Antonio Checa: «El pluralismo en los medios públicos es una realidad que se aplica de forma razonable»

Antonio Checa es desde julio el nuevo presidente del Consejo Audiovisual de Andalucía. /J. L. P.
Antonio Checa es desde julio el nuevo presidente del Consejo Audiovisual de Andalucía. / J. L. P.

El presidente del Consejo Audiovisual de Andalucía destaca la experiencia y el consenso del nuevo consejo y se marca como objetivos la difusión de su labor y la defensa del idioma español

JOSÉ LUIS PIEDRA

Antonio Checa Godoy (Jaén, 1946) es desde julio el nuevo presidente del Consejo Audiovisual de Andalucía tras la renovación de este órgano de control y seguimiento de los medios públicos en la comunidad. Periodista con una dilatada trayectoria, terminó su carrera ejerciendo una vieja vocación como la docencia en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, de la que llegó a ser decano. Sigue manteniendo el espíritu de ese joven redactor que en los años 70 se abría camino con fuerza en los medios andaluces donde llegó a dirigir periódicos como 'Diario de Granada' o 'Huelva Información' o publicaciones como 'Andalucía Económica', junto a la huella que dejó en rotativos históricos como el extinto 'Diario 16'. Y es que la historia es su otra gran pasión que ahora podrá vivir desde el presente analizando cómo la cuentan los medios audiovisuales.

–¿Cómo ha iniciado esta nueva etapa al frente del Consejo?

–Con alto nivel de consenso y con mucha sintonía entre todo equipo y además con mucha experiencia en el sector en sus integrantes, lo que va propiciar que se aporte mucho.

–¿Cuál es el objetivo más importante que se plantea?

–Que se nos conozca mucho más para que se nos valore en las labores que realizamos, creo que hasta ahora no somos suficientemente conocidos ni valorados. Tenemos una Oficina de la Defensa de la Audiencia que la gente tiene que saber que está ahí para canalizar sus críticas.

–¿Se quejan mucho los andaluces de los medios audiovisuales?

–La gente debe quejarse más, en Andalucía nos quejamos mucho de boquilla, pero no acudimos a los canales oficiales. La gente tiene que saber que existe esta oficina y creo que tiene que ser más conocida y utilizada. Para pontenciarla hemos destinado a un consejero para esta oficina y hemos creado una comisión para ello.

–¿Cómo ve la revolución en lo audiovisual con la llegada de las nuevas tecnologías?

–El concepto audiovisual ha cambiado radicalmente, ahora la hegemonía está en las nuevas tecnologías, en los móviles, internet y redes sociales. Hay que volcarse en esta materia porque ahí es donde circula ya casi toda la información.

–¿Hay capacidad para actuar en estos nuevos modos de comunicación?

–Hay labores de aviso y alerta y también de asesoramiento que podemos hacer y ejercer así una especie de patrocinio moral como hizo el consejo audiovisual catalán con Youtube, al que recomendó la retirada de unos 200 vídeos que el canal suprimió de su red. La nueva directiva europea ya abre el abanico a que los consejos audiovisuales puedan tener competencias en internet porque ya se considera un medio en sí mismo.

«Hay una excesiva dependencia del móvil entre los jóvenes, hay que educarlos en su uso»

«La espectacularidad informativa de los sucesos es preocupante»

–¿Le preocupa la salud y uso del idioma español en los medios?

–Creo que se está deteriorando y están entrando una cantidad enorme de anglicismos como si no tuviéramos los términos adecuados para definir las cosas, como selfi por autorretrato o 'low cost' por bajo coste. La extensión del inglés ha consolidado su supremacía y eso facilita un gran permeabilidad de sus términos que están entrando de forma caudalosa. Entiendo que se acepte una palabra porque denomine una cosa nueva y no exista un término en nuestro idioma, pero no cuando sí lo hay. Los periodistas somos los responsables en muchas ocasiones de su importación excesiva. Por otro lado, es importante hablar con naturalidad y la forma de hablar en Andalucía es la que va a dominar en el idioma, es la que se está hablando en Latinoamérica y la que demográficamente más crece.

–¿Cómo ve el equilibrio entre información y publicidad?

–La frontera entre publicidad e información es cada vez más difusa y existe mucha confusión que conviene delimitar con claridad y que ambas cosas sean realizadas por profesionales diferentes. Un ejemplo claro son los que se denomina contenidos patrocinados, cuando contenido es información y patrocinio es publicidad. Hay que separarlas y recuerdo que la ley de información de Manuel Fraga de los 60 ya prohibía a los periodistas hacer publicidad. No se puede informar de una ola de calor y al mismo tiempo ofrecer la venta de un jacuzzi para aliviar sus efectos. Otro aspecto muy frecuente es la obligación de consumir publicidad en internet para acceder a la información.

El móvil es hoy el medio hegemónico de información ¿le preocupa su excesivo uso?

–El móvil ha pasado de la etapa de la adoración por su utilidad a la etapa de la dictadura por su dependencia, que influye especialmente en la gente joven con un uso inadecuado y excesivo, y eso nos tiene que preocupar, como consejo y como padres de familia. Hay que profundizar en la educación en el uso de los móviles e internet y hacerlo desde los colegios. Por ello venimos desarrollando un programa de alfabetización mediática para enseñar a los alumnos lo que es el mundo audiovisual.

–¿Existe pluralismo actualmente en los informativos?

–El pluralismo hoy es una realidad que se aplica de manera razonable. Es inevitable que quien tenga el poder quiera beneficiarse en alguna medida, pero la situación ha cambiado radicalmente. Se puede entender que explicar la labor de quien gobierna tiene que tener su espacio pero la oposición y su crítica tienen que tener también su sitio, y eso hoy se cumple. Aunque todavía hay casos muy residuales, especialmente en medios municipales, cuando algunos dirigentes políticos creen que es de su propiedad y uso, pero ya está consolidada la idea de que un medio público es de todos.

–¿Cómo ve el tratamiento de los medios a noticias trágicas y dramáticas?

–Los informativos nacionales de televisión son un catálogo de sucesos y se están potenciando con tintes de espectacularidad sin límites que a veces invaden el derecho a la intimidad de las personas que sufren estas tragedias.