La Junta de Andalucía seguirá bajando impuestos en 2020 pese a la incertidumbre de las cuentas del Estado

La Junta de Andalucía seguirá bajando impuestos en 2020 pese a la incertidumbre de las cuentas del Estado

La Consejería de Hacienda profundizará en las rebajas fiscales para que Andalucía deje de ser la comunidad con los impuestos más altos

JOSÉ LUIS PIEDRASEVILLA

Una de las grandes promesas electorales del nuevo Gobierno andaluz y una de sus banderas en su gestión en estos primeros meses ha sido la bajada de impuestos, un camino en el que el ejecutivo de Juanma Moreno va a seguir profundizando en las cuentas del próximo año, pese a la complejidad y dificultades que entraña elaborar un presupuesto con la incertidumbre de soportar actualmente un Gobierno del Estado en funciones y sin horizonte de constitución, unos presupuestos estatales prorrogados y un insuficiente sistema de financiación autonómica.

La bajada de impuestos es toda una prioridad para el gobierno bipartito de PP y Cs y ese compromiso ya quedó plasmado a su llegada al Palacio de San Telmo con el cumplimiento de una las promesas más reiteradas en la campaña electoral como la bonificación del 99% el Impuesto de Sucesiones y Donaciones y la reforma también del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. Pero esos tributos son solo el pistoletazo de salida en la carrera por reducir la presión fiscal en la comunidad, aunque el margen autonómico y las competencias no son muy extensas ni dan mucho juego para aliviar los bolsillos de la ciudadanía andaluza.

La pretensión de continuar la senda de la bajada de impuestos la ratificaba el propio consejero de Hacienda, Industria y Energía, Juan Bravo, que en una entrevista con Europa Press avanzaba que en 2020 se va a seguir bajando impuestos sin precisar cuáles serán con detalle, sobre todo porque las cuentas autonómicas del próximo ejercicio están todavía por concretarse.

El consejero reconocía la complejidad que entraña elaborar esas nuevas cuentas sin contar con la certidumbre de un marco presupuestario a nivel estatal, ya que es difícil hacerlo sin saber que va a pasar con los pagos a cuentas ni con la financiación autonómica ni con el IVA, que son 400 millones, explicaba. Todo ello ha llevado al titular de Hacienda a exigir al Gobierno de Pedro Sánchez que asuma su responsabilidad y proceda a realizar las entregas a cuentas correspondientes a las comunidades.

Pese a estas dificultades, Bravo quiso ser realista y aseguró que la aspiración más inmediata del nuevo Gobierno es que Andalucía deje de ser al menos la comunidad que soporte los impuestos más altos y se mostró esperanzado en ello «ya que en el poco tiempo que llevamos hemos demostrado ser creíbles y seguros«, precisó.

Además, abogó por reformar el panorama tributario andaluz, ya que «en Andalucía todavía hay ámbitos fiscales donde somos los más caros de España y con la bajada progresiva del IRPF conlleva que cada año estamos bajando el impuesto, aunque no hagamos nada en el ejercicio», apostilló.

Bravo reconocía la limitación de un gobierno autonómico en materia fiscal al no tener tantas competencias sobre impuestos potentes como el IRPF o Sociedades, pero apuntó a otras fórmulas porque «no todo es bajar impuestos, como puede ser la rebaja de la es la factura de la luz a través de la generación con energías renovables».

Tras la aprobación del presupuesto de este año, el Gobierno andaluz está trabajando ya en la elaboración de las cuentas de 2020 con un hándicap como es no disponer del respaldo de unos presupuestos estatales con un Gobierno en funciones que se alarga sine die, o al menos hasta la vuelta de vacaciones

Bravo insistió en la necesidad de conocer cuáles van a ser esos pagos a cuenta y agregó que «cualquier empresa, alcalde o consejero requiere seguridad sobre cuáles son sus recursos y día de hoy no sabemos qué va a pasar con esos pagos».

«Se trata de cosas objetivas, números, cuentas, que no entienden de política, sino de necesidades y todas las comunidades tenemos nuestras necesidades porque atendemos servicios para la ciudadanía«, argumentó.

Pese a todas estas dificultades, Bravo expresó el compromiso del Gobierno andaluz para cumplir la regla de gasto y el déficit y, de hecho, en la última reunión del ejecutivo se aprobó el límite de gasto no financiero para los presupuestos de 2020.

Desde el Ministerio de Hacienda rechazaron las críticas del consejero al considerar al PP, junto a Cs como socio en el ejecutivo, responsables del bloque político que lo impide, recordando que si hubiesen apoyado los presupuestos estatales de 2019, Andalucía hoy tendría 400 millones más por la liquidación del IVA. Según informa Europa Press, el Ministerio considera que el bloqueo político de PP y CS a la investidura de Pedro Sánchez tiene costes y no es razonable criticar las consecuencias del bloqueo político cuando son responsables del mismo.