Andalucía: día uno de la era 'juanmista'

Periodistas, políticos e invitados aguardando la salida de Juanma Moreno del salón de plenos del Parlamento. /SUR
Periodistas, políticos e invitados aguardando la salida de Juanma Moreno del salón de plenos del Parlamento. / SUR

La tensión política y las emociones personales conviven con la expectación mediática en un día intenso

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

Apenas faltaban tres minutos para la muy taurina hora de las cinco de la tarde cuando el malagueño Juanma Moreno se convirtió oficialmente en nuevo presidente de la Junta. A las 16.57 horas del día de la festividad de san Marcelo, víspera del día de San Antonio Abad, Andalucía entró en una nueva era política, la 'juanmista', después de casi 37 años de la etapa socialista. Este momento histórico (en esta ocasión el adjetivo está cargado de todo su significado) tuvo dos caras contrapuestas: la alegría de los populares que, como recordó un veterano dirigente, por fin habían logrado lo que tanto tiempo llevaban esperando y que parecía que nunca iba a suceder; y, de otro lado, la tristeza de las huestes socialistas, que por primera vez pierden el poder en Andalucía. En medio de ambos, un Ciudadanos expectante ante su primera experiencia en un gobierno que no lideran; un Vox que se sabe foco no sólo político y mediático sino también ciudadano; y un Adelante que pretende erigirse en azote del centro-derecha en el nuevo tablero de la política andaluza.

En la segunda y última jornada del debate de investidura convivieron la tensión política de los discursos (había una gran expectación por ver el duelo en el ring de la tribuna de oradores entre el aspirante a presidir la Junta, Juanma Moreno, y la defensora del cargo, Susana Díaz) con la emoción del momento, que fue creciendo a medida que transcurría la votación por llamamiento. No pudo ejercer su derecho Teresa Rodríguez, que se encuentra en avanzado estado de gestación, al tener que abandonar el Parlamento al sentirse indispuesta; delegó su voto en el diputado de Adelante Andalucía José Ignacio García.

La jornada en la que se oficializó el giro a la derecha en la presidencia de la Junta comenzó muy temprano. Aún no había amanecido ni las campanas de la cercana basílica de la Macarena habían llamado a misa de nueve cuando en los fríos pasillos del antiguo Hospital de las Cinco Llagas ya bullía la actividad y se respiraba el ambiente de los días grandes. Y es que el hecho histórico de la alternancia en Andalucía y su influencia en la política nacional hizo que los medios de comunicación se volcaran con la jornada y que los tres programas de radio más escuchados, con sus directores al frente, Carlos Herrera (Cope), Pepa Bueno (SER) y Carlos Alsina (Onda Cero), emitieran en directo desde el Parlamento.

Teresa Rodríguez delega el voto por estar indispuesta y tener que ausentarse de la Cámara, de cuyo salón de plenos sale Moreno en medio de una gran bulla

Una Cámara a la que acudió Santiago Abascal, aunque el líder nacional de Vox, acompañado por la presidenta del partido en Jaén, Salud Anguita, sólo se quedó a escuchar la intervención del portavoz de la formación de derechas, Francisco Serrano. Un discurso que también fue histórico porque era el primero pronunciado por Vox bajo la solemnidad de una institución española.

'El Niño de las Pistolas'

La rápida marcha de Abascal del salón de plenos le evitó escuchar de viva voz los 'piropos' (entiéndase la ironía) que le lanzó Teresa Rodríguez cuando le recordó que había estado trabajando en empresas instrumentales de la Comunidad de Madrid o se dirigió a él con los apelativos de 'El Niño de las Pistolas' o 'El pistolero de Bilbao'.

Moreno habla por teléfono en presencia de Villena.
Moreno habla por teléfono en presencia de Villena. / SUR

Todo ello, en una sesión dividida en dos partes –mañana y tarde– donde la presidenta del Parlamento, Marta Bosquet (Ciudadanos), tuvo que llamar varias veces al orden a los parlamentarios, en especial cuando intervinieron Juanma Moreno, Susana Díaz y Francisco Serrano. Este último citó en su discurso un pasaje de la Biblia, hizo referencia a san Francisco de Asís y a Antonio Machado; mientras que en clave de citas, el nuevo presidente andaluz recurrió al poeta Gustavo Adolfo Bécquer, la portavoz del PP, Carmen Crespo se decantó por una frase de Nelson Mandela y Teresa Rodríguez, por un verso de Rafael Alberti.

Abascal sólo escuchó al portavoz de Vox; Díaz citó una noticia de SUR; y las citas volvieron a ser protagonistas

Pero también hubo algunos lapsus con los apellidos. Así Bosquet llamó señora Serrano a Teresa Rodríguez, confundiéndola con el apellido del líder de Vox, y cuando rectificó, la presidenta del Parlamento se volvió a equivocar y la llamó señora Rubio. No quedaron ahí las confusiones, Moreno se dirigió a la portavoz de Adelante como señora Díaz y Serrano rebautizó al nuevo presidente de la Junta como Moreno Bonillo.

En estos actos las palabras son importantes y también los gestos. En el PSOE, especialmente Susana Díaz, están molestos con Ciudadanos por no haberse sentados siquiera con ellos para intentar negociar un gobierno. Por ello, cuando Marín subió a la tribuna de oradores, la hasta ahora presidenta de la Junta giró el sillón para darle la espalda y se puso a dialogar por lo bajo con sus compañeros de bancada. Asimismo, durante su intervención, Susana Díaz recurrió a una información publicada por este periódico ayer en la sección La Casona del Parque relativa a que los puestos de libre designación de la Junta no atraen al personal directivo del Ayuntamiento de Málaga para preguntarle a Moreno si iban a subir los salarios de los cargos de confianza del nuevo gobierno de PPy Ciudadanos.

Con el traje ya de jefa de la oposición, Díaz fue la primera en felicitar a Juanma Moreno tras ser elegido presidente de la Junta de Andalucía. Un instante que vivieron con emoción, en la tribuna de invitados, la esposa del malagueño, Manuela Villena, que estuvo acompañada por el secretario general del PP, Teodoro García Egea, el líder del PPde Málaga, Elías Bendodo, o el exportavoz en el Congreso Rafael Hernando. Alcaldes como los de Antequera, Fuengirola y Almería, Manuel Barón, Ana Mula y Ramón Fernández-Pacheco respectivamente; senadores del PP como el malagueño Joaquín Ramírez; diputados nacionales y provinciales del PP o la eurodiputada popular y víctima de ETA Teresa Jiménez Becerril no quisieron perderse el histórico día.

También estuvieron en el Parlamento el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, y el responsable de Organización, Fran Hervías; el alcalde de Sevilla, el socialista Juan Espadas; el delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis; la vicepresidenta segunda del Congreso por el PSOE Micaela Navarro; o las andalucistas Pilar Távora y Pilar González.

Cuando la tarde ya declinaba y tras recibir numerosas felicitaciones, preludio de las que vendrían después a través del teléfono o las redes sociales, Juanma Moreno abandonó el salón de plenos y a las puertas, como en las salidas a hombros de los toreros en tarde de triunfo, le esperaba una gran bulla entre periodistas con micrófono en mano y dirigentes del PPe invitados con el móvil en ristre para inmortalizar el instante. Ya más sosegado, en su despacho del Parlamento, Moreno cambió su biografía Twitter para añadir el título de presidente de la Junta; paralelamente Susana Díaz lo quitó del suyo. En ese momento, la nueva era política abierta en Andalucía también entró en ese amplio mundo de las redes sociales.