La alarma salta en las alcaldías

A un año de las municipales, el resultado de las europeas obliga a los partidos mayoritarios a redefinir sus estrategias, mientras que los emergentes se preparan ante la perspectiva de jugar un papel clave en los futuros gobiernos locales

ANTONIO M. ROMEROMÁLAGA
Ilustración: Martí Ferrer/
Ilustración: Martí Ferrer

Las cocinas de los partidos políticos de la provincia echan humo estos días. Aunque cada cita con las urnas es diferente a las demás al concurrir factores diferentes (candidatos, mensajes, programas, participación o contexto político y económico), los resultados suelen marcar tendencias. Y así ocurrió con el veredicto de las urnas en los comicios europeos del pasado domingo y que en Málaga dejaron un escenario definido por el desgaste del bipartidismo y el alza de nuevas formaciones. Las señales son ahora escudriñadas y descifradas mesa a mesa, colegio a colegio, al objeto de diagnosticar las causas de las subidas o caídas para perfilar las nuevas estrategias.

A un año de las elecciones municipales que renovarán las corporaciones de los 101 ayuntamientos malagueños y la Diputación Provincial, el resultado de las europeas obliga a los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE, a redefinir sus estrategias cara a los comicios locales para intentar recuperar el voto perdido. Los populares, que tienen las grandes ciudades y cuyos regidores gobiernan al 90% de los malagueños, porque han detectado la pérdida de apoyos incluso en sus feudos tradicionales, y los socialistas, que también sufren una importante sangría de sufragios aunque han ganado los comicios, porque detectan que pueden beneficiarse de un cambio de ciclo.

El nuevo tablero político también estará muy marcado por los partidos emergentes, quienes se preparan para intentar confirmar su tendencia alcista y jugar un papel clave en los futuros gobiernos locales. IU, tercera fuerza política de la provincia, aspira a consolidar su posición y jugar un papel fundamental en los próximos ayuntamientos. Mientras que los otros tres partidos más votados en las europeas, UPyD, Podemos y Ciudadanos, tienen dos retos: el primero consolidar y expandir sus estructuras organizativas en la provincia y, en segundo lugar, construir y visualizar sus liderazgos cara a la presentación de candidatos en las municipales.

Partidos tradicionales y nuevos son conscientes de que si la tendencia del pasado 25-M se confirma dentro de un año el mapa municipal de la provincia presentará una imagen distinta a la de las últimas dos décadas. Y es que si se ratifica la fragmentación del voto que se ha visto en las europeas, a lo que habrá que unir el papel de los partidos independientes en varios municipios, generará un escenario donde las alianzas y los pactos tendrán un gran peso para garantizar la gobernabilidad.

Informe interno

Las alarmas de emergencia han saltado en las filas del PP. La inesperada derrota del pasado domingo en Málaga ha sido un resorte que ha puesto al partido en alerta en una provincia donde en los últimos años vienen siendo hegemónicos. El presidente, Elías Bendodo, dio el toque de atención esta pasada semana a sus alcaldes para no dormirse en los laureles.

Los populares manejan un informe interno donde tienen subrayado en rojo los municipios donde otean el peligro: la capital, Marbella, Vélez-Málaga los tres más poblados de la provincia , Mijas, Estepona, Ronda, Antequera, Coín o Alhaurín el Grande. Otros, como Rincón, Nerja, Torremolinos o Fuengirola aparecen en nivel de alerta amarillo porque la diferencia con los socialistas se ha reducido. Los alcaldes del están inquietos y preocupados, según reconocieron algunos de ellos.

Conscientes de que los datos son tozudos y de que hay que analizar «las fortalezas y debilidades», como afirmó la secretaria general, Margarita del Cid a SUR, la maquinaria ya está engrasada para la puesta en marcha de un plan de acción provincial que recogerá las especificidades de comarcas y municipios centrado en tres líneas: mayor cercanía a la ciudadanía «hay que hacer mucha calle», dijo del Cid; la presentación del PP como un partido «honrado» en el que se puede confiar; y la puesta en valor de la gestión de sus regidores.

Los populares, según la número dos del partido, proclamarán en las próximas semanas a sus candidatos a las alcaldías la mayoría de los regidores repetirán, quienes «tendrán que intensificar sus contactos» con los ciudadanos.

Humildad y trabajo son las dos palabras más repetidas estos días entre los dirigentes del PSOE tras unos resultados en las europeas que le han dado una inesperada victoria en principio salieron a los comicios con el objetivo de empatar aunque sin perder de vista que aunque el enfermo ha salido de la UCI en la que estaba tras las últimas debacles electorales (municipales, generales y autonómicas) aún está grave como demuestra la pérdida de sufragios.

El hecho de haber ganado en ciudades grandes y medianas gobernadas por el PP y que en otras hayan recortado la diferencia con los populares ha sido un balón de oxígeno en forma de ilusión para el PSOE provincial. En este sentido, Francisco Conejo, portavoz en la Diputación y estratega socialista, explicó que el trabajo preparatorio de las municipales se va a basar en reforzar la campaña de proximidad iniciada a principios de año en virtud de la cual sus cargos públicos y orgánicos se están pateando la provincia en contacto directo con la ciudadanía «para que nos pongan rostro y nos digan a la cara sus problemas y reivindicaciones».

Esta campaña y el desgaste de las siglas del PP son dos de los factores que quieren rentabilizar los socialistas junto con la elección de sus candidatos en los municipios de más de 20.000 habitantes será por primarias que previsiblemente se hará en otoño ya que todo el proceso ha quedado marcado por la convocatoria del congreso federal que elegirá al nuevo secretario general de los socialistas. El PSOE confía en que su nuevo líder aporte valor y contribuya a mejorar sus resultados.

La tesis del cambio de ciclo

En las filas socialistas parten del análisis de que las europeas, al igual que sucedió en 2009, pueden haber marcado un cambio de ciclo y de que por primera vez desde 1995 cuando el PP pegó el gran sorpasso en la provincia copando el poder local los alcaldes populares van a tener que salir a pedir el voto en una situación de crisis económica dura y con una marca del partido «dañada y desgastada». Por ello, el PSOE va a incidir en los municipios de más de 20.000 habitantes hasta ahora su punto flaco y especialmente Málaga y Marbella. En el interior se trabajará para consolidar su liderazgo con el objetivo de recuperar el gobierno de la Diputación Provincial.

En una línea ascendente continúa en los últimos años, IU aborda la larga precampaña de las municipales de 2015 con expectativas «muy positivas y muy altas», según su coordinador provincial, José Antonio Castro, para alcanzar alcaldías o ser la llave de los gobiernos locales. En las europeas, la coalición ha experimentado importantes subidas en las ciudades medias y grandes y en ese sentido van a incidir en el trabajo que vienen realizando en ellas.

La inclusión de nuevos movimientos sociales y políticos en el proyecto de IU y la intensificación de la movilización en la calle son los ejes, según Castro, en los que basarán su estrategia política. Añadió que su reto es conseguir una alianza con la izquierda alternativa.

En este punto entra en juego el papel que puede jugar la fuerza que ha irrumpido con extraordinaria fuerza en el panorama político provincial: Podemos. Una marca en alza, que, como reconoce uno de sus portavoces, Pablo Piniella, en primer lugar deberá definir la estructura organizativa a nivel provincial y consolidar liderazgos. La organización de Pablo Iglesias ha fijado el otoño como la fecha en la que convocarán una asamblea estatal para establecer su funcionamiento interno y canalizar el incremento de apoyos que están recibiendo desde el domingo.

En este sentido, el éxito del 25-M ha provocado que en varios municipios de la provincia Estepona, Marbella, Antequera, Ronda, Vélez-Málaga o Alhaurín de la Torre estén surgiendo movimientos que pide asesoramiento al grupo de la capital, el más organizado, para crear círculos (es como denominan los grupos locales) en estas localidades para estos apoyos e inquietudes.

«Aunque pensamos en las municipales, nuestra principal tarea es transmitir a la gente que se nos acerca y que confía en el proyecto que hace falta una participación activa y militante para cambiar las cosas», sostuvo Piniella.

Consolidar el trabajo de calle que en los últimos meses han desarrollado recogiendo firmas para una ILP que reforme la ley electoral en Andalucía e intensificar los contactos con colectivos y asociaciones son los objetivos de UPyD en Málaga, según su coordinador, Daniel Galán.

Respecto a las candidaturas que pondrán rostro a sus cabezas de cartel se presentarán principalmente en las grandes ciudades del área metropolitana y del litoral, la formación de Rosa Díez celebrará primarias a partir de otoño. El reto, agregó Galán, es incrementar su presencia en los ayuntamientos provinciales (ahora tienen tres ediles, dos en Villanueva del Trabuco y uno en Alhaurín el Grande) y ser clave en los municipios. Eso sí, insisten en que no pactarán cargos sino políticas para que haya una mayor transparencia, buen gobierno y control de los políticos.

«Tenemos mucho trabajo por delante en este año cara a las municipales. Nos vamos a mover y multiplicarnos», afirmó la coordinadora de Ciudadanos en Málaga, Ángeles Vergara. Las zonas urbanas serán prioritarias para esta formación que basará su estrategia en potenciar sus mensajes a través de carpas informativas, reparto de folletos y reuniones sectoriales con colectivos.

Vergara destacó que los resultados de las europeas han sido «un estímulo que nos ha recargado las pilas de ilusión» para convertirse en una formación clave en la gobernabilidad de los ayuntamientos de la provincia. Su primer paso será la celebración de primarias aún no hay fecha para elegir a sus candidatos e iniciar una campaña para que sean conocidos.