Ciudadanos replica a Susana Díaz que Andalucía «no se gobierna con cartitas»

Ciudadanos replica a Susana Díaz que Andalucía «no se gobierna con cartitas»

Romero reta al PSOE y al resto de la oposición a apoyar la supresión de aforamientos y la limitación de mandatos

ADRIÁN GONZÁLEZSEVILLA

Ciudadanos ha dado muestras más que sobradas en los últimos meses de que apenas queda rastro del aquel clima de entendimiento con el PSOE que apuntaló durante tres años y medio el último Ejecutivo de Susana Díaz. Las tornas han cambiado y la formación que lidera Juan Marín se sienta ahora en el Consejo de Gobierno junto al Partido Popular, de ahí que casi todos los puentes tendidos antaño con los socialistas parezcan ahora dinamitados.

Una de las voces más críticas con el que hoy es el primer partido de la oposición es la de Sergio Romero. El portavoz de Cs en el Parlamento de Andalucía ha replicado este lunes a la expresidenta de la Junta y en concreto a su iniciativa de remitir a las direcciones de PP, Cs y Adelante Andalucía una carta en la que propone constituir un ponencia en la Cámara regional desde la que abordar la reforma del Estatuto de Autonomía. Romero no sólo ha desvelado que tres días después esa misiva no ha llegado aún a su partido, sino que además la ha desdeñado alegando que «los problemas de Andalucía no se arreglan con cartitas».

Ciudadanos entiende que el PSOE estaría intentado apropiarse de un debate y de una iniciativa, la de la reforma estatutaria, en la que ellos dieron los primeros pasos con medidas como la eliminación de los aforamientos en Andalucía o la limitación del número de mandatos en el seno del Gobierno autonómico. De ahí que el mensaje de Romero haya sido claro: si Susana Díaz y el socialismo andaluz quieren dar muestras reales de entendimiento deberían, a su juicio, comenzar a demostrarlo pulsando el botón del sí cuando esas dos medidas se sometan a debate.

Eso serían «hechos» según Romero, quien teme que Díaz desoiga su consejo porque «en realidad ella no quiere que cambie nada». El portavoz parlamentario de Cs ha tirado de memoria para preguntarse en voz alta por qué el PSOE rechazó durante la pasada legislatura la creación de una oficina contra el fraude y la corrupción, por qué «se puso de perfil» ante la propuesta de convocar un grupo de trabajo que estudiase la reforma de la Ley Electoral o, conectando con sus iniciativas, «por qué no firmó a favor de la eliminación de los aforamientos». Una experiencia acumulada que, ha concluido Romero, se resume en que su formación «sufrió durante cuatro años »el engaño y la dilatación en el tiempo de las medidas que tenían que ver con la regeneración democrática y el Estatuto de Autonomía«.

Limitación de mandatoS

Desde Cs lanzan además al PSOE, y por extensión al resto de la oposición, el reto de sacar adelante por consenso la iniciativa de limitación de mandatos en Andalucía. Romero no alberga dudas sobre ello y ha emplazado directamente a los líderes de las otras cuatro formaciones políticas con representación parlamentaria a votar a favor de su propuesta, cuyo contenido final será presentado el próximo 23 de abril. A partir de ahí arrancará su tramitación, un proceso en el que Ciudadanos quiere que todos los partidos manifiesten claramente si la avalan desde el convencimiento de que «no se puede llegar a la política para estar toda la vida» ni pretender que sea una fuente inagotable de ingresos «por llegar a una sede con un carnet». «Eso no es sano para la democracia», ha reiterado Romero en defensa de la iniciativa de su partido.

«Más en 90 días que en 37 años»

El nuevo Gobierno andaluz está a un paso de alcanzar los cien días de cortesía que tradicionalmente se conceden a quien alcanza el poder. Ciudadanos, que ha dado el salto en unos meses de apoyar un Gobierno a formar parte de él, cree que «el día a día» demuestra que en caso caminan por la senda correcta. Romero ha contabilizado hasta 130 medidas impulsadas por el Ejecutivo que lidera Juanma Moreno, lo que a su entender supone «que en 90 días hemos hecho más que el PSOE en 37 años». Una gestión que no ha dudado en elevar a la condición de «revolución» y de la que se siente especialmente «ogulloso» porque implica «abrir ventanas y levantar alfombras» en la Administración mientras se «gestiona en favor de los ciudadanos». Como ejemplo ha insistido en la «sensibilidad» del nuevo Gobierno en temas de tanta repercusión social como «la reducción de las vergonzosas listas de espera en sanidad o dependencia», uno de los penúltimos puntos de desencuentro con el PSOE.