SOS: Adopte a un abuelo

En Málaga capital viven solas 4.000 personas con más de 80 años/
En Málaga capital viven solas 4.000 personas con más de 80 años

La Fundación Harena busca voluntarios que den compañía durante dos horas a la semana a ancianos que viven solos. La necesidad es «urgente» en zonas como Teatinos, Portada Alta, Las Chapas, Ciudad Jardín, Huelin y Puerta Blanca

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

Un paseo, un rato de charla, un café o una visita a la farmacia a por las medicinas contra los achaques. Quizás también repasar un álbum de fotos y escuchar la historia que esconde cada una de ellas; o ayudar a hacer tareas cotidianas. ¿Tiene dos horas libres a la semana? Es el tiempo que se necesita para dar calor y compañía a uno de las decenas de ancianos que atiende a diario la Fundación Harena y que con la llegada de cada mes de septiembre lanza un SOS ante la falta de voluntarios. Tampoco este año es una excepción «La gente retoma sus rutinas, las prisas; algunos hasta se van fuera... y la necesidad aquí es enorme». La petición, casi en forma de súplica, la hace Angie Moreno, gerente de este colectivo sin ánimo de lucro que desde el 2008 lleva proporcionando a los mayores que viven solos en Málaga una mejor calidad de vida a través de algo tan sencillo como el acompañamiento.

Dar esa compañía necesaria e incluso sanadora está en la base de la fundación y de su programa 'Soledad 0-Vida 10', que en poco más de una década ha dado atención a más de 2.400 mayores solos. «El objetivo es ofrecerles toda la vida que se merecen y paliar su soledad y aislamiento social, creando vínculos duraderos, íntimos e intergeneracionales», añade Moreno, cuyos voluntarios prestan su tiempo tanto en domicilios particulares como en hospitales e incluso residencias.

Las necesidades alcanzan a todos los barrios y distritos, pero son especialmente «urgentes» en zonas como Teatinos, Portada Alta, Las Chapas, Ciudad Jardín, Huelin y Puerta Blanca. La Fundación Harena también solicita voluntarios para visitas en las residencias de Virgen de Belén, Pinares de San Antón, La Gaditana y Sagrada Familia. El único requisito es estar dispuesto a dedicar dos horas a la semanaa acompañar a un anciano que o bien viva solo o que necesite apoyo físico, afectivo y familiar. Con todos los beneficios que eso implica.

«Muchos de ellos sólo necesitan que les den un rato de charla una vez a la semana, pero también una persona que les ayude a no perderse por la calle, que les acompañe a tomar un café o ir al centro de salud o simplemente salir de compras», constata Moreno, quien aporta otro dato de valor a la hora de trazar la radiografía del anciano que necesita ayuda y al que asiste Harena: el 80% de las personas en esta situación son mujeres y el 20%, hombres; y sus edades oscilan entre los 80 y los 90 años. «Muchos de ellos viven solos, pero también con miembros de su familia que trabajan, de modo que el resultado es el mismo: se pasan todo el día sin compañía», añade la gerente de la fundación.

La epidemia de la soledad

Que el problema de la soledad es algo que (pre)ocupa, y mucho, puede constatarse no sólo en la actividad que desempeñan colectivos como el de la Fundación Harena, sino también en datos que confirman que el bienestar de las personas mayores ha pasado a tener un peso relevante en la agenda pública: en el caso de Málaga, por ejemplo, tanto el Ayuntamiento como la Diputación Provincial cuentan con programas específicos para la tercera edad y para paliar los efectos de «la epidemia de la soledad» en la calidad de vida de los ancianos.

Y detrás de esa realidad hay cifras que dan que pensar sobre la necesidad de ensanchar, en paralelo, la conciencia ciudadana. Según datos del pasado año, en Málaga capital hay 4.000 personas de más de 80 años que viven solas, y la cantidad aumenta considerablemente si se tienen en cuenta hogares unifamiliares con residentes de más de 65 años (23.668 en total). Dicho de otro modo: el 17% de la población malagueña ha superado esta edad y el 25% de este colectivo vive sin compañía. En la provincia la situación es similar, con cerca de 65.000 mayores solos. Y más allá de las políticas públicas, hay una cosa clara: dar el paso adelante para paliar esa soledad depende de cada uno. Por ejemplo, con dos horas a la semana.

Cómo ayudar

Email o teléfono
En voluntariado@fundacionharena.org o en el 951 777 001