Once años de cárcel por abuso y agresión sexual a una niña, hermana de su pareja

Audiencia Provincial de Almería. /EP
Audiencia Provincial de Almería. / EP

El procesado mostró su conformidad después de que el Ministerio Público haya rebajado su petición inicial, que sumaba 37 años de prisión

SURALMERÍA.

La Audiencia Provincial de Almería ha condenado a penas que suman 11 años de prisión a un vecino de la provincia de Almería acusado de abusar y agredir sexualmente durante varios meses a la hermana de 10 años de su pareja sentimental. El letrado Eduardo Muñoz Simó, del despacho Simó & Martínez Abogados, que ha ejercido la acusación particular durante la vista oral celebrada ayer, informó a Efe de que el procesado mostró su conformidad después de que el Ministerio Público haya rebajado su petición inicial, que sumaba 37 años de prisión.

De esta forma, ha aceptado dos años y medio por un delito de abuso sexual continuado, cinco años de cárcel por un delito de agresión sexual a menor de 16 años, y tres años y medio más por un delito de agresión sexual a menor de 16 en tentativa, así como órdenes de alejamiento durante 17 años y libertad vigilada durante otros 15. Asimismo, el acusado ha abonado 12.000 euros en concepto de responsabilidad civil. La calificación del fiscal, a la que ha tenido acceso Efe, recoge que el procesado M.A.P.P. habría aprovechado entre noviembre de 2010 y mayo de 2011 la «relación de parentesco» que le unía a la víctima para «satisfacer su apetito sexual» en contra de la voluntad de la niña.

Así, señala que presuntamente realizó distintos tocamientos en los genitales de la pequeña cuando se encontraban a solas en el vehículo del procesado, todo ello con «evidente ánimo libidinoso». Añade que, presuntamente, en dos ocasiones le habría tocado el pecho a la chica en dicho automóvil. El fiscal mantiene que, con la intención de «atentar contra la indemnidad sexual» de la menor, se habría masturbado ante ella en el coche.

«Gran dolor»

Asimismo, afirma que en otra ocasión en la que la víctima se encontraba a solas en la cocina de la vivienda familiar, la arrinconó contra una pared, la desvistió parcialmente y le efectuó tocamientos en sus partes, ocasionándole un «gran dolor».

Por último, el fiscal defiende que a finales de 2010 habría desnudado a la niña e intentado mantener relaciones sexuales con ella, aunque sin llegar a conseguir su propósito por la resistencia de la menor.

El Ministerio Público añade que le dijo a la niña en «repetidas ocasiones» que si contaba algo de sucedido, «la mataría», lo que causó en ella un «gran temor y desasosiego».