Empresarios andaluces respaldan a Díaz, quien les garantiza estabilidad

La presidenta andaluza, Susana Díaz, y el presidente de la CEA, Javier González de Lara, con medio centenar de empresarios. /
La presidenta andaluza, Susana Díaz, y el presidente de la CEA, Javier González de Lara, con medio centenar de empresarios.

La presidenta defiende de nuevo que el modelo de concertación entre sindicatos, patronal y Junta debe modificarse y elude dar una fecha

MARÍA DOLORES TORTOSA SEVILLA.

La presidenta andaluza, Susana Díaz, adjuntó ayer una nueva foto a su álbum con empresarios. Esta vez se trató de medio centenar de empresarios de distintos sectores económicos andaluces, capitaneados por el presidente de la CEA, Javier González de Lara, con quienes mantuvo un encuentro en San Telmo. Los empresarios verbalizaron su «apoyo» a la presidenta para salir de la crisis, mientras que Susana Díaz les garantizó «estabilidad y confianza» en un momento complicado del país en el plano económico y en el de la cohesión política, en referencia sin mencionarlo al problema catalán.

Las empresas asistentes generan más de cien mil puestos de trabajo directos y su facturación conjunta supera los 35.000 millones de euros, con un porcentaje medio de exportación que supera el 40%, según una nota de la CEA. Representan a los sectores aeronáutico, agroindustrial y turístico, entre otros.

Susana Díaz ha mantenido numerosos encuentros en San Telmo con empresarios desde que asumió la presidencia en septiembre de 2013, entre ellos con varios de los directivos de las mayores compañías y bancos del país, de los que cotizan en el IBEX 35, como Emilio Botín y César Alierta, del grupo Santander y de Telefónica, respectivamente.

También se ha reunido con empresarios andaluces de la mano de la CEA. En todas las ocasiones la presidenta ha defendido este tipo de «alianzas» porque «benefician la recuperación económica» que para Andalucía, con 1,2 millones de parados, pasa sobre todo por la creación de empleo. El objetivo de Díaz es que a medio plazo Andalucía baje del millón de parados.

Como otras veces, la presidenta alude a Andalucía como una «tierra atractiva y con oportunidades» para los inversores. También suele subrayar en estos encuentros que Andalucía ofrece estabilidad política. Esta mención cobra relevancia en esta última cita con empresarios, dado que de esta forma Díaz parece querer descartar un posible adelanto electoral en los próximos meses, como se ha venido especulando tras la crisis de liderazgo del PSOE, el avance de organizaciones políticas como Podemos y la incertidumbre con el tema catalán.

La escenificación de buena sintonía entre la clase empresarial y la presidenta ya no es una novedad, como tampoco el disgusto que le da a los socios de gobierno, IU, con estos gestos. González de Lara mencionó de forma explícita el apoyo a la presidenta. «El camino es ir unidos, a pesar de que haya quien no le guste y lo critique», dijo sin mencionar a nadie.

Reivindicaciones de Lara

Pese al respaldo, González de Lara fue, como acostumbra, reivindicativo. Estuvo de acuerdo con la presidenta en que el tejido industrial andaluz necesita empresas de mayor tamaño y ha agradecido a Díaz el decreto para eliminar trabas administrativas, pero insiste en que es necesaria una financiación estable, una mayor seguridad jurídica, y una presión fiscal más baja y bajos costes sociales. También pidió leyes «más justas y necesarias» respecto a la ordenación del territorio, ya que entiende que la complejidad normativa actual dificulta del desarrollo económico.

González de Lara volvió a insistir en la necesidad de renovar el diálogo entre los agentes sociales y la Junta de Andalucía. El último acuerdo de concertación expiró el pasado noviembre y el Gobierno andaluz se hace el remolón para la negociación de otro pacto social. Este asunto es el punto de fricción más relevante ahora no solo entre la patronal y la presidenta, sino entre esta y los sindicatos.

Díaz reiteró que el actual modelo hay que «modificarlo», pero no dio fecha, solo habló de llegar a un entendimiento en los próximos meses. El perfil sería este según la presidenta: «Un nuevo mercado laboral, nuevos actores y una experiencia adquirida que debe servir para el diseño de un nuevo diálogo adecuado a los nuevos tiempos, a la realidad, donde se vean los resultados y que genere seguridad laboral».