La Junta reprogramará el destino de hasta 800 millones de euros de los fondos agrarios

Carmen Crespo y Elías Bendodo, ayer en la comparecencia posterior al Consejo de Gobierno. /EP
Carmen Crespo y Elías Bendodo, ayer en la comparecencia posterior al Consejo de Gobierno. / EP

Agricultura comienza a dar forma al Plan para la Mejora de la Competitividad con el que pretende apuntalar un sector clave para la economía andaluza

ADRIÁN GONZÁLEZSevilla

El sector agroalimentario andaluz aporta el 8% del Producto Interior Bruto de la Comunidad y emplea al 10% de su población. Además, es el motor de un significativo 24% de toda la cosecha que España es capaz de colocar cada año más allá de sus fronteras. Partiendo de esa realidad, el nuevo Gobierno de Andalucía ha dado luz verde este martes a la redacción del que será el nuevo Plan para la Mejora de la Competitividad del sector agrícola, ganadero, pesquero, agroindustrial y de desarrollo rural para el periodo 2019-2022. Un documento que en palabras del consejero de Presidencia, Administración Pública e Interior, Elías Bendodo, está llamado a «consolidar la competitividad» del sector así como a «reforzar su internacionalización» y favorecer la adaptación a los constantes cambios que marcan los nuevos tiempos.

Carmen Crespo, consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, recibe así el encargo de moldear un plan que según sus palabras está llamado a dar un sonoro espaldarazo a la labor que realizan en las ocho provincias los miles de emprendedores que sostienen al sector primario. Las propuestas combinarán medidas que inciden en la innovación, la formación, la mejora de infraestructuras o la conservación de la población en el medio rural, un factor en auge en un momento en el que la autodenominada «España vaciada» ha alzado su voz.

El punto de partida será el análisis del escenario en el que se desenvuelven agricultores, empresas transformadoras, ganaderos y pescadores. Ahí, según ha confirmado Crespo, el nuevo Ejecutivo andaluz ha encontrado carencias. La consejera ha desvelado en su comparecencia tras el Consejo de Gobierno que en los dos últimos meses se han desbloqueado hasta 134 millones de euros en ayudas que los solicitantes tenían concedidas pero cuyas cuantías «no llegaban nunca». En algunos casos, ha añadido, se trataba de expedientes que se remontaban a los años 2015 y 2016.

El Plan de Competitividad para el sector, del que por su carácter transversal tendrán que opinar el resto de Consejerías, implicará importantes novedades respecto a la normativa en vigor. La principal, una profunda transformación de las partidas del Plan de Desarrollo Rural, uno de los grandes ejes que sostienen la política agraria en la Comunidad. El departamento que dirige Crespo asegura haber encontrado un nivel de ejecución de los fondos de esa partida de apenas el 24%. Para hacer frente a esa situación, la Consejería de Agricultura ha librado desde principios de febrero 4,6 millones de euros en ayudas al olivar, otros 13,5 millones para impulsar la actividad de los jóvenes emprendedores, otros 10,4 millones para programas de comercialización y casi 5 millones para recuperación de infraestructuras.

Y habrá más. Agricultura ha decidido reprogramar hasta 800 millones de euros adscritos a los fondos comunitarios del periodo 2014-2020 y que son «vitales para el devenir del sector». Crespo ha matizado que no se trata de detraerlos ni restarlos de otros capítulos, sino simplemente de reasignarlos a otros fines porque simplemente era «dinero que hasta ahora no se estaba ejecutando». Ese cambio en el destino de los fondos tendrá que recibir aún el visto de la Unión Europea, al ser Bruselas quien libra las cantidades. Cuando reciba la luz verde, irán a sufragar proyectos agroambientales, de modernización de instalaciones e infraestructuras o a la preservación del medio forestal. El objetivo es que el 70% de ese montante global esté en manos del sector en el plazo máximo de dos años.

Apoyo a los jóvenes

Agricultura ha puesto también la lupa sobre las necesidades de las nuevas generaciones de emprendedores que intentan hacerse un hueco en un mercado cada vez más competitivo y global. Por eso a partir de ahora los jóvenes con proyectos en el medio rural recibirán el 25% de los fondos a los que tengan derecho antes de iniciar su actividad, algo que según Crespo «fidelizará» su actividad. Como mejora adicional, esas ayudas podrán conservarse aun en el caso de cambiar el plan de negocio inicial. «Antes esos fondos no llegaban nunca. Ahora se van a adelantar y podrán readaptarse», ha enfatizado la consejera.

Del resto de novedades destaca lo que el nuevo Gobierno considera «adelantarse ya a la PAC que viene«, en especial en su vertiente medioambiental y de combate contra el cambio climático. A esa »arquitectura verde« que debe encarar obligatoriamente el campo andaluz para continuar siendo una potencia europea se destinarán 128 millones de euros.

La pesca saldrá también beneficiada. El balance elaborado por el nuevo Gobierno andaluz revela que su antecesor había ejecutado tan sólo 20 de los 183 millones asignados al sector. Frente a ese desfase, Agricultura asegura que los pagos se van a incrementar en un 60%, además de aportar 33,7 millones para la modernización y reorganización de las lonjas pesqueras.

Un último pero no menos importante cambio afectará a los caminos rurales, una eterna fuente de conflictos en el campo andaluz y cuya orden, ha avanzado la consejera, será a partir de ahora «100% pública, de la Junta de Andalucía». Las grandes diferencias sobre la titularidad de los mismos tendrán una resolución menos «farragosa» que antes. Ahora tan sólo será necesario acudir a los registros de catastros.