Un roscón solidario de 160 metros

Cincuenta voluntarios reparten 2.500 raciones de roscón de Reyes en Alhaurín el Grande./Fernando Torres
Cincuenta voluntarios reparten 2.500 raciones de roscón de Reyes en Alhaurín el Grande. / Fernando Torres

Un sí por la vida y Sabor a Málaga celebran una merienda para combatir el cáncer

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Son las seis de la mañana del día cuatro de enero. Juan Antonio Guzmán, segunda generación de la histórica Pastelería Guzmán de Alhaurín el Grande acaba de encender los hornos. Él y un equipo de diez personas preparan con esmero y productos frescos, un roscón de reyes de 160 metros de largo. No es para el día 6, como cabría esperar. Es para esa misma tarde, donde cientos de vecinos esperan a que se celebre una tradición solidaria que cada Navidad une a los alhaurinos para ayudar a Un sí por la vida - Unidos contra el cáncer, un colectivo que lleva años apoyando a los enfermos de esta enfermedad y su entorno, en colaboración con Sabor a Málaga.

Ayer hubo que cambiar el evento de ubicación. Por primera vez, explican desde la organización, se han desplazado a otro punto de la localidad para que quepan los 30 metros adicionales de esta edición (el año pasado se manufacturaron 130 metros de roscón). El panadero explica que entre todos los ingredientes, el dulce suma más de 300 kilos, para cuyo transporte han hecho falta unos 30 voluntarios.

La Legión 501 escolta el dulce, de más de 300 kilos y 2.500 raciones, y ameniza la tarde en la que también participó la pastoral de Alifara

Los 2.500 tickets preparados se podían conseguir con un donativo de dos euros, para una porción de roscón y chocolate caliente. No solo se agotaron, sino que se vendieron 500 extra por parte de personas que quisieron colaborar desinteresadamente. La marca Sabor a Málaga de la Diputación puso el chocolate caliente, y el evento contó con la colaboración del Ayuntamiento de Alhaurín el Grande y el trabajo de 50 voluntarios de la asociación, que pusieron su sonrisa y su tiempo al servicio de la merendola.

Cada varios metros hay regalos en el roscón, cortesía de Loype Cash. La Legión de 501 de Star Wars custodió el roscón y se paseó por el centro de la localidad. Los más pequeños disfrutaron de la fiesta infantil en la Plaza Baja y recibieron su corona de roscón mientras que la pastoral de la Asociación Cultural Alifara puso la nota musical a la tarde.

«Desde Un Sí Por La Vida damos las gracias a todas las personas que han colaborado en esta iniciativa, y a las empresas que han hecho posible este evento. Tanto el roscón como el chocolate caliente estaban deliciosos, aunque el mejor sabor de boca nos lo ha dejado la solidaridad de los cientos de personas que se han volcado, una vez más, con la asociación», apuntó Lina García, presidenta de la asociación.

La asociación se dedica a ayudar a enfermos de cáncer y sus familiares, ya sean niños, adultos o mayores del pueblo. «Intentamos dar ayuda psicológica, ofrecemos terapias de relajación, gimnasia y masajes para mejorar la curación de las cicatrices», explica García. En un coche propio, el colectivo lleva a los pacientes a Málaga para sus sesiones de tratamiento. «Más de 200 voluntarios participan en nuestras actividades, que son la base de nuestra asociación;este 2018 hemos dado servicio a 175 familias», concluye la presidenta.