Las cuentas para 2026 superan su primer escollo
El Gobierno de la Junta salva con la mayoría del Partido Popular el debate de las enmiendas a la totalidad de los Presupuestos, pero recibe un aviso del clima hostil que le espera hasta las elecciones
Sin sorpresas en la naturaleza del debate ni mucho menos en el resultado, el proyecto de Ley de Presupuestos de la Junta de Andalucía para ... el año próximo superó este miércoles su primera prueba en el Parlamento. La mayoría de la Cámara rechazó con los votos del Partido Popular las enmiendas a la totalidad presentadas por todos los grupos de la oposición -PSOE, Vox, Por Andalucía y Adelante-, que pedían la devolución del proyecto. Pese a que las enmiendas fueron presentadas de manera separada, al ser propuestas que pedían la devolución del proyecto se votaron de manera conjunta. El escenario fue el más deseado por el Gobierno andaluz, toda la oposición, de izquierda y de derecha, votando al unísono en la misma dirección contra el documento que garantiza la estabilidad.
Ahora el proyecto irá a las comisiones parlamentarias y tendrá que volver a la Cámara, ya a finales de diciembre, con la ponencia definitiva y para el debate de las enmiendas parciales y la aprobación final.
Si la composición del Parlamento, con la mayoría absoluta del PP, permitía saber de antemano la suerte que correrían las enmiendas a la totalidad, la polémica que viene monopolizando la agenda política andaluza desde que a finales de septiembre saltaran las denuncias que dieron lugar a la crisis de los cribados invitaban a prever que la sanidad iba a estar el centro del debate.
Así fue. A pesar de tratarse de una discusión sobre presupuestos, los números apenas sobrevolaron el salón de plenos, que se vio inundado en cambio de los argumentos que con toda seguridad centrarán la controversia política durante los escasos meses que restan hasta las próximas elecciones autonómicas.
El escenario fue el más deseado por el Gobierno andaluz: toda la oposición votando al unísono en su contra
El Gobierno andaluz fue atacado por su dos flancos. Desde la izquierda, se insistió en el argumento de que la Junta está inmersa en un proceso de privatización de los servicios públicos que afecta a la sanidad y también a la educación. Desde la derecha, Vox advirtió de que si en el futuro el PP quiere contar con su apoyo deberá hacer cesiones a su agenda ideológica, que tiene en los inmigrantes y en la lucha contra el cambio climático a sus dos grandes bestias negras.
La consejera de Economía y Hacienda, Carolina España, además de llamar la atención sobre la cantidad de argumentos similares que todos los grupos esgrimieron durante el debate, respondió a la izquierda con unos números presupuestarios que, subrayó, desmienten la tesis de la privatización, mientras que le advirtió al portavoz de Vox, Manuel Gavira, que su formación suele mostrar más fortaleza en las encuestas que a la hora de las urnas.
España aseguró también que los presupuestos garantizan la estabilidad y pidió a los grupos que durante la etapa de presentación de las enmiendas ofrezcan una actitud constructiva. En ejercicios anteriores, el Grupo Popular admitió enmiendas parciales de todos los grupos, en un intento de Juanma Moreno de marcar distancia con las épocas de mayoría socialista en la Cámara en las que nunca se admitían enmiendas de la oposición. Resta por ver si cuando llegue el momento quedará espacio, a escasos meses de las elecciones, para algún tipo de acuerdo.
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