El Gobierno de Díaz quiere ahora un Presupuesto de 2019 sin prisas que descoloca a la oposición

María Jesús Montero ayer en su comparecencia en el Congreso. /EFE
María Jesús Montero ayer en su comparecencia en el Congreso. / EFE

El portavoz de Cs, Juan Marín, considera una «anomalía» que Arellano aplace la negociación a septiembre

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

El pasado 9 de mayo la presidenta andaluza, Susana Díaz, anunció en el Parlamento durante un debate sobre la Comunidad que al día siguiente el Boletín Oficial de la Junta (BOJA) publicaría la orden para comenzar a elaborar el Presupuesto de la Junta para 2019. Díaz lanzó aquel anzuelo a la oposición para acallar el ruido del adelanto electoral que le acompaña desde enero. Nadie entonces sabía que un mes después, el día 6 de junio, Pedro Sánchez, líder de su partido, el PSOE, iba a ser elegido presidente del Gobierno tras prosperar la moción de censura a Mariano Rajoy.

Este giro inesperado ha convulsionado la política española y también la andaluza, en la que Díaz trata de adaptarse a tener al partido 'amigo' en el Gobierno sin que le arrolle decisiones contrarias a sus apuestas hace mes y medio. Sánchez le ha aguado la reivindicación de un nuevo modelo de financiación, pero ahora es su propio ejecutivo el que da marcha atrás a las prisas que tenía por elaborar el nuevo Presupuesto de 2019 y dar la sensación de estar en pleno tajo sin tiempo para barruntar adelantos electorales.

El consejero de Economía y Hacienda, Antonio Ramírez de Arellano, se sinceró este martes con un grupo de periodistas a los que informó que no hay prisas por negociar el Presupuesto, dato este imprescindible para sacarlo adelante al no contar el PSOE con mayoría suficiente en el Parlamento. Ramírez de Arellano comunicó lo que es una obviedad, que hasta que el Gobierno central no avance el dinero a cuenta a las comunidades sobre los impuestos recaudados y el techo de gasto, casi siempre en julio, las consejerías no pueden empezar a hacer números. El consejero incluso especificó que hasta septiembre, a la vuelta de las vacaciones, su departamento no empezará a pulsar a los partidos de la oposición, en especial Ciudadanos, el apoyo de tres años a las cuentas de la Junta.

La explicación del consejero vino al preguntársele por las exigencias del partido naranja para negociar este año, entre ellas una nueva bajada del IRPF e inversiones iguales al 1% del PIB andaluz (que ya supera los 160.000 millones de euros). «Estamos lejos todavía de poder responder con claridad porque tenemos que ver cuáles son las necesidades de recursos para Andalucía en el siguiente ejercicio y conocer cuál es la envolvente financiera general», dijo Arellano. «No puede haber una desconexión entre la fiscalidad y las entregas a cuenta, por poner un ejemplo, o respecto a los repartos del objetivo de déficit», añadió.

Además

La Junta, en realidad, está a la espera de la propuesta que Pedro Sánchez hará a Susana Díaz en la reunión del día 23 de ayuda financiera a la comunidad andaluza para compensar que no se cierre la reforma del sistema hasta la próxima legislatura. La Junta también está pendiente en si, como ayer insinuó la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, hay reuniones del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) para hablar sobre la fiscalidad y pulsar la predisposición a un acuerdo de las comunidades sobre la nueva financiación.

La oposición interpretó de diferentes formas la precaución del consejero. El portavoz de Cs, Juan Marín, habló de «anomalía» con respecto a los tres años anteriores cuando María Jesús Montero, exconsejera de Hacienda, comenzaba a hacer números sin el dinero a cuenta ni el techo de gasto. «No sabemos si es que quieren esperar a ver qué limosna quiere darle Pedro Sánchez a los andaluces», insinuó.

La portavoz parlamentaria del PP-A, Carmen Crespo, especuló con que tras la decisión del Gobierno autonómico de esperar hasta septiembre puede estar la decisión de la presidenta, Susana Díaz, de adelantar las elecciones. «Lo que induce a pensar esas manifestaciones es que hasta el propio consejero no sabe cuáles son lo planteamientos futuros de la señora Díaz» sobre si adelanta o no los comicios, añadió. La portavoz adjunta de Podemos, Esperanza Gómez, también opinó que las declaraciones de Arellano «encierran un posible adelanto».

 

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