La bronca final del debate presupuestario enfrenta el PSOE-A con la presidenta del Parlamento

Momento de tensión en el Parlamento entre Díaz y Bravo. /Efe
Momento de tensión en el Parlamento entre Díaz y Bravo. / Efe

Bosquet sostiene que su decisión es «ajustada» al no dejar intervenir a los socialistas, que la consideran sectaria y una marioneta de PP-A, Cs y Vox

JOSÉ LUIS PIEDRA

El incidente final en el cierre del debate presupuestario del pasado jueves en el Parlamento sigue candente con el anuncio realizado por el PSOE-A de estudiar medidas legales contra la presidenta del Parlamento, Marta Bosquet, por su actitud «sectaria» al no conceder la palabra al portavoz socialista para replicar al discurso final del consejero de Hacienda, Industria y Energía, Juan Bravo, que desde las filas socialistas consideraron como un ataque. Todo ocurrió tras la aprobación de los presupuestos, que vino acompañado también de la negación del saludo a Juan Bravo por parte de Susana Díaz.

El PSOE-A justificó esta negativa por el ataque del consejero en el turno final del debate que debía de ser «de cortesía» para agradecer la aprobación de las cuentas. El secretario de organización del PSOE-A, Juan Cornejo, censuró a Bravo por «mentir y reescribir» la historia, ya que quiso atribuir a los socialistas que no respaldaran que las mujeres votaran porque una de sus diputadas históricas en 1931, Victoria Kent, defendió que se postergara este derecho. Pese a aquel famoso alegato, no hubo ningún voto en contra de los socialistas con la aprobación del derecho de sufragio de la mujer en la República, recordó Cornejo. «Mintió a la Cámara para justificar lo injustificable», en alusión al apoyo de Vox y su influencia en las políticas de igualdad y violencia machista.

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Cornejo también arremetió contra la presidenta del Parlamento, Marta Bosquet, por negarle al PSOE la palabra para dejar asentada en el libro de sesiones al menos una queja al consejero. «No está a la altura del cargo que representa por no cumplir el reglamento y es marioneta del tripartito PP-Cs-Vox», sentenció.

Por su parte, Marta Bosquet defendió su decisión de no conceder el uso de la palabra a los socialistas porque, a su juicio, «no hubo falta de decoro ni atentado contra la dignidad de ningún grupo y no se abrió ningún tipo de debate«. Según la presidenta de la Cámara, »lo que hizo fue un agradecimiento y defender el hecho de que todos los votos valen por igual por lo que no procedía dar la palabra a nadie».

Así resaltó que su actuación se ajusta, por tanto, al acuerdo adoptado por la Mesa del Parlamento y la Junta de los Portavoces- Además, mostró su respeto por el anuncio del PSOE-A de emprender acciones legales porque «están en su total libertad».

Moreno pide educación y respeto

El presidente de la Junta, Juanma Moreno, también se pronunció sobre lo ocurrido y subrayó que «la vida pública necesita de serenidad, de equilibrio y de ponderación, ya que la educación debe estar por encima de todo». Moreno puso como ejemplo el diálogo y el respeto frente a la bronca, la mala educación, el ruido y la falta de respeto a las instituciones y a los votantes por parte de otros partidos». «Nuestro proyecto se guía por otras pautas de entre las que está el respetar a los adversarios», remarcó.

Las declaraciones del presidente fueron secundadas por su consejero de la Presidencia, Administración Pública e Interior, Elías Bendodo, que consideró que este incidente es «el perfecto síntoma de que era necesario el cambio en Andalucía, porque la humildad es la que vence y la soberbia es la que pierde y nunca hay que perder la educación».