La nueva Ley de Urbanismo reforzará la autonomía municipal

La nueva norma permitirá un planeamiento más flexible. /SUR
La nueva norma permitirá un planeamiento más flexible. / SUR

El Gobierno andaluz inicia la elaboración de una norma que simplificará trámites y normas y pretende atraer inversión y generar empleo

JOSÉ LUIS PIEDRA SEVILLA.

El Gobierno andaluz acordó en su reunión semanal de los martes iniciar los trámites para la elaboración de la nueva Ley de Urbanismo para Andalucía que aspira a ser un imán para la inversión y un motor para la generación de empleo, según puso de relieve el portavoz del ejecutivo autonómico y consejero de Presidencia, Administración Pública e Interior, Elías Bendodo. La nueva norma pretende dar mayor protagonismo a los ayuntamientos, reforzando su autonomía y otorgándoles más competencias, además de propiciar la agilización y simplificación de los trámites administrativos que actualmente son una traba para el desarrollo urbanístico.

Elías Bendodo destacó que «después del gran fracaso que ha supuesto la política urbanística del Gobierno socialista durante los últimos años había que derogar ya su antigua ley (la LOUA), que había sufrido muchos cambios y estaba ya obsoleta, para elaborar una norma capaz de atraer inversiones y generar empleo».

La nueva ley pretende dar respuesta a las necesidades y problemáticas urbanísticas actuales e incorporará medidas que permitirán eliminar la maraña burocrática existente en esta materia. «Es inconcebible que un promotor tenga que sufrir un proceso que contempla 235 textos legales y que Andalucía tenga 300 planes generales de ordenación urbana empantanados por la ausencia de una nueva ley que llevamos esperando hace tres años», remarcó el portavoz.

Sobre la potenciación del papel de los ayuntamientos con esta nueva iniciativa legislativa, Bendodo subrayó que confía en «la responsabilidad de los consistorios en la gestión urbanística y que no se trata de dejarles hacer lo que quieran -en alusión a las irregularidades urbanísticas registradas en el pasado en algunos municipios como Marbella-, sino de encontrar un equilibrio para la inversión, el desarrollo y el cumplimiento de la legalidad». En este sentido, el consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno puso de manifiesto «la necesidad de que haya menos leyes y que éstas sean más eficaces y transparentes para facilitar la actividad económica, menos legislar y más derogar normas obsoletas que dificultan el desarrollo económico».

La nueva norma propiciará un modelo de planeamiento general mucho más flexible y menos rígido que el actual y tendrá en cuenta el tamaño y dinámica de los municipios, con especial atención a los de menor población. Además, la ley se ajustará a criterios de sostenibilidad ambiental, económica y social y al principio de seguridad jurídica y tendrá entre sus prioridades garantizar la reducción de los plazos de tramitación actuales. En esa línea de fomentar el principio de autonomía local, la ley pretende regular, de una manera efectiva, el silencio administrativo positivo.

Competencias reforzadas

También se reforzarán las competencias urbanísticas de los municipios en la aprobación de los instrumentos de planeamiento. En este sentido, se contempla la incorporación de los asentamientos y parcelaciones irregulares al modelo urbano y territorial, siempre basados en criterios de adecuación medioambiental. Mientras se procede a aprobar esta ley, el nuevo Gobierno se propone, siempre que se cumplan todas las garantías legales, la posibilidad de de acceder al régimen de Asimilado Fuera de Ordenación (AFO) los asentamientos en suelo no urbanizable y las actuaciones irregulares en suelo urbanizable y urbano no consolidado que quedaron sin resolver por el anterior ejecutivo. Por último, la ley contemplará la posibilidad de plantear modelos de gestión que permitan el fomento de la colaboración público-privada en el desarrollo de las actuaciones urbanísticas.