La crisis de Podemos llega a Andalucía

Carmen Lizárraga, en una imagen de archivo. /Jorge Pastor
Carmen Lizárraga, en una imagen de archivo. / Jorge Pastor

Carmen Lizárraga, errejonista, renuncia a su escaño de parlamentaria andaluza por la deriva hacia la «extrema izquierda» de la formación morada

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSASevilla

La crisis de Podemos llega a Andalucía con indicios de desbandada. Así parece tras conocerse esta mañana la intención de la diputada de Andalucía Adelante por Granada, Carmen Lizárraga, de renunciar a su escaño en el Parlamento y a su puesto en el Consejo Andaluz de la formación morada. Lizárraga, conocida afín a Íñigo Errejón en Andalucía, ha dado a conocer su intención en un mensaje de su cuenta en la red social Twitter, en la que recoge una carga publicada esta mañana en el digital 'La voz del sur' y en la que la diputada esgrime su «distanciamiento de las posiciones» políticas y organizativas de la dirección andaluza de Podemos, que encabeza Teresa Rodríguez, para dar el paso. Lizárraga no abandona Podemos, aclara, pero argumenta como principal razón de su renuncia que esta formación «debe huir del espacio de extrema izquierda».

La misiva es muy crítica con la estrategia de Podemos Andalucía, vinculada en la coalición Adelante Andalucía a Izquierda Unida tras las elecciones andaluzas del 2 de diciembre. En ella, Lizárraga recuerda sus diferencias con Rodríguez, suavizadas con vista a las autonómicas con el compromiso de una mayor apertura. Afirma su decepción de que no solo no ha sido así, sino que en Podemos «se ha producido un repliegue y ha optado por instalarse en posiciones que considero impropias de los tiempos actuales».

Añade que, en su opinión, el triunfo electoral del tripartito de la derecha en Andalucía envía mensajes como que Podemos necesita «huir del espacio de extrema izquierda, más propio de un viejo partido de la resistencia que de una fuerza que proyecta ser transformadora y de gobierno». Advierte de que el partido de la extrema derecha de Vox puede quitar espacio electoral a Podemos en sectores sociales castigados por políticas neoliberales. «Creo que no se han escuchado estos mensajes y de ahí brota un desacuerdo fundamental con quienes están dirigiendo Podemos en Andalucía», añade.

También lamenta que la formación morada «ha abandonado el espíritu abierto, deliberativo, participativo y democrático del primitivo Podemos», lo que, en su opinión, la está llevando «a una desnaturalización que es rechazada por nuestros potenciales votantes».

A Lizárraga se le considera cercana a las tesis de Íñigo Errejón y ya en 2016 pugnó con Teresa Rodríguez por hacerse con el liderazgo de Podemos en Andalucía bajo el amparo del dirigente de la formación morada enfrentado a Pablo Iglesias. En aquella aventura le acompañaba la exdiputada Esperanza Gómez. Ambas son profesoras universitarias, Lizárraga en la Universidad de Granada y Gómez en la de Sevilla. Lizárraga anuncia que volverá a sus clases de Economía de la Universidad de Granada. Gómez, que iba a ser propuesta como senadora por la comunidad autónoma andaluza, no se ha pronunciado. Tampoco Alberto Montero, diputado en el Congreso que días pasados anunció su renuncia a presentarse para la Alcaldía de Málaga, según publicó SUR, y que se encuadra en los críticos a Teresa Rodríguez. Tampoco se ha pronunciado por ahora el diputado por Sevilla Sergio Pascual, el primero de los errejonistas que cayeron en desgracia ante Pablo Iglesias. Pascual mantuvo un enconado enfrentamiento con Teresa Rodríguez tras las primeras elecciones andaluzas en las que consiguieron escaños en 2015. Sí ha dado un paso similar al de Lizárraga la exdiputada por Jaén de Podemos Mercedes Barranco, quien, según Efe, abandona el Consejo Andaluz del partido. Barranco, que encabezó la candidatura a las autonómicas por Jaén en 2015, fue excluida de las listas pese a su meritorio trabajo en el Parlamento como portavoz en cuestiones medio ambientales. Todos los partidos, incluido el PP ahora en el Gobierno, reconocieron como suya gran parte de la última ley aprobada de la legislatura, la Ley de Medidas frente al Cambio Climático, que entra en vigor este mes.