Marín agradece el apoyo de Vox para aprobar el Presupuesto de la Junta

Juan Marín y Rocío Ruiz, ayer antes del foro en Sevilla. /EFE
Juan Marín y Rocío Ruiz, ayer antes del foro en Sevilla. / EFE

La consejera de Igualdad dice que no existe brecha salarial en el empleo público y encargará a las universidades que diagnostiquen con «evidencias científicas» la que hay en otros ámbitos

MARÍA DOLORES TORTOSASEVILLA.

El vicepresidente de la Junta, Juan Marín, lanzó ayer un importante guiño a Vox a solo tres días del debate final en el Parlamento del Presupuesto de la Junta para 2019, el primero del bipartito PP-Cs. El también líder de Cs en Andalucía declaró en público su agradecimiento a Vox reconociendo su papel decisivo en el cambio de Gobierno y en el pacto para aprobar las cuentas autonómicas. La pasada semana Marín negó que Ciudadanos hubiera pactado con Vox en Andalucía, una aseveración que sentó mal al partido de Abascal, que calificó de «lapsus» que el vicepresidente no recordase la firma del acuerdo para retirar la enmienda a la totalidad del Presupuesto que ahora se somete a votación definitiva.

«Quiero agradecerle a Vox su colaboración», dijo el también consejero de Turismo, Regeneración y Administración Local. Los diputados de Vox, agregó, «están siendo útiles para que muchas cosas puedan suceder en Andalucía», afirmó en alusión a la alianza de PP, Cs y Vox para desalojar al PSOE de la Junta tras 37 años de gobierno. «Esto no va de banderas, ni de izquierdas ni de derechas, de arriba o abajo», sino de «buscar el consenso» para lo que, apuntó, el Gobierno «siempre tendrá la mano tendida».

La aprobación del Presupuesto con el respaldo de Vox no corre peligro, pero nunca está de más asegurarse. Marín hizo estas declaraciones en la presentación de la conferencia que la consejera de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, Rocío Ruíz, pronunció ayer en Sevilla organizada por Fórum Europa-Tribuna Andalucía. En la misma estuvo presente el consejero de Hacienda, Industria y Energía, Juan Bravo (PP), quien además de elogiar el «ímpetu» de Ruíz (Cs) en defender las políticas destinadas a los más vulnerables, lanzó una pregunta en público a la consejera, leída por la moderadora del foro: «¿Cuál es tu necesidad presupuestaria para el año 2020?». La consejera titubeó y respondió con generalidades al no esperarse la salida de Bravo, pero la anécdota sirve para ilustrar la «cohesión» de los partidos de la coalición, que Ruiz enfatizó como «ejemplo para el resto de España»; Y también respecto al apoyo parlamentario necesario para sus políticas por parte de Vox. El consejero Bravo daba por hecho que habrá también presupuesto en 2020, sobre el que ya trabaja. Hubo otros momentos del desayuno coloquio en el que se pusieron a prueba los equilibrios de Cs respecto al socio necesario. Rocío Ruiz gestiona varias de las políticas sobre las que el grupo Vox ha fijado las concesiones que exige al bipartito a cambio de sus votos, como la violencia machista, la igualdad y la inmigración.

A la consejera se le preguntó por las declaraciones y la proposición no de ley (PNL) de Vox en el Parlamento calificando de «gran mentira» la brecha salarial en perjuicio de la mujer. La consejera, cuyo discurso fue impecable y de acalorada defensa de la igualdad y de lo que su departamento hace para desarrollar las leyes que la garantizan, intentó salir del apuro ciñendo la brecha de sueldos en carreras científicas, pero asegurando que en el «empleo público no existe».

Tanto UGT como CC OO replicaron en las redes sociales con datos que no es así, como lo recoge el informe de impacto de género del Presupuesto de la Junta de 2018. Más molestó a los sindicatos el anuncio de la consejera de que encargará estudios a las universidades para diagnosticar con «evidencias científicas» la brecha salarial en otros ámbitos. «La guerra de cifras no beneficia a nadie», dijo para apostillar: «Vamos a ser rigurosos».

Ruiz también fue interpelada por otro asunto espinoso con Vox por medio: Sobre si existieron subvenciones ideológicas en la administración socialista. Respondió que ahora todas las ayudas se dan por concurrencia competitiva y apuntó que si en un pasado se dieron «a dedo, ahí se queda».

Las cuestiones con Vox de fondo distorsionaron una exposición prolija en cifras en la que Ruiz defendió «una nueva forma de hacer políticas sociales» por encima «de carnet y privilegios que llevan a la desigualdad», con la equidad y la eficiencia como objetivos y una evaluación crítica constante. «No vamos a hacer promesas vanas, vamos a luchar por mejorar», apostilló.

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