El feminismo hace oír su voz en el Parlamento

Manifestantes durante la movilización convocada por colectivos feministas frente al Parlamento. / Foto: EFE | Vídeo: A. M. Romero

Unas 3.000 personas, un buen número llegadas en autobuses fletados por el PSOE, que se puso al frente de la marcha, exigen no dar «ni un paso atrás» en derechos

EFESEVILLA

Los ecos de la movilización del movimiento feminista, respaldado por partidos de izquierdas, sindicatos y organizaciones de diversa índole como el movimiento LGTBI, se dejaron oír ayer en el Parlamento de Andalucía coincidiendo con el debate de investidura de Juanma Moreno.

Unas 3.000 personas, según datos de la Policía Nacional, se concentraron a las puertas de la Cámara regional reclamando no dar «ni un paso atrás» en los derechos conquistados y poniendo en el centro de la diana de sus ataques a Vox, partido al que denominaron de «ultraderecha», aunque también hubo críticas al PPy Ciudadanos. Un buen número de los manifestantes llegaron a Sevilla desde distintos puntos de la región en los autobuses fletados por el PSOE –algunas fuentes los cifraron en medio centenar y este periódico comprobó el logotipo del PSOE en varios autobuses estacionados en un par de restaurantes de la A-92 cuando pararon a desayunar–.

La concentración fue respaldada y capitalizada por el PSOE, ya que al frente de la misma se pusieron, en su inicio, cargos públicos y orgánicos como el portavoz parlamentario, Mario Jiménez, varios consejeros en funciones como Antonio Ramírez de Arellano, Rosa Aguilar, Miguel Ángel Vázquez, Sonia Gayá o Felipe López, y el número dos del partido, Juan Cornejo, mientras que la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, dijo que la movilización era un ejercicio de «libertad de expresión». También Adelante Andalucía apoyó una protesta donde se vio en la cabecera al diputado de Podemos Diego Cañamero. Mientras que PP, Ciudadanos y Vox criticaron esta protesta al entender que no era el día para hacerlo. Los populares hablaron de «escrache» y el líder de Vox, Francisco Serrano, lo llegó a calificar de «kale borroka». A este respecto, Teresa Rodríguez, le dijo a Serrano que «se lave la boca» para hablar del movimiento feminista.

Consignas

Bajo el lema 'Ni un paso atrás en igualdad y diversidad. Nuestros derechos no se negocian' la concentración transcurrió sin incidentes en medio de un amplio despliegue policial, donde hubo que cortar un carril de la calle, lo que provocó la ralentización del tráfico. Banderas arcoiris del colectivo LGTBI, de Andalucía y de la Segunda República compartieron protagonismo con el color violeta (que identifica al movimiento feminista) durante una concentración en la que se corearon, con acentos de las ocho provincias, consignas como: 'Bonilla escucha, seguimos en la lucha' o 'Fuera fascistas de nuestro Parlamento'. También se vieron numerosas pancartas, en las que podía leerse 'Saquen sus doctrinas de nuestras vaginas', 'Nuestros derechos no se negocian' o 'Igualdad. Ni menos ni más', y se entonó el Himno de Andalucía.

Sobre las 13.15 horas se leyó un manifiesto en defensa de los derechos de las mujeres que puso fin a la protesta. Los más rezagados abuchearon e insultaron a la diputada del PP por Málaga Celia Villalobos cuando abandonó el Parlamento; ésta les respondió con una irónica sonrisa.

 

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