Épico ascenso del Marbella a Segunda B

El marbellí, Javier Añón, marcó de penalti el decisivo 3-1 en el minuto 120 de partido

JULIO RODRÍGUEZMARBELLA
Los jugadores y el público celebran el ascenso. / Josele-Lanza/
Los jugadores y el público celebran el ascenso. / Josele-Lanza

El choque se detuvo en el último suspiro por la invasión de campo de jugadores y técnicos del Eldense que agredieron al árbitro tras señalar la pena máxima.

No hay virtuoso el celuloide que firme el guión del ascenso del Marbella a Segunda B. El conjunto costasoleño recupera la categoría que perdió hace cuatro años (2009-10) tras superar al Eldense por 3-1 tras una batalla final de 120 minutos. La película debe empezar por el desenlace. El cuadro alicantino, que llegaba al Municipal con un 1-0 de renta, acariciaba la plaza en la categoría de bronce en el minuto 119 de partido cuando el marcador reflejaba un 2-1. Pero ocurrió algo que rayaba la utopía. En el alargue del segundo tiempo de la prórroga, el árbitro, Álvarez Morán, decretó penalti en un salto entre el central Aridane y Airam en la frontal del área. El colegido señaló convencido la pena máxima ante la sorpresa de todos los futbolistas y los más de 5.000 aficionados que pedían un segundo milagro, (pronto les contamos el primero) y lo encontraron.

El encuentro se detuvo por sí solo. La policía contuvo los intentos de agresión de futbolistas y miembros del cuerpo técnico del Eldense, aunque no lo consiguió porque se llevó más de un golpe. Tras despejar el campo cinco minutos después, Añón tomó la responsabilidad de lanzar el penalti. Bajo palos el más menudo de los visitantes, Pagán, (1.68 metros) que guardaba la portería tras la expulsión por doble amarilla de Alberto y no disponer de cambios para introducir al guardameta suplente. Ante el balón más importante de su vida, el 'pichichi' del Marbella engañó al meta improvisado y logró el definitivo 3-1.

La celebración del tanto provocó el delirio en la grada con una nueva invasión de campo, esta vez masiva. El árbitro no pitó el final del partido desde el terreno de juego, fue escoltado por miembros de seguridad hasta el túnel de vestuario donde informó cuatro minutos después de que había concluido el encuentro. Álvarez Morán reconoció que dijo a Pagán y Añón que tras lanzar el penalti, pasara lo que pasara, terminaba la eliminatoria.

Durante los 90 minutos de tiempo reglamentario sí hubo un patrón de juego definido. El Marbella salió a morder teniendo la pelota, sin embargo las dos ocasiones más claras en el primer cuarto de hora fue para el conjunto valenciano en las botas de Tabares y José Fran. Los locales se sacudieron los nervios con un disparo al travesaño de Sergio Narváez que reactivó la confianza del equipo. A partir de ahí, los marbellíes fueron superiores en la primera mitad generando peligro en acciones a balón parado y con incursiones de un incisivo Domingo por derecha. Los locales pidieron penalti por un derribo de Aridane sobre Pibe que quedó en un una sonora protesta. Pese al esfuerzo, al descanso el marcador iluminaba un 0-0.

La salida de la segunda parte no fue buena del Marbella. El Eldense se encontraba cómodo en el campo, evidenció que es un equipo peligroso cuando tiene la pelota y jugó con los nervios del cuadro blanquillo que permanecía atenazado y carecía de ideas. Cuando corría el minuto 89 el sueño del ascenso se desvanecía ante la incapacidad de igualar la eliminatoria. Entonces se vivió el primer milagro. El portero Alberto vio la segunda amarilla por despejar un balón con la mano fuera del área. Con las tres sustituciones efectuadas, el lateral izquierdo Pagán se puso los guantes. Añón sacó la falta lateral de la infracción y entre Airám y Arambarri cabecearon, con ayuda del larguero, el balón a la red para llevar el partido a la prórroga. Con uno menos y un portero de circunstancias el Eldense fue mejor, tuvo dos opciones muy claras de marcar, pero Pibe, en una galopada solo contra el meta, fue quien puso el 2-0 en el 104 de partido. El Marbella estuvo en Segunda B concretamente 20 segundos. Ese fue el tiempo que tardó en sacar de centro Chupe y en jugada personal mandar a la escuadra izquierda de Reina el 2-1. Incredulidad en la grada porque los azulgranas superaban la eliminatoria. Con un Marbella desarbolado y un Eldense con pie y medio en la categoría de bronce, llegó la jugada que marcó la temporada de los dos equipos. El capitán de Santa Marta, José, colgó un balón, el árbitro pitó penalti y el desenlace ya lo conocen. Marbella es de Segunda B, más de 5.000 personas llenaron el Municipal para ser testigos de un partido épico que será imposible repetir.

La fiesta en el campo duró más de una hora. Manteos varios a Jaime Molina y Loren que fueron profetas en su tierra. El presidente ruso, Alexander Grinberg repartió besos, abrazos y la promesa de alguna prima. El nuevo Marbella acompañará a El Palo en el grupo IV de Segunda B.

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