El CSIC advierte de que el milano real puede desaparecer de Andalucía

Los investigadores sitúan la extinción en un horizonte de veinte años, «siendo optimistas»

SUR SEVILLA.

El milano real ('Milvus milvus') «podría desaparecer en Andalucía durante los próximos 20 años, siendo optimistas, si no se toman medidas», según concluye un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que ha documentado con detalle el «deterioro histórico» que han sufrido las poblaciones de esta especie desde los años 60 del siglo XX hasta la actualidad. Según las conclusiones del trabajo, que aparece publicado en la revista 'Endangered Species Research', y del que informó el CSIC en un comunicado, los últimos milanos reales aún no se han extinguido porque existe el área protegida del Parque Nacional de Doñana, donde habita la última treintena de parejas.

El milano real es una especie de ave accipitriforme de la familia 'Accipitridae'. Se trata de una rapaz mediana de vuelo ágil, similar en aspecto al milano negro, del que se distingue por su color más rojizo y su cola más larga y ahorquillada. Desde el CSIC explican que las amenazas potenciales a las que se enfrenta esta especie incluyen el uso de ilegal de venenos, la electrocución, la disminución de poblaciones presa, la transformación del hábitat, la exposición a contaminantes, el aumento de la competición con otras especies y el aumento de la presión de predación.

En Doñana

El investigador del CSIC Fabrizio Sergio, que trabaja en la Estación Biológica de Doñana, advierte además de que, «a lo largo de seis décadas, hemos documentado una silenciosa disminución gradual de los efectivos de esta especie, una marcada contracción de su área de distribución y un deterioro de su capacidad reproductiva», unos «fenómenos a nivel regional se ven replicados en el interior del Parque Nacional de Doñana, sólo que aquí, al ser un área protegida, ocurren a una velocidad mucho más lenta y se genera la falsa sensación de que todo está en orden dentro de las zonas protegidas».

Por un lado, el estudio pone de manifiesto la «utilidad» de los parques nacionales como «zonas clave para la protección de fauna en peligro de extinción», pero, por otro, apunta a que las reservas y parques nacionales no son «una solución definitiva.