Casado a Moreno: «Hay que acabar con 40 años de fracasos políticos»

Loles López y Juanma Moreno, en el congreso. /SUR
Loles López y Juanma Moreno, en el congreso. / SUR

La derrota de Santamaría debilita al PP andaluz ante las autonómicas, saca de Génova a Javier Arenas, entra su rival sevillano Zoido y hace resurgir a una olvidada Esperanza Oña

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

El tsunami de la elección de Pablo Casado como líder del PP tardará poco en tener efectos en Andalucía. En cuanto se celebren las elecciones autonómicas, que todo apunta a que serán en otoño, se sabrá de las consecuencias de su gigantesco oleaje. Todo dependerá del resultado que obtenga Juanma Moreno como candidato del partido a la Presidencia de la Junta. El recién elegido presidente del PP lo dejó claro antes incluso de la votación de los compromisarios. En su discurso como candidato hizo un repaso animando a los populares por comunidades autónomas, unas veces mencionando a sus líderes territoriales y otras no. En el caso de Andalucía no lo hizo. Obvió el nombre de Moreno, pero sí le envió un recado que sonó como un aldabonazo de advertencia: Dijo que Andalucía, donde siempre han gobernado los socialistas, «lo tiene todo menos un buen gobierno» e instó a su partido a trabajar para que «acaben cuarenta años de fracasos políticos».

El mensaje sonó como un tiro directo a la diana de Javier Arenas, que fracasó en cuatro convocatorias electorales, pero también rebota en Juanma Moreno, cuya segunda oportunidad puede ser la última si también fracasa. Tanto Javier Arenas como Juanma Moreno han formado un tándem en la campaña de las primarias del PP en apoyo de Soraya Sáenz de Santamaría. Arenas iba por su cuenta, pero Moreno embarcó a toda la dirección regional y a varios presidentes provinciales en una aventura política sin medir las consecuencias, en opinión de algunos de sus críticos en el PP.

Moreno dice que Casado vendrá pronto a Andalucía para preparar las elecciones autonómicas

El resultado del congreso asesta una dura derrota al incombustible Javier Arenas, que no entendió, según las mismas fuentes, que la marcha de Rajoy implicaba también un «saber irse» por su parte. Paradojas de la política: La victoria de Casado sacará fuera de Génova a Arenas, con despacho en la sede nacional del PP durante tres décadas, aunque de forma interrumpida. No se conoce aún si el cargo que tenga en el comité ejecutivo Juan Ignacio Zoido será el de vicesecretario como Arenas, pero sí que entrará en Génova quien ha sido el rival del político de Olvera en el PP sevillano.

Llevan en la pelea desde 2012, cuando Zoido aceptó ser presidente del PP regional y convertirse en el hombre de Dolores de Cospedal en Andalucía. Ha perdido varias batallas frente a Arenas y otras ha ganado. Por ejemplo, perdió que su sustituto fuera José Luis Sanz o que el presidente del PP de Sevilla fuera Juan Bueno. También perdió en la votación de las primarias al no pasar Cospedal el corte. A la exsecretaria general le debe su ascenso a la cúpula del PP como le debió el Ministerio del Interior.

«A Pablo Casado le he dicho que tiene toda la lealtad y el respaldo del PP andaluz» Juanma Moreno, Presidente del PP andaluz

Zoido se ha apuntado a la ola de Casado a última hora y por ser cospedalista y contrario a los sorayistas andaluces. No ocurre así con Esperanza Oña. La exacaldesa de Fuengirola fue uno de los escasos apoyos de Casado desde el minuto uno en Andalucía. Formará parte también del núcleo duro de Casado en Génova junto a otros andaluces como la diputada granadina Concha de Santa Ana y el secretario general del PP almeriense Javier Aureliano García. Casado nombró también al malagueño Miguel Ángel Ruiz y a la granadina Vanessa García en su lista de elegidos.

El resurgimiento de Oña

La victoria de Pablo Casado ha sacado del olvido político a Esperanza Oña, la que fuera una de las alcaldesas más votadas del PP durante la dos décadas al frente del Ayuntamiento de Fuengirola y quien en un tiempo se barajó como sucesora de Javier Arenas. Ahora, como vicepresidenta segunda del Parlamento, ocupa un puesto de prestigio, pero sin capacidad para mover hilos en la política. Para una política con tanto nervio como Oña es como una jaula de oro.

El proceso abierto en el PP para suceder a Mariano Rajoy le ha dado una nueva oportunidad. Desde un principio se colocó de parte de Pablo Casado. Cuando Andalucía se dividía entre partidarios de Soraya Sáenz de Santamaría y de Dolores de Cospedal, sorprendió a todos con su apuesta personal.

«Empieza una etapa ilusionante. El presidente no puede ser más generoso, ha dicho que integrará y lo hará» Esperanza Oña, Vicepresidenta del Parlamento

Muchos la situaban del lado de Cospedal, pero ella dijo que estaba con Casado. «Pablo es la mejor opción», reflexionaba ante un grupo de periodistas en el Parlamento en víspera de la votación del día 5, cuando la militancia hizo ganar a Soraya Sáenz de Santamaría y cuando en Andalucía Casado solo obtuvo un 16% de votos. Oña mantuvo su fidelidad al político abulense y se convirtió en la coordinadora de su campaña en Andalucía para convencer a los compromisarios.

Oña, como Zoido, es otra de las políticas damnificadas de Javier Arenas, el todopoderoso líder del PP andaluz durante varias décadas. Arenas la llevó al Parlamento y la postuló como portavoz adjunta primero y luego como portavoz, en 2006, cargo que ocupó hasta 2012. Oña tuvo que disputar espacio con Antonio Sanz, secretario general del partido en la misma época, ahora otro de los perdedores junto con Elías Bendodo de la guerra civil del PP andaluz.

Esperanza Oña al ir a votar.
Esperanza Oña al ir a votar. / Antonio M. Romero

El proceso les deja malparados en sus respectivos feudos, Málaga y Cádiz, pero es a Moreno a quien debilita a las puertas de unas elecciones. El presidente del PP andaluz no lo ve así. «En absoluto, porque el principio de la democracia es optar y aquí hemos optado todos», manifestó Moreno. Esperanza Oña parece de la misma opinión. Preguntada si el líder del PP andaluz puede enfrentarse con cierta debilidad a las elecciones autonómicas tras su fuerte apuesta por Soraya Sáenz de Santamaría, la vicepresidenta del Parlamento dijo: «No tiene que ver una cosa con la otra. Lo que tenemos que hacer es olvidar el día de ayer y pensar en esta tarde y mañana, y a partir de ahí, trabajar».

Reacciones

Tanto el presidente del PP andaluz como la diputada regional Esperanza Oña, baluarte de la candidatura de Pablo Casado en Andalucía, coincidieron en valorar que el PP sale «fortalecido» del congreso y los dos apuestan por la integración y por trabajar «unidos» cara a la primera cita electoral, las autonómicas de esta comunidad.

«El partido sale fortalecido e ilusionado», manifestó Esperanza Oña al salir del congreso nada más hacerse pública la proclamación de Pablo Casado como nuevo presidente del PP. Oña se mostró contenta y recordó que desde el principio, cuando ninguna provincia andaluza apostaba por Casado, ella le defendió como la mejor opción para conducir al PP a una nueva etapa.

Juanma Moreno no solo no se siente inquieto por la advertencia de Casado en su discurso, sino que desveló una corta conversación con el nuevo presidente del PP, quien le ha mostrado su deseo de empezar a trabajar pronto sobre las elecciones andaluzas. «Yo le he traslado que venga a Andalucía y ha dicho que quiere venir esta misma semana», afirmó Moreno, quien insistió en no sentir menoscabo de su liderazgo ante las elecciones por haber apostado por Santamaría. Moreno valora la juventud del nuevo presidente ya que su elección supone «un relevo generacional» en el partido. «Ha sido un congreso positivo», dijo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos