Andalucía adelanta el fin de la paz romana

Francisco José Alcaraz (primero izquierda) y Esperanza Gómez (bajo derecha) en el Parlamento ayer./EFE
Francisco José Alcaraz (primero izquierda) y Esperanza Gómez (bajo derecha) en el Parlamento ayer. / EFE

PSOE y AA rechazan al primer senador de Vox, que sale elegido gracias a PP y Cs. Un diputado de Vox a Alcaraz: «Le deseo suerte en estos tiempos en los que delincuentes, criminales, convictos y condenados copan las instituciones»

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

La norma no escrita en la tradición parlamentaria, al menos en Andalucía, es que los partidos respetan la designación de cada uno de los candidatos a senadores por la comunidad autónoma. La elección se hace por votación en urna y nadie puede votar que 'no' a ningún candidato una vez que todos los que no son diputados han pasado un examen de idoneidad previo; solo puede abstenerse, pero esto ya implica en sí una negativa, un feo al aspirante al Senado. Solo una vez los grupos rompieron la 'pax romana' que impera en estos trámites al comienzo de la legislatura, cuando se eligen a los nueve senadores que representarán a Andalucía en la Cámara alta. Ocurrió en septiembre de 2013 cuando la designación como senador de José Antonio Griñán, ya señalado por los ERE. El PP no le votó. Aquello que se vivió como una ruptura con la tradición, se quedó ayer en mera anécdota.

La izquierda en la oposición, PSOE y Adelante Andalucía (50 diputados), rechazaron de facto con la abstención al aspirante del grupo de Vox (12 diputados) al Senado, Francisco José Alcaraz, expresidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), de la que luego salió. Alcaraz presenció desde la tribuna de invitados, como casi todos los aspirantes a senadores, el recuento de votos; el suyo fue el de menos respaldo, salió elegido senador gracias a los votos de su grupo y del PP (26) y Cs (21).

PP, PSOE y Cs se han votado entre sí, aunque por error también algunos de Vox respaldaron a los tres socialistas (Marisa Bustinduy, Miguel Ángel Vázquez y José Muñoz), que con 100 votos fueron los más votados. Los dos del PP (Javier Arenas y Teresa Ruiz-Sillero) obtuvieron 91 y 90, respectivamente; Los dos de Cs (Francisco Carrillo y Mar Hormigo), 92 y 91.

Este resultado era lo previsto después del rifirrafe en la Comisión Consultiva de Nombramientos para dar el visto bueno de idoneidad a los aspirantes al Senado que no son diputados, todos menos tres. Por primera vez el cuestionario a los candidatos rompió la habitual cortesía para hacer visible la crispación y el antagonismo de los grupos minoritarios, Adelante Andalucía y Vox. Lo mismo que AA no votó luego a Alcaraz, tampoco Vox respaldó a la nueva senadora de Podemos, Esperanza Gómez, la segunda menos votada (70).

Los seis comparecientes ante la comisión (Vázquez, Arenas, Sillero, Alcaraz, Hormigo y Gómez)defendieron su determinación de defender Andalucía en el Senado. Adelante rechazó la idoneidad de Alcaraz y el PSOE se abstuvo. El diputado de Vox Alejandro Hernández y la de AA Maribel Mora rompieron la habitual cortesía institucional con sus cuestiones. Hernández puso en duda la idoneidad de Esperanza Gómez, profesora de Derecho Constitucional, al considerar que defiende una república federal, cuando lo que dijo la senadora es que cree en un estado federal. El diputado de Vox también alertó a Javier Arenas de dejar atrás España al defender con tanto ardor, como hizo, la autonomía andaluza. «Jamás» disociaré Andalucía y España porque Andalucía ha sido y debe ser una garantía del cumplimiento de derecho y obligaciones de todos los españoles», afirmó con una encendida y rigurosa intervención poniendo en valor el papel de Andalucía, su autonomía, en la unidad de España.

El colofón de Hernández fue desear mucha suerte a Alcaraz «en estos tiempos en los que ves cómo delincuentes, criminales, convictos e incluso condenados copan la institución». Alcaraz tendrá que compartir grupo con Bildu y Cs, entre otros grupos minoritarios.