Marín asegura la estabilidad del bipartito «pase lo que pase» si hay elecciones

Juan Marín, Marta Bosquet y Francisco Serrano (izquierda) y Juanma Moreno saludando a Susana Díaz y Teresa Rodríguez (derecha). /EP/ EFE
Juan Marín, Marta Bosquet y Francisco Serrano (izquierda) y Juanma Moreno saludando a Susana Díaz y Teresa Rodríguez (derecha). / EP/ EFE

El vicepresidente exhibe sintonía con el PP y defiende la gestión «impecable» de Aguirre, al que PSOE y Adelante piden su dimisión

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Las diferencias que puedan surgir entre Pablo Casado y Albert Rivera en el ámbito nacional si hay nuevas elecciones generales en noviembre no va a afectar a sus partidos, PP y Cs, respectivamente, en el Gobierno andaluz. El vicepresidente de la Junta y dirigente del partido naranja en Andalucía, Juan Marín, garantizó, en un desayuno coloquio en Sevilla, a prueba de cualquier ruido electoral la estabilidad política del Gobierno de coalición, incluyendo a Vox como aliado necesario en el Parlamento. Al partido de Abascal le dirigió elocuentes elogios ante una nutrida representación de empresarios y dirigentes de instituciones económicas, políticas y judiciales. «Haya o no elecciones, este Gobierno es imparable, no le tenemos miedo a los sondeos o a lo que digan las urnas», aseveró. «Este Gobierno ha venido a cambiar Andalucía por muchos años», agregó Marín.

El vicepresidente presenta al Ejecutivo andaluz como un «un muro de contención» frente a la inestabilidad política nacional, el Brexit y los nubarrones de desaceleración económica. Un Gobierno «vivo, flexible que no va a modificar su hoja de ruta», presidido por Juanma Moreno (PP), «el mejor aliado de los inversores», apostilló.

Marín, presentado por el consejero de Economía, Rogelio Velasco, en el foro, reprodujo el tono optimista de Moreno en Madrid el pasado lunes. El vicepresidente exhibió una total sintonía con la mitad del PP en el Gobierno con mensajes calcados. Sirva como ejemplo el énfasis que puso en manifestar cómo la Junta ha logrado reducir el déficit público bajando los impuestos y atribuyendo a esta medida fiscal el crecimiento por encima de la media nacional que algunos observatorios económicos vaticinan para Andalucía. El portavoz del Gobierno, Elías Bendodo, reflexionó sobre lo mismo horas después tras el Consejo de Gobierno, pero con datos. Dijo que Andalucía ha reducido su déficit un 15,6% en el primer semestre del año respecto a 2018; Y destacó que la recaudación general de la Junta, entre impuestos directos, indirectos y tasas, hasta junio de este año ha crecido un 3,5% respecto al pasado ejercicio.

Marín también coincide en criticar a la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, en la pasada legislatura su aliada en la elaboración de los presupuestos andaluces, para reprocharle que ahora siga bloqueando los 1.350 millones de euros de la deuda de la financiación por la liquidación del IVA y las entregas a cuenta. Uno asunto llevado en la tarde de ayer al Pleno del Parlamento por el consejero de Hacienda, Juan Bravo, que también coincidió con Marín en anunciar nueva bajada de impuestos como reclamo del futuro Presupuesto de 2020 y en asegurar que no habrá ajustes. Un presupuesto con visos de aprobarse, ya que el portavoz de Vox, Alejandro Hernández, desveló que las negociaciones van por buen camino.

Y un Pleno en el que PSOE y Adelante exigieron al consejero de Salud, Jesús Aguirre, su dimisión por la gestión de la crisis de la listeriosis, con tres fallecidos y siete abortos. Marín ya expresó horas antes de forma tajante: «La gestión del consejero y del SAS ha sido impecable». Una muestra más de la sintonía del Gobierno andaluz en tiempos inestables.