La consejera de Empleo defiende las cuentas por su rigor y credibilidad y subraya que evitará la falta de ejecución que el año pasado dejó sin gastar más de 300 millones

La consejera de Empleo defiende las cuentas por su rigor y credibilidad y subraya que evitará la falta de ejecución que el año pasado dejó sin gastar más de 300 millones

La consejera de Empleo defiende las cuentas por su rigor y credibilidad y subraya que evitará la falta de ejecución que el año pasado dejó sin gastar más de 300 millones

JOSÉ LUIS PIEDRA

El cumplimiento en la ejecución del presupuesto será una de las máximas de la consejera de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo, Rocío Blanco, que presentó su presupuesto en el Parlamento andaluz con una subida de 14,9% sobre la ejecución real del mismo el año pasado, es decir, 146,7 millones más. Y esa comparación con lo ejecutado es, a su juicio, la real porque disminuye respecto a lo presupuestado en 2018 con el anterior Gobierno socialista. El volumen de sus cuentas para este año alcanzan los 1.130,90 millones de euros y forma parte de la transición hacia un modelo que ayude a crear empleo y mejorar la productividad en Andalucía con un presupuesto «serio, riguroso y creíble, en el que no se incluyen cifras que luego no se van a ejecutar«, según la consejera, diferencia de lo que pasó en 2018 con el Gobierno socialistas que dejó de gastar el 23,5% de los recursos disponibles --302,98 millones--, de los que 160,13 millones eran fondos estructurales de la UE.

La consejera criticó la mala gestión de los socialitas ya que, en los últimos tres años solo se utilizaron el 71,8% de los recursos disponibles en la fase de disposiciones y un 53,3% en fase obligaciones reconocidas. Mirando al futuro, se comprometió a mejorar los niveles de ejecución presupuestaria que va a ir dirigido fundamentalmente a combatir el desempleo. De hecho, el 89,08% de sus fondos --896,84 millones--, se destinarán a políticas dirigidas directamente a desempleados. En concreto, a los servicios de encuadramiento y atención a la demanda de las personas en desempleo --70,4 millones--, orientación profesional (89,3) e intermediación para el empleo (23,1).

Las políticas activas de empleo como la formación profesional dispondrán de 240,5 millones, el trabajo autónomo (41,4), la economía social (7,46), la mejora de la empleabilidad (31,8), los incentivos al empleo (82,9), la promoción local (160), o los programas dirigidos a colectivos con especiales dificultades de acceso al empleo (61,4), entre otros. La Consejería se centrará además en evaluar la utilidad de los actuales programas, normalizar la gestión presupuestaria mediante la justificación ordenada de las subvenciones y maximizar la utilización de los fondos recibidos del Estado y la UE, de modo que no haya que reintegrar los fondos por falta de certificación de su uso de acuerdo a la normativa vigente.

Mejora del SAE

Para el Servicio Andaluz de Empleo (SAE) se contemplan 602,57 millones destinados a que sea un servicio público «ágil y eficaz para mejorar las posibilidades de acceso al mercado laboral de los andaluces. La partida destinada a los servicios de orientación profesional sube hasta los 89,3 millones y también crece la destinada a la modernización de las oficinas del SAE con 16,3 millones de dotación. El proyecto de presupuesto contempla asimismo una partida de 240,5 millones para formación profesional para el empleo, de los que 167,5 son para desempleados y el resto para formación de trabajadores ocupados (20,7) y a diferentes programas como centros de formación propios o el programa de escuelas taller y talleres de empleo (52,2). Además, la Consejería contará con el plan de choque »para solucionar el retraso de expedientes pendientes de resolver«.

Igualmente, los presupuestos contemplan 41,4 millones para la promoción del trabajo autónomo y el emprendimiento, y «de manera inmediata» se aprobará la orden para poner en marcha el Programa de Estímulo a la Creación y Consolidación del Trabajo Autónomo en Andalucía. Se destinarán además 33,28 millones a financiar ayudas dirigidas a la creación de empleo por cuenta propia, así como la consolidación del ya creado, dos millones a financiar la ampliación de la tarifa plana y 1,6 para acciones de conciliación de autónomos, así como a apoyar el mantenimiento de su actividad económica durante los períodos de baja por nacimiento, adopción o acogimiento preadoptivo.

Para el impulso de la economía social se consignan 7,4 millones en ayudas para el fomento del empleo en cooperativas y sociedades laborales y la intercooperación empresarial y a la mejora de las políticas para la empleabilidad contarán con 31,8 millones para la puesta en marcha de programas como las prácticas profesionales no laborales (19,6), o el programa de Acciones Experimentales (12,2). En cuanto a los programas para el empleo, las cuentas contemplan incentivos al empleo como el Bono Joven (45,7 millones), las ayudas a la contratación indefinida (37,2 millones) y los planes de empleo (160), así como los programas dirigidos a colectivos con especiales dificultades de acceso al mercado laboral (61,4) o los Centros Especiales de Empleo, con 59,2 millones. Por último, para seguridad y salud laboral se destinan más de 100 millones y la Fundación Andalucía Emprende contará con 40 millones.