuesto cuestionando especialmente de dónde van a nutrirse las nuevas cuentas para sostener el aumento de las mismas en 1.700 millones.

Procedencia

A su juicio, hay que explicar con claridad la procedencia del aumento de los citados ingresos para sostener este crecimiento presupuestario puesto que el escenario de ingresos para 2019 en Andalucía ya fue realizado por el anterior Gobierno socialista y quedó perfectamente configurado en torno a 1.436 millones de ingresos extras. Por ello, insistió en la necesidad de explicar de dónde van a sacar esos recursos, «todo lo demás son inventos o adulterar los ingresos o bien hacer un presupuesto a martillazos que aguantan muy poco». El portavoz socialista afirmó también que con el anuncio de estos presupuestos solo se está intentando salvar de la quema el pacto de gobierno después de la «guerra civil que se ha abierto en la derecha, pero no va a servir para preservar a este ejecutivo del desastre electoral del próximo 26 de mayo».

Por su parte, Adelante Andalucía calificó el presupuesto de fantasma por la ocultación de los detalles del mismo hasta que pasen las elecciones. La presidenta de este grupo parlamentario, Ángela Aguilera, solicitó el conocimiento de estas cuentas porque no se fía de un gobierno «embustero y de trileros» que habla de las cuentas más sociales de la historia, aspecto sobre el que mostró su plena incredulidad ya que si fuera así ya estarían encima de la mesa.

La dirigente de la coalición de izquierdas expresó su temor de que lo que realmente haya detrás de las cuentas de la Junta sean «políticas de austeridad, recortes, privatizaciones y externalizaciones» y que se trata tan solo de una maniobra electoral desesperada y un brindis al sol. Aguilera señalo que no se entiende que primero el consejero de Hacienda, Juan Bravo, advirtiera de que los presupuestos no iban a ser «bonitos» y ahora sean los «más sociales» de la historia en Andalucía.

Desde Ciudadanos, su portavoz, Sergio Romero, calificó los presupuestos como unas cuentas «de gestores frente a las de los maquilladores de los últimos 37 años» y opinó que son «serios, creíbles, solventes y realistas». El portavoz parlamentario del PP-A, José Antonio Nieto, defendió que los presupuestos «cumplen» también con los compromisos firmados en el acuerdo de investidura con Vox.