Exhibición sanchista en Sevilla

Gesto cariñoso del nuevo delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, y Susana Díaz. /E. P.
Gesto cariñoso del nuevo delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, y Susana Díaz. / E. P.

Susana Díaz y Alfonso Rodríguez Gómez de Celis se prometen lealtad institucional en la toma de posesión de este como delegado del Gobierno

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

La toma de posesión de Alfonso Rodríguez Gómez de Celis ayer en Sevilla como nuevo delegado del Gobierno en Andalucía acaparó gran expectación por reunir a este con la presidenta de la Junta, Susana Díaz. Pese a tratarse de un relevo de un cargo del PP por otro del PSOE, todas las miradas se centraron en los gestos de Díaz y Celis, sentados juntos en el centro de la sala como si se tratara de una pareja de novios en una boda civil. Incluso hubo roce de manos, lo que alimentó más el morbo. Todos los presentes (autoridades civiles, militares, diputados y amigos comunes) conocen la enemistad de más de 20 años de los dos políticos sevillanos, que comenzaron juntos en las Juventudes Socialistas.

La corrección institucional prevaleció. Díaz y Gómez de Celis intercambiaron promesas de lealtad institucional. «Una lealtad que debe viajar siempre con billete de ida y vuelta», adujo el nuevo delegado. «Toca alinear el mejor equipo, compartiendo metas, con Pedro en la Moncloa y Susana en San Telmo», añadió sin reprimir esta última alusión a la frase que el ahora presidente del Gobierno dirigió a Díaz en un mitin de la campaña de las generales de 2015 en Almería y que tan mal sentó a la andaluza.

Susana Díaz reiteró su firmeza en la defensa de Andalucía ante un Gobierno 'amigo' que, por lo pronto, ha echado paños fríos a su reivindicación de un nuevo modelo de reparto del dinero a las comunidades. «Comparto con el delegado del Gobierno la defensa de la igualdad y también le planteo las reivindicaciones de Andalucía de tener unas inversiones adecuadas y el derecho a una financiación justa», dijo la presidenta sin perder la comba.

Para más originalidad en un acto cuya relevancia es el traspaso de poder del PP al PSOE en las competencias estatales en Andalucía, Celis y Díaz coincidieron en echar flores al cesado, Antonio Sanz. El también presidente del PP de Cádiz, antigua mano de hierro contra los gobiernos socialistas de la Junta, recibió elogios de ambos por su gestión y lealtad institucional en asuntos de gran preocupación como el incendio de Doñana, el narcotráfico y las pateras en el Estrecho de Gibraltar.

Gómez de Celis también piropeó a la Junta, de cuyas políticas sociales dijo que son espejo en el que se mirarán los ministros de Sánchez. «Los esfuerzos hechos por el Gobierno de Andalucía en sanidad, educación y dependencia son un referente para el resto del país progresista y el Gobierno de España», manifestó quien fue director gerente de Puertos de Andalucía de 2015 a 2017 nombrado por Díaz.

Nuevos fichajes de la Junta

Igualmente mencionó como reflejo del interés del presidente socialista por Andalucía los numerosos nombres andaluces en su Gobierno. Ningún ministro estuvo en su promesa del cargo, algo inusual, al coincidir con el Consejo de Ministros. Un Consejo que ayer nombró a María José Rienda al frente del Consejo Superior de Deportes, la esquiadora granadina de numerosos triunfos deportivos que era directora general de Deportes en la Junta. También ha nombrado presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) a Vicente Fernández Guerrero, hasta ahora interventor general de la Junta.

Más allá de las palabras de calado institucional, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis no olvidó que ocupa el cargo por estar del lado de Pedro Sánchez en la dura contienda que tuvo con Susana Díaz para liderar el PSOE. El acto fue multitudinario y destacó la presencia de sanchistas andaluces, además de la portavoz del Congreso, Adriana Lastra, la diputada Zaida Cantera y la presidenta del PSOE, Cristina Narbona. El delegado invitó a una nutrida representación de socialistas que defendieron la candidatura de Sánchez en Andalucía convirtiendo su acto en una exhibición de fuerza del sanchismo en un territorio controlado en lo orgánico del partido por Susana Díaz.

Destacaron veteranos como Quico Toscano, Carmen Hermosín, Enrique Linde, Luis Pizarro, Francisco Cabañas o de su quinta como Josele Aguilar. Muy significativa fue la presencia de Fernando Martínez, secretario local del PSOEde Almería, la única capital controlada por los sanchistas, ahora en guerra con los susanistas por las primarias locales. Celis, en su afán de ganarse a las fuerzas de seguridad del Estado con las que a partir de ahora trabajará codo con codo, desveló que hizo el servicio militar año y medio en la Guardia Civil, un apunte inédito en su currículum hasta ahora.

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