Implantan un desfibrilador sin cables a un niño de cinco años con un tumor

El pequeño Alejandro y sus padres con los profesionales que lo han asistido. :: Junta de andalucía/
El pequeño Alejandro y sus padres con los profesionales que lo han asistido. :: Junta de andalucía

El equipo de cirujanos completa con éxito una operación pionera en Europa y España en un paciente con menos de 20 kilos de peso

P. GARCÍA-TREVIJANO GRANADA.

El equipo de cirujanos cardiovasculares del Hospital Universitario Virgen de las Nieves, de Granada, ha implantado un desfibrilador sin cables en el tórax a un niño de 5 años con un tumor cardíaco. El menor, que se recupera favorablemente tras recibir el alta el pasado 8 de junio, se ha convertido en el primer caso conocido en España y Europa en el que se usa este dispositivo en pacientes de corta edad y que pesan menos de 20 kilogramos. El pequeño Alejandro sufrió el pasado 25 de abril una parada cardiaca cuando estaba con sus padres. Sus familiares lo llevaron inmediatamente al centro sanitario de Zújar, municipio donde residen. Los profesionales médicos lo trasladaron al Hospital de Baza para estabilizarlo y, más tarde, fue trasladado a la UCI del Hospital Virgen de las Nieves. En el hospital se le diagnosticó un tumor infrecuente de cinco centímetros en el corazón.

José Manuel Garrido, cirujano que ha liderado el procedimiento, asegura que el tumor, conocido como fibroma interventricular, puede desencadenar una muerte súbita o arritmia cardiaca. «Hemos tenido la gran suerte de que toda la cadena y la asistencia ha funcionado muy bien, hoy en día hacer medicina aislada es imposible. Hay que contar con un equipo que trate de forma transversal al paciente desde un inicio hasta un final». Garrido señala que, ante el tamaño del fibroma, el equipo médico se planteó si operar o no. «Decidimos intervenir mediante circulación extracorpórea para quitar lo máximo posible». Los médicos consiguieron eliminar el 80% del tumor y reconstruyeron las cavidades cardiacas. El 20% restante se ha preservado para no dañar la arteria descendente anterior.

El cirujano declara que los fibromas tienen un crecimiento muy precoz en sus fases iniciales, por eso no reviste peligro. «Vamos a ponernos en el peor de los casos, que el tumor siga creciendo lentamente y reaparezca. La vigilancia va a darnos la oportunidad de intervenir con garantías de quitarle todo o casi todo el tumor en un futuro porque ya tendrá arterias de mayor tamaño en el que aplicar otras técnicas».

Segundo reto

El segundo reto para el personal sanitario fue implantarle al niño el desfibrilador. El Hospital Virgen de las Nieves es pionero en electroestimulación infantil y los profesionales tomaron la decisión de implantar un aparato de cardioversión eléctrica «que protege el corazón desde fuera». El desfibrilador no es como los convencionales, carece de cables, de lo contrario se producirían trombos y otras afecciones graves por el pequeño tamaño de sus vasos. Además, la necesidad de cambiar los cables aumenta el riesgo.

«El dispositivo es un poco más grande que los convencionales, que en los niños es un problema, por lo que lo introdujimos entre los músculos del tórax, profundizando hacia la zona más cercana de la columna vertebral», apunta Garrido.

Este hallazgo abre un capítulo nuevo. El uso de desfibriladores se puede expandir a la población infantil de estas características en el resto de comunidades autónomas.

El dispositivo tiene una vida útil indefinida que se sitúa entorno a los siete años de media. «Inexorablemente habrá que proceder al cambio del generador dentro de cinco, seis, siete u ocho años. En ese plazo habremos salvado el gran problema inicial que era un niño pequeño con un tumor muy grande y de bajo peso», concluye Garrido.

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