La Junta expediente a tres docentes por trato vejatorio a una menor autista en un colegio de Dos Hermanas

La Junta expediente a tres docentes por trato vejatorio a una menor autista en un colegio de Dos Hermanas

El consejero de Educación y Deportes, Javier Imbroda, anuncia la apertura de este expediente por falta grave

JOSÉ LUIS PIEDRA

La Junta de Andalucía ha expedientado a tres docentes del Colegio de Educación Infantil y Primaria (CEIP) 'Cervantes' de la localidad sevillana de Dos Hermanas por atender de manera vejatoria a una menor autista, según denunciado sus padres ante los tribunales.

El consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda, ha confirmado hoy la apertura de un expediente administrativo a dos profesoras y una monitora de este centro escolar de Hermanas en el que una menor autista de siete años con necesidades educativas especiales sufrió burlas y maltrato, según consta en la denuncia judicial.

Javier Imbroda señaló que el expediente administrativo abierto se sustenta en una falta grave cometida por estas docentes y el instructor del caso, que ya ha sido designado, quien proponga una sanción que puede llegar hasta la suspensión de empleo y sueldo. Asimismo, aseguró que se está velando para que este tipo de sucesos no vuelva a suceder en las aulas andaluzas y que el alumnado más vulnerable esté en las mejores manos.

El consejero explicó que de admitirse a trámite la querella interpuesta por la familia de la niña, el expediente administrativo abierto quedaría suspendido hasta la resolución final del proceso judicial, aunque hasta la fecha la Consejería no tiene constancia que de que los tribunales hayan abierto una causa con respecto a esta denuncia.

Las profesoras expedientadas están actualmente de baja médica y desde el departamento que dirige Javier Imbroda se garantiza que se adoptarían medidas cautelares en el caso de que estas docentes se incorporasen a sus puestos de trabajo.

El titular de Educación señaló que a partir de ahora se va a analizar el sistema de atención al alumnado con necesidades educativas especiales porque «lo que realmente nos preocupa son los niños y jóvenes más vulnerables y el sistema educativo andaluz está integrado por magníficos profesionales y docentes», y añadió que «se trata lamentablemente de un caso puntual».

En estos momentos los dos alumnos que permanecen en el aula específica del centro están siendo atendidos por una maestra de Pedagogía Terapéutica y una monitora de apoyo a la integración., según la Consejería.

Detalles de la denuncia

En la denuncia que presentaron los padres de la menor, que está a la espera de ser admitida a trámite, se pone de relieve que sufrió dos ataques epilépticos en un breve espacio de tiempo mostrando un comportamiento anormal y excesivamente nervioso desarrollando conductas autolesivas desconocidas hasta la fecha las cuales se acentúan cuando tiene que acudir al colegio, mostrando miedo y un rechazo frontal a acudir al centro escolar desapareciendo esta conducta en fines de semana cuando lógicamente no tiene que ir al colegio. Ante esta situación, los padres deciden consultar la situación de la menor con profesionales médicos que determinan que la incidencia del estrés como causa de dichos ataques, llegando incluso a recomendar el cambio de centro de la menor ante la certeza de que la menor está sufriendo algún tipo trato o situación anormal que incide directamente en su propia salud.

Los padres de la pequeña deciden entonces reunirse con las profesoras quienes niegan esta situación y tras exhibirles los informes médicos donde se apunta a la situación de estrés de la menor como principal o posible causa de los ataques epilépticos, las propias profesoras rechazan este extremo y dicen no observar absolutamente ningún comportamiento extraño en la menor. Al no poder comprobar nada y encontrarse con el desmentido de las profesoras, los padres deciden instalar una grabadora en la mochila de la pequeña ante los fundados temores de que en el centro público al que acudía la menor se pudiera estar produciendo alguna situación irregular.

Las grabaciones de más de seis horas confirman las sospechas y hay extractos donde se escucha con claridad cómo las profesoras gritan desesperada y constantemente a la menor como manera habitual de comunicación con ella y hablan despectivamente de su trastorno en presencia de la propia niña, llegando a decir que cuando tienen un brote este tipo de enfermos cuando son adultos los meten en la cárcel. La demanda sostiene que de estas grabaciones se puede constatar que pasan gran parte del tiempo lectivo comentando sus vacaciones y otros temas absolutamente ajenos a sus labores como responsables de un aula integrada por niños con discapacidades varias y necesidades educativas especiales, demostrando que no siguen las pautas y prescripciones educativas impuestas por los propios profesionales médicos de la Junta de Andalucía.

Entre las expresiones amenazantes y degradantes que proferían chillando, según la grabación, hay frases como «esta niña tiene el cerebro cascado», «lávate las manos cochina», «que te estoy viendo jugar con los mocos», o «en el manicomio de Miraflores» había este perfil de personas ya adultas.