Clases por WhatsApp para sacarse el graduado

Encuentro presencial de Aula Abierta que se celebró hace unos días en La Noria. /SUR
Encuentro presencial de Aula Abierta que se celebró hace unos días en La Noria. / SUR

Aula Abierta ofrece otra oportunidad en los pueblos a alumnos que dejaron los estudios

Amanda Salazar
AMANDA SALAZARMálaga

Abandonaron los estudios antes de conseguir la titulación básica para poder acceder a cualquier trabajo. Con los años, se han dado cuenta de que cualquier plan de futuro pasa por conseguir el graduado en ESO. Pero muchas veces les fallan los recursos y la motivación para cumplir su propósito. Una problemática que es mayor aún en las localidades de menos de 20.000 habitantes. La Asociación Cívica para la Prevención (ACP) acaba de arrancar el primer curso de Aula Abierta 2.0, orientado a dar una segunda oportunidad en los pueblos a alumnos que quieren retomar los libros. Y para ello, utiliza un novedoso sistema que incluye un portal de formación virtual, mensajes de WhatsApp y videoconferencias, tanto en grupo como individuales. Un original método de estudio que ha valido a ACP para entrar a formar parte de La Noria, el centro de innovación social de la Diputación de Málaga, con la colaboración de la Obra Social 'la Caixa'.

Daniel Leal (20 años) vive en Campillos. Dejó el instituto a los 16 años porque, según relata, no le dejaban estudiar. «Tenía problemas con los compañeros en clase y al final un día decidí que no iba a volver más; y eso que los profesores me decían que podría haber terminado Bachillerato», señala. En casa, la situación tampoco era fácil. Ahora, a pesar de que tiene que seguir cuidando a su padre, en silla de ruedas tras la amputación de las dos piernas por la diabetes que padece, Daniel tiene claro que quiere retomar los libros.

«Un día, la trabajadora social me habló de Aula Abierta y ha sido un descubrimiento. Puedo estudiar desde casa, en el horario que yo me ponga y estoy cerca de mi padre por si me necesita, porque vivimos solos», señala Daniel, que desde que dejó los estudios ha estado trabajando de forma temporal en empleos vinculados al campo. Daniel espera sacarse en título de la ESO en los exámenes libres de abril. Pero su sueño es no quedarse solo en eso. Retomar los libros le ha despertado otras expectativas. «No sé qué voy a hacer, aún estoy decidiéndome; me gusta la fotografía, el mundo de la enfermería o la fisioterapia y también la mecánica; pero sea lo que sea sé que seguiré formándome», señala.

«Desde ACP nos propusimos el reto de llevar a las zonas rurales la experiencia que llevábamos años desarrollando en algunas barriadas de Málaga como García Grana con personas que habían dejado los estudios y que, con seguimiento y apoyo, estaban consiguiendo el graduado en ESO, preparándoles para las pruebas de acceso libre», afirma Rafael Arredondo, coordinador de proyectos de ACP.

Tecnología para la formación

Para llegar a los pueblos de menos de 20.000 habitantes, la asociación se propuso incorporar tres elementos tecnológicos: una plataforma de formación virtual (que ya funcionaba con los alumnos de sus cursos en Málaga capital), videoconferencias por Facebook y Skype para resolver dudas o hacer reuniones grupales, y con WhatsApp. «Más del 90% de los jóvenes tienen smartphones, y para ellos es una herramienta muy cercana; por eso adaptamos los materiales a esta aplicación de mensajería instantánea», indica. Además, se realizar sesiones presenciales a lo largo del curso «para que se conozcan entre los compañeros y para realizar evaluaciones conjuntas».

El proyecto de la asociación ACP prepara a estos jóvenes a través de un portal de formación virtual, mensajes en el móvil y videoconferencias

Aula Abierta ha sido elegida este año dentro de los proyectos de innovación social de La Noria

En esta primera experiencia, Aula Abierta está formando a una veintena de jóvenes de Almargen, Campillos, Faraján, La Viñuela, Archidona y Algatocin. El WhatsApp se usa para mucho más que para pasar el temario o los ejercicios. Es una conexión directa entre estudiantes y técnicos del programa y sirve para valorar en todo momento la implicación de los alumnos. «Hay mucho de motivación y de acompañamiento en esta iniciativa; intentamos crearles una rutina y ayudarles en lo posible ante las dificultades que encuentran para que no tengan la tentación de abandonar», afirma Arredondo. En los cursos en la capital, ACP cuenta con un éxito del 60% en los exámenes finales, unos resultados que mejoran cada año y que esperan extrapolar con Aula Abierta a los pueblos.

Elisabeth Alba, estudiando desde su casa en Archidona con ayuda de la tablet.
Elisabeth Alba, estudiando desde su casa en Archidona con ayuda de la tablet. / SUR

Elisabeth Alba vive en Archidona. Dejó los estudios al cumplir los 16 años. «No me gustaban los libros y mi familia era consciente de ello, iba a pasar el rato y a pasear la mochila; solo hacía gamberradas», recuerda esta joven que tiene ahora 24 años. Pudo entrar a trabajar en una empresa de transportes, pero se quedó en el paro hace un año y es consciente de que para encontrar cualquier trabajo debe sacarse el graduado en ESO. «Me he puesto manos a la obra», dice Elisabeth, que vive aún con sus padres. En un tablón de anuncios conoció el proyecto de Aula Abierta y decidió llamar. «Me gusta estudiar en casa; me concentro más y hay menos distracciones que si vuelvo a matricularme en el instituto», señala. Tener a una persona pendiente también es un refuerzo. «Tengo la plataforma virtual donde está todo el temario y puedo realizar autoevaluaciones, pero también está María, de Aula Abierta, que me sigue y me anima», afirma esta joven, a la que, después del acceso libre para el graduado en ESO, le gustaría poder estudiar Auxiliar de Veterinaria. «Ahora veo que puedo conseguirlo, estoy mucho más centrada», asegura.

Más de 25 años apostando por la prevención

La Asociación Cívica para la Prevención (ACP) nació en el año 1991, impulsada por un grupo de trabajadores sociales que querían dar respuesta al dramático impacto de las drogas en la sociedad malagueña, en concreto en las barriadas de Carranque, García Grana y el Camino de San Rafael. Como ya existían entidades que ayudaban a las personas que habían caído en la drogadicción, desde ACP se propusieron incidir en las drogas antes de que los jóvenes cayesen en ella, trabajando la prevención, como su propio nombre indica. Una de sus caras más visibles es la del Servicio Alterna en la Movida, que realizan junto al Ayuntamiento. Con los años, su actividad se ha ido ampliando a otros ámbitos, trabajando con menores, jóvenes y familias. En la última etapa, se ha centrado en el tema educativo para personas de las zonas de García Grana que abandonaron los estudios, para preparar las pruebas de acceso libre para obtener el graduado en ESO. Su labor va mucho más allá de la preparación de los temarios. Se trata de personas con grandes déficits en habilidades sociales, que también se trabajan a través de estos talleres, con actividades de ocio o acompañándoles cuando tienen que presentar un documento en alguna administración. «Intentamos implicarles en algo para que sigan avanzando», dice Rafael Arredondo, coordinador de proyectos de ACP. Con este mismo esquema, nace Aula Abierta para 'reenganchar' en las zonas rurales.

 

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