La Junta abordará la soledad de los mayores y el envejecimiento de la población andaluza en un plan estratégico

La Junta abordará la soledad de los mayores y el envejecimiento de la población andaluza en un plan estratégico
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El 16,4% de los andaluces tiene más de 65 años. Cuatro de cada diez jubilados se sienten muy solos

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

La Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación ha empezado la elaboración de un plan estratégico integral para las personas mayores que abarque los años de 2020 a 2023 para afrontar el desafío del envejecimiento de la población andaluza, la soledad de muchas de las personas a partir de la edad de jubilación y garantizarles una asistencia digna y actividades para vivir mejor.

Varios informes de los últimos años alertan del progresivo envejecimiento de la población andaluza y de la soledad en que viven una vez que al hacerse mayores se pierde el cordón sanitario de familiares, amigos y compañeros de trabajo. El 16,4% de los casi 8,5 millones de andaluces tiene más de 65 años en la actualidad, pero la previsión para 2040 es que este porcentaje se duplique, según informó el consejero de Presidencia y portavoz, Elías Bendodo, al dar cuenta del arranque de la elaboración del plan tras el Consejo de Gobierno de este pasado martes. Cuatro de cada diez de esas personas se sienten muy solas, proporción que aumenta a la mitad a partir de los 80 años, según el informe de 'Soledad y riesgo de aislamiento social en las personas mayores', elaborado por La Caixa a raíz de una encuesta en varias comunidades, entre ellas Andalucía.

La Oficina del Defensor del Pueblo andaluz, que dirige Jesús Maeztu, abrió en 2016 una queja de oficio ante la entonces Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta y ante las ocho diputaciones provinciales y 29 ayuntamientos con más de 50.000 habitantes para valorar las actuaciones que sus servicios sociales llevan a cabo con las personas mayores que viven solas con el objetivo de facilitar a las mismas recursos asistenciales, comunitarios, de salud, culturales y de ocio que mejoren su calidad de vida. El Defensor ha alertado desde entonces en reiteradas intervenciones ante el Parlamento de la precariedad en la que están muchos mayores y en especial las mujeres. De acuerdo con la Encuesta Continua de Hogares elaborada por el Instituto Nacional de Estadística, en Andalucía existían 297.300 hogares en 2015 en los que vivían una sola persona mayor de 65 años, en el 75% de los casos mujeres y con ingresos inferiores a 600 euros.

La Junta de Andalucía viene desarrollando diversas iniciativas de apoyo a los mayores desde hace años, dando un salto cualitativo con el incremento de las pensiones asistenciales en 1999 y la aplicación de la ley de Dependencia a partir de 2007, además de diferentes programas para el envejecimiento activo en colaboración con los servicios asistenciales de los ayuntamientos. La Tarjeta Andalucía Sesentaycinco y la Teleasistencia han sido servicios que supusieron un gran avance. La oficina del Defensor, no obstante, ha alertado de deficiencias en residencias, ya que los 650 centros aproximadamente que hay en Andalucía solo cubren el 3,4% de las personas mayores de 65 años que pueden necesitarlos. Esta situación puede agravarse con el progresivo envejecimiento de la población andaluza y la soledad de los mayores.

El Estatuto de Autonomía de Andalucía reconoce el derecho de las personas mayores a recibir de los poderes públicos una protección y una atención integral para la promoción de su autonomía personal y del envejecimiento activo que les permita una vida digna e independiente, así como acceder a una atención gerontológica adecuada. Antes de la reforma del Estatuto en 2007, la ley de 1999 de Atención y Protección a las Personas Mayores fijaba el plazo de un año para la aprobación de un plan en este sentido, pero los gobiernos sucesivos de la etapa socialista no llegaron a elaborarlo. Cumplir con esta asignatura pendiente es lo que se propone ahora el departamento que dirige la consejera Rocío Ruíz.

Lo afronta además con la intención de «revolucionar» de alguna forma los programas elaborados hasta ahora para el envejecimiento activo y promover «una sociedad abierta a todas las edades». Uno de los aspectos que abordará el plan es el acompañamiento de los mayores por jóvenes a través de la colaboración del Instituto de la Juventud, informan desde la Consejería. El plan tendrá muy presente la perspectiva de género, dado que el 54% de la población mayor son mujeres, el 63% a partir de los 80 años.

La Consejería de Igualdad empezará por un diagnóstico de la situación y definición de las líneas generales de actuación y luego concretará la dotación presupuestaria, el seguimiento y la evaluación de resultados del nuevo plan. Lo hará en colaboración con las demás consejerías y con representantes de los colectivos de mayores. Abordará cuestiones como las políticas de envejecimiento activo y la red de Centros de Participación Activa; el reconocimiento de las personas mayores como activo social; las nuevas tecnologías de la información y la comunicación o la prevención de la dependencia. También afrontará la coordinación sociosanitaria; la adaptación de los recursos como la Tarjeta Andalucía Sesentaycinco y el Servicio de Teleasistencia; y la atención a las situaciones de mayor vulnerabilidad como la soledad de las personas mayores, el maltrato, la violencia de género y las personas pertenecientes al colectivo LGTBI.