Juana Rivas dice que sus hijos hablaban con el padre en el tiempo que los mantuvo ocultos

Juana Rivas. /EFE
Juana Rivas. / EFE

«Yo vine de Italia con billete de vuelta, pero estando aquí sabía que no podía volver al mundo del maltrato y lo llamé para decirle que me quedaba en Maracena», dijo Rivas a la fiscal

JOSÉ RAMÓN VILLALBA GRANADA.

La Fiscalía ha mantenido la petición de cinco años de cárcel por dos delitos de sustracción de menores y ha sumado el de desobediencia para Juana Rivas, que permaneció un mes en paradero desconocido con sus dos hijos para no entregarlos al padre italiano y que pidió ayer justicia y que se los devuelvan.«Yo vine de Italia con billete de vuelta, pero estando aquí sabía que no podía volver al mundo del maltrato y lo llamé para decirle que me quedaba en Maracena», dijo Rivas a la fiscal. La madre de Maracena, que se ha negado a responder a las preguntas de la acusación, aseguró que «los niños hablaban con su padre por teléfono y por Skype cuando él quería».

A esto añadió: «No entregaba a mis hijos porque así me lo recomendaban mis abogados. Hubo un momento que me dijeron que podía tener represalias legales pero nunca imaginé que llegara al extremo de la cárcel, pero era superior la protección a mis hijos». El juez, en respuesta a estas declaraciones, le ha aconsejado que «la próxima vez elija mejor a sus abogados».

Durante el juicio, su expareja, Francesco Arcuri, afirmó vía televisión que desde noviembre de 2016 hasta el 28 de agosto de 2017 no pudo ver a sus hijos. «La relación era óptima con ellos antes de que se los llevara», dijo. Arcuri también negó que hubiera pegado a su exmujer.

La acusación contra Juana Rivas llega después de que permaneciera casi un mes en paradero desconocido con sus dos hijos incumpliendo la orden judicial que le obligaba a entregárselos al padre, el italiano Francesco Arcuri., al que acusa de malos tratos.