Cada vez más mujeres en los centros de internamiento

A. GONZÁLEZ SEVILLA.

Los datos que maneja la Consejería de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local revelan que en 2018 se ejecutaron en Andalucía 8.441 medidas vinculadas al Sistema de Justicia Juvenil, un 2,5% más que el año anterior. De ellas, 1.599 implicaron algún tipo de privación de libertad. El perfil del menor infractor continúa siendo, por regla general, el de un varón condenado por haber cometido un robo. Esa es la casuística dominante, pero el análisis de esas cifras arroja otras conclusiones.

Por ejemplo el incremento constante de chicas que ingresan en centros de internamiento, superando el listón del 14% del total por primera vez desde que existen estadísticas oficiales. Y lo hacen además a edades tempranas: el 41% de esas menores llegaron a los centros con 14 o 15 años. Se les suele acusar de delitos de tortura y contra la integridad moral, mayoritariamente asociados a violencia en el entorno familiar (40%), lesiones (17%) y delitos contra el patrimonio (18%).

Otro indicador preocupante es el de las condenadas relacionadas con la violencia de género. En 2018 fueron 159 los menores obligados a cumplir alguna medida de medio abierto, las que no implican privación de libertad pero sí cumplir con algún programa. En términos porcentuales tan sólo representan un 3,68% del global. Sin embargo, la alarma ha sonado porque el número de casos se ha disparado un 62% respecto al año 2017.