Cs da un giro en Andalucía y promete que no pactará con Susana Díaz tras las elecciones

Juan Marín, ayer en el acto con militantes. :: sur/
Juan Marín, ayer en el acto con militantes. :: sur

Juan Marín anuncia que no volverá a facilitar el Gobierno del PSOE tras el 2 de diciembre ante simpatizantes naranjas en un acto en Sevilla

MARÍA DOLORES TORTOSA SEVILLA.

Ciudadanos ha dado un giro de 180 grados en su estrategia en Andalucía cara a las elecciones del 2 de diciembre al anunciar su candidato, Juan Marín, su compromiso de no volver a facilitar la investidura de Susana Díaz como presidenta, como hizo en 2015, ni un gobierno del PSOE en esta Comunidad. Lo anunció ayer Juan Marín en un acto con simpatizantes y militantes en Sevilla. Este giro implica que Cs solo se prestará a sellar un acuerdo de gobierno con el Partido Popular, pese a que Marín siguió ayer situando en la diana de sus críticas tanto a populares como a los socialistas.

Hasta este pasado miércoles, el candidato del partido naranja respondía cuando se le preguntaba por pactos después de las elecciones que su formación solo se negará a acuerdos con Podemos. Esta respuesta dejaba la puerta abierta a la reedición de una alianza con el PSOE e incluso a formar parte de un gobierno de coalición si no sumaba mayoría con el PP para propiciar el cambio en Andalucía.

El líder de Cs en Andalucía, sin mediar avisos como en otras aseveraciones políticas de este calado, sorprendió a los congregados en un restaurante frente a la Torre del Oro de la capital andaluza al afirmar de forma solemne lo siguiente: «Me comprometo con todos ustedes y con todos los que confíen en este proyecto a que los votos de Ciudadanos no van a servir para que Susana Díaz sea presidenta ni el PSOE gobierne Andalucía el 2 de diciembre».

Marín recalcó que Andalucía necesita a Cs para propiciar el cambio de poder en la Junta y volvió a poner en duda la credibilidad en Susana Díaz como justificación para esta aseveración. El candidato del partido naranja, que en el Parlamento aseguró en un debate hace un año que confiaba en Díaz porque estaba cumpliendo su palabra sobre el acuerdo de investidura que firmaron en 2015, recurre al argumento de la ruptura de relaciones hace un mes, cuando acusó al PSOE de no tener voluntad de acordar medidas de regeneración democrática recogidas en dicho pacto. Ahora se desdice de lo que dijo hace un año: «Susana Díaz se ha quedado sin patrimonio al incumplir su palabra».

Esta vuelta de tuerca de Cs en Andalucía se produce dos horas después de que se conociera el acuerdo sobre los Presupuestos para 2019 de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, líder de Podemos. También recoge el guante lanzado por Pablo Casado este pasado viernes en Sevilla, cuando instó a Cs a comprometerse a que no pactará de nuevo con el PSOE si quiere que haya un cambio tras 37 años en la Junta andaluza. El líder del PP incluso retó a Cs a ir ante notario con el PP y firmar este compromiso. El cambio de Ciudadanos también alimenta la estrategia del PP cuando sitúa las andaluzas como un referéndum sobre la continuidad o no del PSOE en la Junta tras casi cuatro décadas de gobierno.

A dos meses de las elecciones y a sabiendas de que el Parlamento que salga seguirá siendo fraccionado en cuatro grupos sin mayoría absoluta de ninguno, según admiten todos los partidos por sus propios sondeos, la posición de Ciudadanos presenta el tablero andaluz dividido en dos trincheras, en una los partidos de la derecha y en otra los de la izquierda, con los correspondientes centros que todos se atribuyen.

Rivalidad con Moreno

Si Marín cumple lo prometido, sólo pactará con el PP, aunque él aspira a ser el presidente y que Juanma Moreno le ceda los escaños necesarios. El líder del PP andaluz confía en lo contrario, en que Cs le facilite la investidura si suman mayoría absoluta, como ha repetido Moreno en varias entrevistas. «Solo está preocupado de que Cs le haga presidente. Presidente le tienen que hacer los andaluces, no yo. Siento decirle que no le van a hacer presidente porque el próximo presidente de la Junta voy a ser yo», replicó Marín ayer al dirigente popular.

La operación de Marín fuerza a Susana Díaz a tener a Adelante Andalucía (Podemos-IU) como única opción para negociar un acuerdo de gobierno si suman para ello. Se trata de un claro intento de escorar al PSOE andaluz a la izquierda, cuando hasta ahora ha orbitado en el centro izquierda. También de hacer ver la dificultad de que haya un gobierno estable en Andalucía con socialistas y podemitas, cuando Susana Díaz y Teresa Rodríguez no han ocultado su mala sintonía y relación personal.

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