La macrocausa del 'caso Alhambra' se salda con microcondenas y 40 absoluciones

Uno de los abogados y una procuradora celebran la absolución de sus defendidos. :: efe/
Uno de los abogados y una procuradora celebran la absolución de sus defendidos. :: efe

La Audiencia ve fraude en la venta de las entradas para el monumento, pero minimiza su importancia con penas pequeñas y lamenta que el pleito se haya dilatado doce años

C. MORÁN

granada. Cuando la Justicia recurre a la coletilla 'con todos los pronunciamientos favorables' para absolver a una persona acusada de un delito es, por decirlo coloquialmente, como si estuviera pidiéndole disculpas por haberla sentado en el banquillo. No es una explicación científica ni lo pretende, pero sirve para entender el concepto.

Pues bien, la Audiencia Provincial de Granada difundió ayer una sentencia en la que 40 de los cincuenta procesados fueron exculpados «con todos los pronunciamientos favorables». Pocas veces se ha visto algo así. Pero es que el asunto, el llamado 'caso Alhambra', se las traía. La tramitación del procedimiento se dilató durante la friolera de doce años, que se dice pronto. Es decir, que la justicia ha llegado demasiado tarde -y todavía queda la posibilidad de acudir al Supremo-.

La resolución también alude a esa demora, que considera desmesurada, para atenuar las diez condenas -que ya de por sí iban a ser livianas- y, por ende, un escándalo que ha quedado reducido a su mínimo expresión.

Es verdad que hubo delito. Así lo reconocen los magistrados del tribunal provincial, pero las dimensiones del engaño no merecían tanto ruido mediático ni judicial. La 'macrocausa' del 'caso Alhambra' se ha saldado -aún de forma provisional, porque, como ya se ha dicho, todavía podría tener que intervenir el Supremo al no ser firme la sentencia- con 'microcondenas' y 40 absoluciones.

Si no fuera porque tras los doce años de espera hay dolor y angustia, lo sucedido podría ilustrarse con la fábula del 'Parto de los montes': «Con varios ademanes horrorosos, los montes de parir dieron señales. Consintieron los hombres temerosos ver nacer los abortos más fatales. Después que con bramidos espantosos infundieron pavor a los mortales, estos montes, que al mundo estremecieron, un ratoncillo fue lo que parieron».

Sí, hubo fraude en la venta de entradas a la Alhambra, pero los culpables eran pocos y sus culpas, a tenero de los castigos impuestos, pequeñas.

A saber: 17 meses de cárcel para Francisco C. J., que era el principal acusado. La Audiencia ha considerado probado que este procesado, a la sazón, guía turístico y empresario de ese ramo, se le permitió cometer «determinadas irregularidades o infracciones a la normativa reguladora de las visitas» a la Alhambra. Para los jueces, las pruebas que le incriminaban eran «abrumadoras, por más que se haya empeñado en negar la evidencia de una trama urdida que no tenía más designio que el entrar con sus distintos y numerosos grupos de visitantes sin portar la totalidad de las entradas, o con entradas ya usadas, o incluso con entradas falsificadas que reutilizaban. No obstante, el condernado ha anunciado que recurrirá.

Además de esta condena, la Audiencia de Granada impone penas que oscilan entre los 3 y 9 meses de prisión a otros 9 procesados, y ha absuelto al resto, entre ellos los 31 peones del Patronato.

Entre los condenados está la cuñada y exsocia del principal acusado, que aceptó nueve meses de prisión antes de empezar el juicio, para rebajar su pena, y la esposa del mismo, sentenciada a seis meses de cárcel. Tras doce años de acaparar titulares y de una dilatada instrucción que se prolongó hasta nueve años, la sentencia 'minimiza' el volumen del caso, que arrancó con dimensiones de escándalo.

A las puertas de la sede de la Audiencia Provincial, algunos de los absueltos lamentaban ayer que el caso provocó que los despidieran y perdieran su trabajo, aunque ahora han sido absueltos por la justicia.

La sentencia de la Sección Segunda del tribunal provincial considera probado que los condenados -finalmente una decena del medio centenar de acusados- cometieron los delitos continuados de estafa y falsedad en documento mercantil, aunque los absuelve de los delitos de daño patrimonial y cohecho. El principal acusado deberá indemnizar al Patronato de la Alhambra con 58.000 euros y afrontar una multa de otros 18.000.

Dilación indebida

La Audiencia de Granada aplica a los acusados en el 'caso Alhambra' la atenuante muy cualificada de dilación extraordinaria e indebida, lo que supone una rebaja de las penas, y explica las razones de ese desmesurado retraso. En este sentido, el tribunal incide en los «once años y tres meses desde el inicio de la causa» «que ahora con tanta tardanza se sentencia» y recuerda las dificultades que ha tenido que afrontar para sacarla adelante.

«Ha exigido un excepcional sobreesfuerzo» dice la sentencia, el estudio de esta «abrumadora causa, saturada de información documental, estructurada y compuesta por quince piezas separadas y una principal».

 

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