Un Pleno de balance con elecciones en el horizonte

Susana Díaz sale del salón de Plenos del Parlamento tras el debate con Moreno . /Raúl Caro. EFE
Susana Díaz sale del salón de Plenos del Parlamento tras el debate con Moreno . / Raúl Caro. EFE

La oposición presiona a Díaz para que presente el Presupuesto y negocie, pero la presidenta deja entrever su aprobación tras los comicios

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Era previsible que el primer control a Susana Díaz del nuevo periodo de sesiones en el Parlamento, el último de la legislatura, estuviera marcado por el ambiente preelectoral que se vive en Andalucía tras la ruptura de Cs con el PSOE esta pasada semana. La sesión fue bronca, pero no más que otras veces. La novedad estuvo en que se sumó a este tono de crispación habitual en los rifirrafes el portavoz de Cs, Juan Marín, hasta hace pocos días sostén del Gobierno en el Parlamento.

La oposición intentó sonsacar a Susana Díaz la fecha de las elecciones, o al menos que confirmara si estas serán en otoño. Para ello Juanma Moreno (PP) y Antonio Maíllo (IU) presionaran para que presentara el proyecto de ley de Presupuestos de 2019 y abriera una negociación con los demás partidos ante la ruptura con Cs. La fecha tope para presentar el proyecto al Parlamento es el 31 de octubre. Díaz esquivó todos los envites. Reiteró que habría presupuesto y sería expansivo, pero en sus respuestas a Maíllo y Moreno nunca aseguró que lo haría en su fecha. Como ya apuntó este periódico, el PSOE sopesa dejarlo para después de los comicios.

Díaz y la oposición se acusaron de hacer campaña electoral antes incluso de la convocatoria. La presidenta insistió en que sigue trabajando para solucionar problemas de los andaluces, pero en cada una de las nueve intervenciones en el debate fue intercalando un rosario de iniciativas de su Gobierno que sonó a balance y también a campaña. La oposición también hizo balance, pero de los incumplimientos que atribuye al PSOE o de sus asignaturas pendientes con la Justicia.

«Pedro Sánchez ya no es sólo su problema, se ha convertido en el problema de todos los andaluces» Juanma Moreno. PP

«Votar no, no es unir los votos a la derecha y sí lo es unirlos a la formación naranja durante tres años» Teresa Rodríguez. Podemos

«Cuando hablamos de eliminar privilegios y chiringuitos, 'no es no' también en Andalucía» Juan Marín. Ciudadanos

«Le interesa el ruido electoral porque no tiene pescado que vender, no tiene gestión» Antonio Maíllo. Izquierda Unida

El debate con Juanma Moreno fue de los más tensos. El líder del PP empezó situando el foco en la «debilidad» del Gobierno de Pedro Sánchez. «Hemos visto bandazos y rectificaciones y casi siempre perjudicando a Andalucía», manifestó acudiendo a recientes análisis económicos que alertan de desaceleración económica y recordando el paro de agosto. «En pleno proceso de desaceleración se pone a jugar con la fecha de las elecciones», dijo a Susana Díaz. «Póngase a trabajar y traiga los Presupuestos. Póngase a trabajar para que salgan los consensos», añadió para concluir en su primera intervención con la pregunta a la presidenta: «¿Cuáles son sus prioridades sobre el nuevo curso político?».

Juanma Moreno y Juan Marín.
Juanma Moreno y Juan Marín. / EFE

«Menos mal que me ha hecho la pregunta. Pensé que ensayaba para el Congreso o el Senado porque quizás se va allí», dijo con ironía sobre su futuro si pierde las andaluzas y recordando a Moreno que fue él el que instó a su partido hace un año a prepararse para un adelanto a la pasada primavera. «Como profeta no tiene futuro», ironizó el portavoz socialista, Mario Jiménez, en su turno con la presidenta.

Moreno también sacó los casos judiciales que afectan al PSOE: ERE, Faffe y el pago con tarjeta de la Junta en un club de alterne. «Usted pasará a la historia por el infame gasto de tarjetas en un prostíbulo», dijo Moreno. «Si usted viene a traer aquí asuntos de hace 10 o 15 años es porque no han encontrado nada, ni una mácula, en los cinco años que llevo como presidenta», respondió Díaz.

El debate con Teresa Rodríguez giró en torno a las propuestas de regeneración democrática de Podemos que el PSOE ha rechazado o de las que este partido se ha dejado en el camino sin aprobar, como también le reprochó Juan Marín. Ambos le recriminaron que no haya aprobado la oficina contra el fraude tantas veces prometida. Rodríguez también sacó lo de la tarjeta con la que un exdirectivo socialista pagó servicios en un club de alterne. «Apoya la comisión de investigación oliéndose todo el mundo que no va a dar tiempo», reprochó. Díaz le afeó su coincidencia con el PP incluso para rechazar los Presupuestos tres años seguidos. «Porque votemos no a sus Presupuestos no significa que nos unamos al PP», replicó Rodríguez, anotando la cooperación de Díaz con un partido liberal y conservador como Cs en la legislatura.

Teresa Rodríguez y Maíllo.
Teresa Rodríguez y Maíllo. / EFE

Díaz metió cizaña por la unión de Podemos e IU como coalición electoral, aunque fue a Antonio Maíllo a quien dio más duro. El PSOE ha pedido el voto a los descontentos de IU con la confluencia. Maíllo utilizó esta injerencia en su electorado para acusar a Susana Díaz de estar en campaña «sin pudor alguno». «Hay que tener mucho morro. Cada vez que dice eso me vengo arriba, estoy dando en la tecla», expuso Maíllo. «No sé si se ha venido arriba o abajo, lo que si sé es que está detrás de Podemos. Ya me dirá si es su portavoz adjunto. Es usted el que está de gira», contestó Díaz.

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