PP y Cs comienzan a trazar el Gobierno del cambio en Andalucía

Loles López, Juanma Moreno, Teodoro García Egea, Javier Maroto y Elías Bendodo se encaminan a la reunión en el Parlamento. /EFE
Loles López, Juanma Moreno, Teodoro García Egea, Javier Maroto y Elías Bendodo se encaminan a la reunión en el Parlamento. / EFE

Moreno y Marín expresan su «clara voluntad» de acuerdo en la primera reunión formal, en la que pactan el control de la Mesa del Parlamento, para lo que necesitan a Vox

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

PP y Ciudadanos concluyeron ayer tarde el primer encuentro formal con una «clara voluntad de acuerdo» para gobernar juntos en Andalucía. En estos términos coincidieron Juanma Moreno y Juan Marín al valorar una reunión de casi dos horas con la que inauguran una etapa insólita en Andalucía, la de propiciar por primera vez un Gobierno de centro derecha en esta autonomía, lo que implicará el desalojo de la Junta de Andalucía del PSOE, que la ha presidido diez legislaturas.

La reunión en tono relajado, con presencia de los secretarios generales nacionales del PP y Cs, Teodoro García Egea y José Manuel Villegas, sirvió para escenificar el primer paso de ese vuelco histórico en Andalucía. El encuentro corrió en paralelo a los intentos frustrados del PSOE por muñir una mayoría alternativa con Adelante Andalucía que le dé opciones a Susana Díaz a presentarse a la investidura, aunque luego la pierda por la inequívoca mayoría absoluta que forman PP, Cs y Vox. La misma Díaz telefoneó el lunes por la noche a Teresa Rodríguez por segunda vez tras las elecciones, pero la líder de Adelante le instó a recabar primero el apoyo de Cs, porque sin este su investidura no es posible. La respuesta de Teresa Rodríguez viene a corroborar la asunción del futuro gobierno de las derechas e interpreta el gesto de Díaz como una mera estrategia para hacer ver a Cs y PP pactando con la extrema derecha de Vox.

Teresa Rodríguez enfría la estrategia de Díaz de presentarse a la investidura a sabiendas de que la perderá

La cuidada escenificación del encuentro entre PP y Cs en las salas nobles del Parlamento tenía como primer objetivo dar por cerrado el acuerdo para gobernar juntos y como segundo propósito, desmentir esa estrategia de Díaz. Tanto Moreno como Marín hicieron hincapié en que el acuerdo para gobernar es solo entre PP y Cs y que no van a incluir a Vox en las conversaciones. El voto de esta formación, sin embargo, es imprescindible. PP y Cs solo suman 47 frente a 50 de PSOE y Adelante. La tranquilidad y la sintonía con la que los dirigentes de PP y Cs encararon la primera toma de contacto dando por hecho que habrá gobierno de cambio implica que de alguna manera tienen asegurado el respaldo de Vox.

En esta primera reunión los dos partidos aparcaron el asunto más espinoso, quién de los dos líderes regionales de PP y Cs ostentarán la Presidencia, aunque este lunes fuentes de la formación naranja abrieron la puerta a que pudiera ser Juanma Moreno. Ayer no quisieron hablar de cargos, sino de una negociación para una «agenda programática del cambio», según palabras también coincidentes de Moreno y Marín, quienes comparecieron por separado ante los periodistas en la sala de usos múltiples del Parlamento, la que se utiliza para las tomas de posesión de los presidentes de la Junta.

Imagen de la reunión con Juan Marín en primer plano.
Imagen de la reunión con Juan Marín en primer plano. / EFE

Esta agenda comenzará a negociarse a partir de hoy por dos equipos de ambos partidos. El PP ya ha designado a Elías Bendodo, presidente del partido en Málaga y portavoz del regional, para dirigir su delegación, mientras Cs lo hará público hoy. Las delegaciones deberán diseñar un programa de medidas de Gobierno que sirva de «cimientos» al pacto; entre ellas la reactivación económica, con bajada de impuestos e incentivos a autónomos y agricultores; otro bloque para la reestructuración de la Administración autonómica, en el que los dos partidos deberán diseñar las consejerías del futuro Consejo de Gobierno y sus competencias, además de una reducción de cargos (el PP prometió en campaña un 25% menos); una reorganización para la mejora de servicios básicos como la sanidad, educación y dependencia y la regeneración democrática.

Marín se salió del guión de coincidencias con Moreno al augurar una negociación «difícil y complicada». Los dos partidos deben acordar cómo repartirse un Gobierno con un presupuesto en torno a 34.000 millones de euros. Del PP sale la propuesta de repartirse al 50% las consejerías y de que el PP ostente la Presidencia de la Junta y Cs la del Parlamento. El encaje no es fácil. La Presidencia de la Junta andaluza es de suma importancia y cuenta con un gran poderío . Como comunidad histórica, los presidentes andaluces tienen poderes que no tienen otros, como por ejemplo la capacidad de disolver el Parlamento y convocar elecciones.

Acuerdo parlamentario

Los «cimientos del pacto global»incluyen también la Mesa del Parlamento. Los dos partidos ya han pactado el control del órgano de gobierno de la Cámara, con cuatro de los siete miembros incluido el presidente. Para ello será necesario el voto de Vox, ya que PSOE y Adelante Andalucía (si se ponen de acuerdo) podrían hacerse con la Presidencia. Teresa Rodríguez sí ha sido tajante en afirmar, incluso desautorizando a su portavoz, Pablo Pérez Ganfornina, en que su formación intentará evitar política y jurídicamente que Vox ocupe un lugar en la Mesa del Parlamento.

Juan Marín ha sido rotundo en afirmar que Vox no entrará en la negociación ni del Gobierno ni del Parlamento. Juanma Moreno ha matizado que no descarta que Vox por voluntad propia vote las propuestas de la coalición PP-Cs para el control de la Mesa del Parlamento. «Vox ha expresado su voluntad de cambio en Andalucía. Eso lo tendrán que decidir ellos», respondió a los periodistas. Esta matización no desmiente que será el PP el partido que de alguna manera contacte con Vox para asegurarse los apoyos y si a cambio pide un puesto en la Mesa.

Si hay acuerdo en el programa base y la estructura del futuro Gobierno, PP y Cs pasarán a la fase clave, la de elegir los nombres que liderarán ese vuelco político en Andalucía, tanto en el Gobierno como en el Parlamento. Para ello se dan una semana. El próximo lunes día 17 volverán a reunirse los representantes de ayer y evaluar los acuerdos, esta vez con posibles nombres sobre la mesa.

Juanma Moreno «Hay una clarísima voluntad de cambio en Andalucía»
Juanma Moreno.
Juanma Moreno. / EFE

El previsible futuro presidente de Andalucía, Juanma Moreno, apareció relajado y tranquilo ante los periodistas tras la reunión. En su entorno todo eran caras de felicidad y satisfacción. «Lo más importante es que hay una clara voluntad de acuerdo y una clarísima voluntad de cambio en Andalucía», destacó de la reunión de las dos delegaciones de PP y Ciudadanos en el Parlamento andaluz para negociar un acuerdo de gobierno.

Moreno apenas dio pista alguna del acuerdo posible. Ni siquiera quiso defender su candidatura a la Presidencia, como ha hecho hasta ahora. Siguió la consigna de Génova, de que la negociación debe hacerse con discreción. «Hay que empezar el acuerdo por los cimientos y no por el tejado, un acuerdo que lleva sus ritmos y sus tiempos», dijo para defender que primero se hable del programa y el diseño del Consejo de Gobierno y luego del reparto de este y de los nombres.

«Si no hay acuerdo en el programa, poco más tenemos que hablar», insistió a las preguntas de los periodistas, insistiendo en que en la reunión no se habló «ni de cargos ni de responsabilidades concretas, sino del programa». «El objetivo es el proyecto que queremos hacer de impulso y modernización de Andalucía y no de sillones, que no era el objetivo de hoy (por ayer)».

«Para que alcancemos un acuerdo global, necesitamos ir paso a paso», abundó. «No perdemos el tiempo por no hablar ahora de cargos. Si no llegamos a un acuerdo programático, los acuerdos tienen su ritmo. Los equipos tienen que ir desbrozando y seremos nosotros (comisión política) los que iremos matizando», explicó, anotando que el número de consejerías será uno de los asuntos por desbrozar.

Juan Marín «Va a ser una negociación difícil y complicada, con muchos asuntos»
Juan Marín.
Juan Marín. / EFE

PP y Ciudadanos tienen por delante tres semanas para negociar su acuerdo para gobernar en Andalucía, que incluye el control en la Mesa del Parlamento. El candidato de Cs, Juan Marín, reconoció que la negociación que arranca hoy es «difícil y complicada» porque hay «muchos asuntos que tratar».

Como Moreno, cumplió la consigna de hablar solo del programa de gobierno y no de la composición de este y menos de quién será el presidente. Marín no ha renunciado a ser el candidato a la investidura, aunque en su partido han dado a entender que será vicepresidente.

Marín se mostró reticente y no tan optimista como Juanma Moreno después. Preguntado,sobre si ya se podría garantizar que va a haber un cambio de gobierno en la Junta, dijo que no descarta «ningún escenario» y que la reunión de este martes «sólo supone la primera toma de contacto». «Tenemos que ir viendo las cuestiones que nos plantea el PP-A», dijo.

Marín quiso dejar muy claro que su formación no va a negociar nada con Vox, el partido de extrema derecha clave en que el pacto PP y Cs llegue al puerto de mando de la Junta. Otra cuestión que también quiso manifestar con rotundidad es que la presencia del secretario general de Ciudadanos no implica ningún tutelaje a las conversaciones con el PP. Recordó que Villegas ya participó en las reuniones con el PSOE para facilitar la investidura de Susana Díaz. «Las negociaciones las lidero yo», afirmó para descartar que la decisión se tome en Madrid o Barcelona. .

Marín también pidió al PSOE y Adelante que no bloqueen si PP-A y Cs llegan a un acuerdo respecto a la Mesa del Parlamento apuntando que suman los mismos 47 diputados que el PSOE esta pasada legislatura.