«Hay que lanzar el mensaje de que España es territorio hostil para depredadores sexuales»

«El ministerio no tiene nada que ver en la difusión anticipada del 'caso Edu', los investigadores son los primeros perjudicados», dice el número dos de Interior, Francisco Martínez Vázquez

JUAN CANOMÁLAGA
«Hay que lanzar el mensaje de que España es territorio hostil para depredadores sexuales»

Fue premio extraordinario fin de carrera pese a estudiar Derecho y Económicas a la vez. Con 38 años, le ha dado tiempo a ser letrado de las Cortes y director de gabinete de Interior. Desde 2013, Francisco Martínez Vázquez es secretario de Estado de Seguridad, el número dos de una cartera donde amanece con saltos a la valla de Melilla y el sol se pone con protestas en la calle.

El caso Edu ha acaparado la actualidad esta semana. Se dice que el fraude en los cursos de formación podría dejar pequeño al de los ERE. ¿Cuál es el alcance de la operación?

Sobre este asunto comprenderá que no puedo decirle nada. Se trata de una investigación compleja iniciada hace meses de oficio por la Seguridad Social y la UDEF en el marco del compromiso de este Gobierno en la lucha contra el fraude.

El consejero Luciano Alonso acusa al Gobierno de dirigir una «causa general» contra Andalucía y pide al ministro del Interior que rectifique.

Puedo garantizarle que el ministerio no tiene ninguna responsabilidad en la difusión anticipada de los datos de esta operación. Le aseguro que los primeros perjudicados por la filtración son los investigadores, que merecen respeto para realizar un trabajo complejo que exige rigor y para el que no es bueno estar bajo el foco mediático. Por eso no puedo decir nada que no sea apoyar y respetar su labor.

¿Cuáles son las principales preocupaciones de Interior en Málaga?

Por su atractivo turístico, nos preocupa la atención a los extranjeros que la visitan. Hemos potenciado mediante acuerdos con los ayuntamientos un servicio eficaz en términos policiales y de sensibilización para que se les atienda en su idioma. En definitiva, que la seguridad no sea un factor que les desincentive. Otra de nuestras prioridades es mantener la tendencia a la baja de la criminalidad.

¿Cómo va el año?

Málaga y Andalucía llevan una evolución muy satisfactoria, aunque no hay que caer en la autocomplacencia. En 2013, la delincuencia diminuyó un 8,5% en Málaga. En algunos delitos, las cifras son especialmente llamativas, como por ejemplo la sustracción de vehículos, que baja un 20%, o el robo en viviendas, que es la modalidad delictiva que más nos ha preocupado en toda España y que ha iniciado una tendencia descendente.

Sin embargo, suben los delitos más violentos. ¿A qué obedece?

Hay que relativizar ese dato, porque en términos absolutos no son tan numerosos. Aunque porcentualmente puede parecer llamativo, en Málaga hemos pasado de 17 a 18 homicidios.

Pero también han subido los de lesiones, atentado a la autoridad...

Tampoco hay una subida llamativa en ese sentido. La estadística habla de una evolución muy buena. No es un juicio que se pueda hacer de forma aislada en Málaga, sino en todo el territorio nacional. Y en el primer trimestre la reducción es aún mayor. Las cifras son alentadoras.

Se ha reunido con los mandos policiales en la provincia. Le habrán hecho saber la precaria situación de comisarías y cuarteles.

Tenemos el compromiso de mejorar las dependencias con mayores dificultades por falta de espacio o antigüedad. Pero se ha avanzado mucho. En una época de restricciones se ha hecho un esfuerzo notable.

¿Y la plantilla? Ni siquiera se cubren las jubilaciones de los agentes.

Realmente, la tasa de reposición es mínima y hay una reducción clara de agentes. Pero la lectura que se puede hacer es que esos efectivos de la Policía y la Guardia Civil trabajan de una forma más eficiente porque el modelo de Administración pública es aprovechar mejor los recursos.

Los sindicatos han denunciado muchas veces que en la Costa, donde la población real dista mucho de la censada, el déficit es acuciante...

Dentro de lo mínima que ha sido la tasa de reposición, al menos ha habido. Hemos convocado empleo público por un 10% de los puestos que se han perdido. Es así, pero exige matices. La cuestión no es que haya un gran número de funcionarios, sino que sean más eficientes.

¿Qué opina del proyecto de patrullas conjunta entre Policía Nacional y Local en Benalmádena?

Deben coordinarse para trabajar, pero tiene que quedar claro cuál es el ámbito de competencias de cada uno. Lo que no veo bien es que se produzca una confusión de funciones.

O sea, que no es partidario.

Creo que, a priori, hay otras formas de colaboración más eficientes. Me parece muy complicado que se puedan definir con claridad.

Entonces tampoco estará de acuerdo con la unificación entre la Policía Nacional y la Guardia Civil...

Pienso que es de una enorme riqueza que en España haya dos cuerpos policiales estatales. La unificación sería un error, sin duda. El modelo policial es rico por lo que aporta cada Cuerpo, pero no está reñido con que en muchos ámbitos trabajen juntos.

En marzo se desmanteló una célula yihadista. Uno de los arrestos fue en Málaga. ¿Es ésta una zona caliente para el terrorismo islamista?

Zona caliente es una forma de llamarlo. Es un lugar de especial atención. Aunque no hay que dar un mensaje de alarma, la prioridad es la lucha contra estas células.

Recientemente, Interior organizó una reunión en Madrid con las autoridades británicas donde se puso sobre la mesa que España es refugio de depredadores sexuales.

La intención de todos es declararle la guerra sin cuartel a los delincuentes sexuales y aplicar medidas para que ninguna zona de España pueda considerarse un refugio. Málaga es, junto a otros lugares como Canarias o Alicante, uno de los campos de batalla. Después de aquella reunión yo me desplacé a ver al viceministro del Interior británico con este objetivo y después hemos tenido una tercera en Madrid para abordar el tema. Hay que lanzar un mensaje de que España y Reino Unido son territorio hostil.

Cambiemos de tercio. La Defensora del Pueblo ha criticado las devoluciones en caliente en la frontera.

Lo de devoluciones en caliente es un concepto erróneo, es más correcto decir rechazo en frontera, y eso a veces exige un uso proporcionado de la fuerza. Si hay un inmigrante encaramado a la valla, ese uso proporcionado de la fuerza aconseja que no se le derribe porque se pone en peligro su seguridad; se espera a que baje y se le rechaza en la frontera.

¿Cree necesaria la concertina?

Es necesaria como elemento pasivo y disuasorio. Su finalidad es que el perímetro fronterizo parezca inexpugnable para las mafias.

La valla antitrepa es más eficaz y nada lesiva, pero más cara. ¿Es una cuestión de dinero?

Estamos instalando la antitrepa en toda la valla.

¿Y se retirará la concertina?

No hay ninguna decisión, no se está estudiando quitarla. Está colocada en instalaciones públicas y fincas privadas en España con un fin disuasorio.

¿Cómo ve la moral de la tropa tras las agresiones del 22-M?

Fue un momento de gran dificultad, pero creo que las unidades policiales están por encima de eso, son profesionales y se han sentido respaldados.

¿Piensa que la ley de Seguridad Ciudadana rebajará la hostilidad?

Por lo menos va a crear un marco jurídico nuevo.

¿A base de multas?

No, no es eso. Es ganar respeto. La multa es una parte del anteproyecto. La ley vigente del año 92, que también establece sanciones, necesita ser mejorada; será un texto más completo en todo, no sólo en las multas.

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha informado desfavorablemente sobre varios artículos...

Al CGPJ se le pidió un informe precisamente para eso. Sólo plantea mayores dificultades respecto a seis artículos, que son solucionables.

¿Cómo cree que ha afectado la tensión en la frontera y el 22-M a la imagen de Guardia Civil y la Policía?

Yo creo que no se ha visto afectada, están entre las instituciones más valoradas. En 2013 se incrementó un 15,5% las felicitaciones a los Cuerpos de Seguridad. Pese a bajarles el sueldo, se les ha pedido más, porque la conflictividad social ha crecido. No creo que haya otro colectivo de funcionarios que haya dado una respueta como la policía y la Guardia Civil.